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Manuel Hernández Villeta

Arte

A mi manera....Frank Sinatra de nuevo en el mundo del arte, diez años después de su muerte

Portada del álbum. 

 

El álbum está compuesto por 22 temas, entre ellos una grabación inédita de ’Body and soul’ y clásicos como ’The best is yet to come’, ’Come Fly With Me’, ’The girl from Ipanema’ o ’My way’.

 

Frank Sinatra falleció el 14 de mayo de 1998 a causa de una dolencia cardiaca. El cantante y actor tenía 82 años, y dejó tras de sí un legado impagable, como puede comprobarse en esta selección de 20 actuaciones realizada por el periodista musical Julián Ruiz.

 

El adios de Humphrey Lyttelton, "el mejor trompetista de Gran Bretaña".

Humphrey Lyttelton Humphrey Lyttelton

Louis Armstrong le calificó en una ocasión como "el mejor trompetista de Gran Bretaña". Los ingleses le tenían un cariño muy especial por su simpatía, buen humor y talento musical.  Humphrey Lyttelton murió en Londres a los 86 años de edad, luego de una operación al corazón.  Lyttelton , además de músico de jazz, se convirtió en una personalidad de los medios de comunicación, especialmente como presentador del popular programa de ingenio y humor de la radio de la BBC, I’m Sorry I Haven’t a Clue , que podríamos traducir como "Lo siento, no tengo idea".

 

Pertenecía a una familia aristocrática del Reino Unido. Era primo del décimo Visconde Cobham y bisnieto del político y deportista Alfred Lyttelton, el primero en representar a Inglaterra tanto en el fútbol como en el cricket.

 

Pasión por el jazz

 

Durante mucho tiempo, especialmente en las décadas de los años 40 y 50, Lyttelton se transformó en uno de los grandes exponentes del jazz inglés. Su forma de tocar trompeta le llevó a un reconocimiento internacional.

 

 

Armstrong lo calificó como "el mejor trompetista de Gran Bretaña".

En lo musical fue un autodidacta y su estilo connotaba la influencia de Louis Armstrong, pero era muy personal y con una firme inclinación a las "escuelas" posteriores, recordando en momentos a Roy Eldrigde o Buck Clayton, pero con un sello muy presonal.

 

En 1949 grabó con el legendario Sidney Bechet y a los pocos años tuvo sus propios éxitos de grabación y ventas con la composición Bad Penny Blues, que se mantuvo en los primeros lugares de la cartelera británica durante seis semanas.

 

En esos años asentó su estilo mainstream, alejándose de las influencias de Nueva Orleans, grabando con el estadounidense Buck Clayton a comienzos de los años 60. Clayton declaró en esos días que consideraba a Lyttelton "como su hermano".

 

Rock y pop

 

Lyttelton también contribuyó al mundo de la música rock y pop, al grabar con su trompeta la introducción del tema So You Want To Be A Rock And Roll Star del conjunto The Byrds. También colaboró en grabaciones de la banda Led Zeppelin.

 

  Era simplemente un presentador colosal que poseía el don de controlar el tiempo en radio y un fantástico sentido del humor

 

 

Pero su pasión fue el jazz. Grabó composiciones suyas y de grandes del jazz como Duke Ellington y Dizzy Gillespie. Lo hizo con conjuntos pequeños y agrupaciones grandes.

 

Realizó giras internacionales y alcanzó a participar en algunos de los principales festivales de jazz de Europa. Durante años grabó para el sello EMI.

 

La NASA le invitó a ir a Estados Unidos en 1968 para tocar una serie de temas de jazz que fueron transmitidos al espacio, a la tripulación del proyecto espacial Apolo 8.

 

Durante esta década, realizó varias otras giras por Estados Unidos, donde tuvo una excelente acogida por parte del público y de la crítica.

 

La primera característica de nuestro programa de jazz de la BBC en castellano, a comienzos de los años 80, fue su composición Toot Sweet, y en esa ocasión recibimos muchas cartas de oyentes inquiriendo sobre ella, ¡incluso desde Nueva Zelandia!

 

Música y medios

 

Humphrey Lyttelton nació en Eaton el 23 de mayo de 1921. Eaton, que se encuentra al costado de Windsor, es la sede de uno de los colegios secundarios privados de más prestigio en Inglaterra. Su padre trabajaba ahí y el joven Humphrey asistió a él.

 

 

Logró gran popularidad en el programa de la BBC "I’m Sorry I Haven’t a Clue".

Fue ahí donde desarrolló su amor por el jazz, inspirado por grabaciones, especialmente las de Louis Armstrong. Estando todavía en la secundaria, formó su primer conjunto que incluyó, en la batería a Ludovic Kennedy, hoy uno de los más destacados periodistas británicos.

 

Al terminar la guerra se unió a las celebraciones callejeras tocando la trompeta subido a una carretilla. Fue, sin saberlo él, su primera grabación, ya que la BBC se encontraba grabando dichos eventos que aún se conservan en los archivos de sonido.

 

Después estudió en la Escuela de Artes de Camberwell y en 1949 se incorporó al diario Daily Mail como dibujante de tiras cómicas y caricaturista.

 

"Colosal"

 

En años más recientes, fue durante 40 años el presentador del programa de jazz de la BBC "Lo mejor del jazz", que se transmite a nivel nacional por la Radio 2 de la BBC.

 

Pero su popularidad mayor, como presentador de radio, la obtuvo en el programa I’m Sorry I Haven’t a Clue , mencionado antes, de alto vuelo en lo que se refiere a la rapidez mental, el ingenio y el buen humor.

 

Hasta poco antes de su muerte, Humphrey Lyttelton impresionó a los oyentes y al público que asistía a las grabaciones de este programa, por su lucidez, su simpatía y su buen humor.

 

 

Fue un virtuoso autodidacta.

Cada vez que Lyttelton se "salía" de los libretos e improvisaba comentarios y bromas con los presentes, el teatro se venía abajo con las risas.

 

El éxito de este programa influyó sobre la forma de presentar otros de naturaleza similar en toda Gran Bretaña. En el momento de morir, Lyttelton era el presentador de más edad de este tipo de programas en los medios de comunicación británicos.

 

Mark Damazer, el jefe de la Radio 4 de la BBC comentó que Lyttelton "era simplemente un presentador colosal que poseía el don de controlar el tiempo en radio y un fantástico sentido del humor".

 

En 1993 se le otorgó el premio Sony Gold por sus servicios como personalidad de radio. En 2000 se le otrogó el galardón de la Oficina de Correos británica, por el logro de toda una vida. Un año después la BBC también le premió con un galardón similar.

 

 

Yoko Ono sigue tratando de controlar no la vida, sino los recuerdos de John Lennon

Imagen de archivo de Yoko OnoYoko Ono

 

La viuda de John Lennon, Yoko Ono, demandará a los realizadores de un documental por usar sin permiso la canción "Imagine".  Ono y su hijo Sean, junto a Julian Lennon -hijo del primer matrimonio del ex Beatle- entablaron la querella en un tribunal de Manhattan contra los productores del documental "Expelled: No Intelligence Allowed" ("Expulsados: ninguna inteligencia permitida").   La artista japonesa dijo que la película daba la impresión de que había aprobado el uso de la canción, lo que, según ella, generó acusaciones en su contra de ser una "vendida".  Pero la empresa productora del documental, Premise Media, dijo que el uso de la canción había sido razonable.  El filme cuestiona la teoría de la evolución de Darwin y en esta semana alcanzó la décima posición en las taquillas de Estados Unidos, recaudando US$3 millones el primer fin de semana.   La demanda judicial arguye que la manera en como aparecen los créditos de la canción "Imagine" al final de la película sugería que Yoko Ono había dado el permiso para su utilización.

 

"Uso razonable"  "Inmediatamente los usuarios de internet acusaron en foros y blogs a Yoko Ono de ser una ’vendida’ por ceder la licencia de la canción", reclama la demanda.  Según Ono, varias personas la acusaron de "vendida" por el uso de la canción en el filme.  Y añade que los productores no pidieron permiso porque sabían que les iba a ser negado o porque no querían pagar por los derechos.  Por su parte, Premise Media aseguró que usaron "una porción muy pequeña de la canción".  "Basados en la doctrina de uso razonable, los reporteros de noticias y documentalistas regularmente usan material en la misma forma que nosotros lo hicimos", explica un comunicado de la compañía.  "Personas objetivas que vean el filme se darán cuenta que la canción "Imagine" fue usada como parte de un comentario social en el ejercicio de la libertad de expresión y de cuestionamiento".

 

La demanda busca detener la distribución, venta y promoción de la película por parte de Premise Media y todas las compañías involucradas en la producción.

 

Yoko Ono, Sean y Julian Lennon y la compañía discográfica EMI Blackwood Music Inc, también exigirán indemnización por daños económicos.

El Ganador del Premio Cervantes-..Juan Gelman, lamenta vivir en un mundo como el actual "en el que cada tres segundos y medio un niño menor de cinco años muere de enfermedades curables, de hambre, de pobreza

El poeta argentino Juan Gelman, derecha, habla con el rey Juan Carlos I de España tras recibir el Premio Cervantes de literatura, en la Universidad de Alcalá de Henares el miércoles 23 de abril del 2008. Juanjo Martin ,Pool / AP Foto

Goya fue un cronista d ela sangre, de los fusilamientos y de un período detenido de la vida europea

[foto de la noticia]

Sitúese, aunque sea mentalmente, ante dos de los lienzos más impactantes de Francisco de Goya (1746-1828): los recién restaurados ’La carga de los mamelucos’ y ’Los fusilamientos’ (1814), dos ’hermanos’ que el artista pintó en el mismo año para exhibirse uno junto al otro. Admire y lea. Es el relato fiel del 2 y el 3 de mayo de 1808, las dos fechas históricas que ahora se conmemoran. Como un cronista de guerra, un fotorreportero pionero sin que la cámara se hubiese siquiera inventado, el de Fuendetodos (Zaragoza) muestra la crueldad del conflicto. La brutalidad pura, sin esconderse detrás de uno u otro bando. Sin ser un fiel sirviente de los que le pagan.  Las tropas de Napoleón fustigan al pueblo; y éste también se envuelve en la locura y la sinrazón de la violencia. Goya es un testigo fiel. Aunque su postura no agradara demasiado a Fernando VII, el monarca que heredó la victoria, nos permite comprender lo que ocurrió. Y no sólo a través del conjunto sino al rastrear las caras de dolor, odio o pánico que presentan los personajes. Lo mismo ocurre con la serie ’Los desastres de la guerra’ y el revelador título de uno de los grabados: ‘Yo lo vi’.

 

Para situarnos en la perspectiva del pintor, nada mejor que hacerlo acompañados de Manuela Mena, responsable de la obra de Goya en el Museo del Prado y organizadora de la gran exposición inaugurada en la pinacoteca con motivo del bicentenario. La historiadora explica que los años previos a 1808 coinciden con la enfermedad del artista, que a punto estuvo de costarle la vida y que le dejó sordo, una vivencia personal que le supuso una especie de nuevo nacimiento y un intento de lograr una independencia, «de expresarse con libertad y estudiar con profundidad la naturaleza humana».

 

Goya vive los cambios en Europa, la pérdida de los ideales de la Ilustración que tanto admiraba, «un nuevo mundo inestable» que se aprecia en sus obras de aquel momento. «Pasa de un paisaje verde, con colinas moduladas, a los desfiladeros y las rocas». Un cambio que también queda reflejado en sus retratos: «Hace una aproximación veraz a lo más interior del ser humano. Nos adentra en la persona y parece que estamos con él, que vamos a continuar una conversación interrumpida».

 

El Motín de Aranjuez, la caída de Carlos IV, el estallido popular de mayo de 1808, el reinado del ‘intruso’ José Bonaparte, la guerra, la destrucción de Zaragoza, la entrada de Fernando VII en 1814… Goya contempla los horrores y se convierte en el notario: se dedica a mostrar la muerte, la enfermedad y el hambre «en sus aspectos más hirientes».

 

Un artista alemán quiere mostrar al mundo "la belleza de la muerte",

El polémico artista, Gregor Schneider. (Foto: AFP)

El polémico artista, Gregor Schneider

El artista alemán Gregor Schneider quiere mostrar al mundo "la belleza de la muerte", a través de cadáveres recientes y con la ayuda de enfermos que agonizan.

 

Tras ganarse la fama de ser "el artista mas lúgubre" en la Bienal de Venecia, donde fue premiado con el León de Oro en 2001, Schneider busca ahora un museo que acepte llevar a la práctica su particular idea artística, algo complicado, dicho por él mismo.

 

Según declara, "la idea de mostrar la belleza de la muerte" le persigue desde 1996.

 

"La realidad de la agonía en las clínicas, las salas de cuidados intensivos y los quirófanos alemanes es terrible. Este es el escándalo. La muerte y el camino hacia ella es hoy un sufrimiento. El enfrentamiento con la muerte, como yo lo proyecto, puede quitarnos el miedo a la muerte", afirma el excéntrico artista.

 

A su juicio, "un artista puede construir lugares humanos para la muerte, donde la gente pueda morir tranquilamente", ya que "el espacio aporta la dignidad y la protección".

 

Si pudiese elegir el lugar para su propuesta artística, se decidiría por una sala clara del Museum Haus Lange de Krefeld, al oeste de Alemania, espacio que ya ha reproducido en su estudio de Mönchengladbach y que estaría listo para su transposición.

 

Arte a partir de la agonía de un paciente

El enfermo agonizante será además quien tome las decisiones a la hora de llevar el proyecto a la práctica, en el que será "el centro de atención. Todo se hará de acuerdo con sus familiares. Se trataría de crear una atmósfera privada con un orden de visitas" para los amantes del arte, explica Schneider.

 

Igualmente, revela que ya tiene localizada a una persona que desea morir en público, un coleccionista de arte, cuyo nombre no facilita pero con el que "me imagino que voy a poder trabajar".

 

La idea choca, sin embargo, con las autoridades alemanas y con las ONGs que trabajan con enfermos desahuciados y terminales.

 

Gregor Schneider está considerado como el más provocador de los artistas alemanes contemporáneos, que ya causó revuelo el pasado año en Hamburgo, donde instaló ante el Pabellón de Arte local un cubo que recordaba a la Kaaba, la piedra sagrada negra de la Meca. El cubo negro, de 14 metros de alto y 13 metros de largo y ancho, dio pie a un fuerte debate político, y su instalación había sido rechazada anteriormente por Venecia y Berlín, ciudades que lo consideraban demasiado provocador políticamente.

 

Joaquín Salvador Lavado 'Quino', el creador de Mafalda, habla de sus dolores y esperanzas

’Quino’ ante uno de los dibujos de Mafalda. (Foto: EFE)

El hambre es una de las "barbaridades" del "capitalismo a ultranza", por lo que el ’padre’ de la reivindicativa Mafalda, Joaquín Salvador Lavado ’Quino’, ha querido trazar su silueta en ’La aventura del comer’, más relacionado "con la política que con el Bulli", según el propio autor. "El otro día vi un programa de Karlos Arguiñano en el que hablaba de la comida basura y estoy completamente de acuerdo con él: ojalá muchos millones de niños pudieran comer eso por lo menos. Esa es la intención que he querido darle a este libro, porque a todo lo que hago le doy un enfoque político-social", explica el dibujante argentino, nacionalizado español desde hace 18 años.

 ’La aventura de comer’ (Lumen) recoge las viñetas que ’Quino’, quien vive entre Madrid, Milán, París y Buenos Aires, lugares que califica los "ingredientes" de la "cocina" de su vida, ha dibujado para distintos medios durante los últimos tres años, fundamentalmente para el diario argentino ’Clarín’.

 

En algo más de 100 páginas, se mezclan los restaurantes tradicionales, "de esos que se llevan la botella de vino de la mesa", con otros más pobres, en los que se finge que unos fideos son un raro faisán. Escenas repletas de pelos y moscas y de camareros que gobiernan sin piedad los destinos de sus clientes, ingenuos que creen que son ellos los que escogen.

 

"Uno mira el menú y cree que uno decide, pero eso es mentira. Además, no sabemos qué estamos comiendo y, si no, ahí está toda la polémica con el vino en Italia. Pero es que tampoco sabemos quién nos está gobernando. Por ejemplo, nos ofrecen un plato que se llama Obama y no sabemos quién lo cocinó", desconfía el ilustrador.

 

’Extraño mucho la comida simple’

"Sí que me preocupa y me enfada mucho que los tomates no sepan a tomate. Me hace pensar que cuantos más somos más se degrada la calidad de todo. Soy de una provincia agrícola (Guaymallén) y extraño mucho aquella comida simple", lamenta.

 

"Ni soy un gourmet ni soy un ’gourmand’. Me gusta mucho la cocina italiana porque uno sabe rápidamente lo que está comiendo, algo que parece que también les pasa con la política", ríe.

 

A punto de los 77 años, ve el paso del tiempo como una forma de "descubrir que las cosas han cambiado: dentro de 50 años, los jóvenes recordarán la comida de los ’McDonald’ como un auténtico manjar", pronostica.

 

En ’La aventura de comer’ dedica sendos homenajes al pintor Botero —"siempre me ha hecho gracia que sea un señor que se dedica a pintar gorditos mientras que otro como Giacometti sólo hace ’delgaditos’"— y a García Márquez, que prologó todos sus libros de Mafalda.

 

La pequeña contestataria, protagonista de sus viñetas hasta 1973, no volverá a ser ilustrada por el devenir de la sociedad actual, aunque está seguro de que sus lectores más jóvenes la entienden perfectanente, ya que Mafalda "se preocupa de problemas eternos, de la injusticia, de la desigualdad social, aunque a lo mejor les llama la atención que no tenga ordenador o telefonito".

 

"No me gusta ser tan determinante, no soy de los de ’nunca más’ pero no siento ninguna necesidad de volverla a dibujar". Con respecto a la situación política que se vive actualmente en España, le "hace ilusión" que haya salido el candidato que votó (Zapatero), pero le preocupa la intervención de la Iglesia, "que por no satisfacer no satisface ni a los católicos que son celíacos y que no pueden comulgar".

 

Francisco Goya, el pincel que dibujó el heroismo y la muerte

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El notario de la Guerra de la Independencia se llamó Francisco de Goya y a través de su obra puede comprenderse el conflicto del que ahora se cumplen 200 años. El artista sufrió el dolor y la violencia y la trasladó a sus lienzos con una fuerza que es capaz de llegar al espectador de hoy sin necesidad de intermediario ni explicación. El Museo del Prado ha reunido 200 de sus obras en una muestra que se abrirá el próximo 15 de abril y que consigue sumergir al visitante en una época convulsa, donde ni vencedores ni vencidos se libran de que la posteridad contemple sus excesos. "Es una reconstrucción de su diario, que refleja su profundo desánimo por la caída de sus ideales", afirma el director de la institución, Miguel Zugaza.

La muestra, dividida en cuatro periodos y titulada ’Goya en tiempos de guerra’, incluye, además de 90 pinturas, decenas de aguafuertes, litografías y dibujos. "La exposición es dura, no da pie a un optimismo vital", advierte la comisaria, Manuela de Mena.

Las obras, un tercio de ellas pertenecientes a otras instituciones y a coleccionistas particulares, ofrecen su visión, con una verosimilitud propia de fotorreportero.

 El recorrido, que cubre 25 años -la etapa madura de su carrera- se inicia en 1794, justo cuando el pintor acaba de recobrarse de una enfermedad que le dejó sordo y que a punto estuvo de llevarle a la muerte, y termina en 1819, pocos años antes de su fallecimiento.

 

Una experiencia que cambió tanto al hombre que, según la descripción de Manuela de Mena, "Goya vuelve de nuevo a la vida. Renace hasta tal punto que deja de lado lo accesorio y se centra en lo más importante: aunque no lo consigue, intenta ser independiente. Es la época de ’Los caprichos’".

 

 

 

’Retrato de la Marquesa de Montehermoso’, de una colección privada. MÁS IMÁGENES

De Mena, jefa del departamento de conservación de Goya en el Prado, habla desde muy dentro sobre un artista al que define "como intemporal y universal" y del que se emociona al esbozar, en unas cuantas líneas, su trayectoria. De su particular ’renacimiento’ al inicio del siglo XIX (1800-1808) y, por supuesto, con parada importante en el conflicto (1808-1814) y en sus consecuencias (1814-1819).

 

"Utiliza la realidad para que entendamos ante qué estamos: sale el mobiliario, los animales, las joyas... Nos sitúa ante el personaje y nos adentra en él. Vemos el retrato y parece que estamos con esa persona, que vamos a continuar una conversación interrumpida", añade la historiadora.

 

Las estrellas de la muestra

Pero las estrellas son dos de sus obras maestras, recién restauradas y que se podrán contemplar como nunca las habíamos visto: ’El 2 de mayo de 1808 en Madrid: la lucha con los mamelucos’ y ’El 3 de mayo de 1808 en Madrid: los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío’.

 

Ambas fueron pintadas en 1814 con la intención clara de exhibirse juntas, un deseo de Goya que no se cumplió hasta mucho tiempo después. La primera recoge la visión diurna y la segunda, la nocturna de unas pocas horas, y las dos tienen el mismo propósito: mostrar cómo la violencia engulle tanto al pueblo como a las tropas francesas en esas jornadas históricas.

 

Ninguna de las dos agradó demasiado a Fernando VII, probablemente porque no trataban de rendir tributo a una victoria, sino de mostrar la crueldad sin florituras. La historia de los lienzos, que formaron pronto parte de la colección del Museo del Prado, es casi tan llamativa como el momento que representa.

 

En 1936, como tantas obras de la pinacoteca, fueron trasladados a Valencia para protegerlos de uno de los frentes más duros de la Guerra Civil. Dos años después, un camión los llevaba a Gerona y, en el trayecto, en Benicarló, sufrió un accidente que provocó daños en ambas. El cuadro que más sufrió fue ’El 2 de mayo’ que perdió dos fragmentos pequeños en el lado izquierdo.

 

Finalizada la contienda y de vuelta en el Prado, se intentaron subsanar los desperfectos disimulando los daños y los cortes sufridos por la tela y se aplicó una técnica llamada ’tinta neutra’ en las porciones extraviadas, que no devuelve el esplendor pero logra que no se desentone con el total de la obra. También se les aplicó un barniz que había oxidado los colores y se había convertido en un velo amarillo, que era como hasta ahora las veíamos.

 

Esa pátina se ha retirado y ha podido recuperarse la transparencia original. También se han eliminado las tintas neutras y, con ayuda de la documentación previa al accidente, se ha reconstruido la parte que se había perdido.

 

 

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