El FMI considera que la crisis financiera podría intensificarse


Así, asegura que comprende tanto la actuación de la esposa de Berlusconi, Verónica, que envió una carta al diario La Repubblica exigiendo una disculpa a su marido por sus comentarios hacia otras mujeres, como la de la candidata a las primarias demócratas de Estados Unidos Hillary Clinton y "lo que hizo para permanecer junto a su marido".
Define el matrimonio como "una pareja que camina en la misma dirección para conseguir los mismos objetivos" y asegura que, en este momento, "está totalmente prendada" de su marido. "No podría esperarlo en casa por la noche sin haber vivido toda la jornada junto a él. Quiero trabajar, viajar, vivir con él y con nuestros hijos", comenta.
Por su parte, Richard Attia, afirma: "Soy un hombre satisfecho, me siento en la situación
de quien ha encontrado el propio equilibrio".
La muerte de la princesa Diana de Gales fue un homicidio ocurrido por los actos imprudentes de Henri Paul, chofer del automóvil en el que viajaban la princesa y Dodi Al Fayed, y que también pereció en el incidente, y de los paparazzi que perseguían el vehículo.
Así lo estableció el jurado de una investigación judicial llevada a cabo en el Tribunal Superior de Londres durante casi seis meses, según reportó Jane Barrie de la BBC desde el Tribunal Supremo de Londres.Descartan teoría del complot El vehículo Mercedes en el que se desplazaban la princesa y su compañero sentimental se estrelló en el túnel Alma de París, en agosto de 1997, cuando era perseguido por los fotógrafos. Entre los factores que, según el jurado, contribuyeron a esas trágicas muertes se citan tanto la velocidad que alcanzó el Mercedes como la de los vehículos en los que viajaban los paparazzi, el consumo de alcohol de esa noche por parte del chofer y que los cinturones de seguridad no estaban abrochados. Ni accidente, ni hecho inexplicable; el jurado se decantó por la negligencia. La misión del jurado era determinar si las muertes de la princesa Diana y Al Fayed habían sido producto de un accidente, un resultado de negligencia o por razones inexplicables. El magistrado a cargo de la investigación, el juez Scott Baker, le había dado cinco opciones al jurado, entre las que se incluyó la muerte ilegal por negligencia de los paparazzi al perseguir el vehículo de Diana, algo que, según él, equivalía a homicidio culposo. Otras alternativas eran responsabilizar al chofer del automóvil como a los fotógrafos; llegar a la conclusión de que se trató de un accidente o emitir un veredicto abierto. El juez también les había explicado que no podían encontrar culpable de "muerte ilegal al duque de Edimburgo (esposo de la reina Isabel II de Inglaterra) o a cualquier otra persona de provocar un accidente planeado". Teorías de conspiración Mohamed Al Fayed ha insistido que la princesa Diana y su hijo fueron víctimas de un complot. Baker señaló que el veredicto final satisfizo los criterios de las pruebas penales, más que los criterios civiles. Con lo que enfatizó que los miembros del jurado están seguros de su decisión. La muerte ilegal de la pareja por la negligencia de Paul y la muerte ilegal por la extrema negligencia de los vehículos que seguían el automóvil de la princesa fueron otras opciones dadas. Baker indicó que el tribunal "no tenía una pizca de evidencia" de que el duque de Edimburgo había ordenado la muerte de la princesa Diana o que fuese organizado por el M16, los servicios secretos británicos. Las teorías de conspiración, fomentadas por el padre de Dodi, Mohamed al-Fayed, carecieron de base, según la investigación judicial. Ante la noticia, Fayed dijo estar "contrariado" por el veredicto. Durante los casi seis meses que duró la investigación judicial se escucharon los testimonios de más de 250 testigos venidos varios lugares del mundo. Investigaciones previas, llevadas a cabo tanto por la policía francesa como la británica, habían concluido que las muertes se produjeron en un accidente. El ex jefe de policía británica, John Stevens, que dirigió la investigación en el Reino Unido, dijo que el veredicto reflejó exactamente lo que había declarado en su informe inicial.
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El entrenador Pat Riley y los ex jugadores Hakeem Olajuwon y Patrick Ewing son las figuras más relevantes de los siete nuevos integrantes de la 'Hall of Fame', el 'Salón de la Fama' de la NBA, que la competición norteamericana de baloncesto ha nombrado este lunes, a los que se unen el jugador Adrian Dantley, el entrenador Cathy Rush y los directivos Bill Davidson y Dock Vitale. Pat Riley cuenta con un palmarés en que figuran cinco Anillos de campeón y tres título de Mejor Entrenador del Año. Se le recordará como el forjador del 'Show time', la dinastía de Los Angeles Lakers que dominó la competición con jugadores como 'Magic' Johnson o Kareem Abdul Jabbar, llegando a obtener cuatro campeonatos en los años ochenta (1982, 1985, 1987 y 1988).
El ex pívot Hakeem Olajuwon llevó a los Houston Rockets a ganar dos Anillos y todavía mantiene la marca de mayor número de tapones en la historia de la competición (3.830). Además, fue nombrado 'MVP' en 1994 y es el noveno máximo anotador y el décimo cuarto máximo reboteador de la historia de la NBA. También ha ingresado el ex jugador de los New York Knicks Patrick Ewing, ganador de dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos y miembro del genuino 'Dream Team' que asombró en Barcelona '92. Ewing disputó 17 temporadas con el equipo de la 'Gran manzana' y mantiene las mayores marcas en la historia de los Knicks en puntos, rebotes, tapones, robos y tiros de campo intentados.
La imagen ganadora del premio a la mejor fotografía de última hora, obra de Adrees Latif- REUTERSEl periódico estadounidense The Washington Post ha obtenido seis premios Pulitzer, entre los que destaca el galardón al Servicio Público, que ha recaído en los autores del reportaje sobre la escasa atención sanitaria a los veteranos de guerra internados en el hospital militar Walter Reed.
El jurado ha valorado que dicha información denunciara "el trato recibido por esos ex combatientes, lo que provocó una protesta nacional y desencadenó una serie de reformas" para mejorar su situación. Los premios Pulitzer, que se conceden desde 1917, son considerados como la más alta distinción en el periodismo de Estados Unidos, y son concedidos por la Universidad de Columbia (Nueva York) a través de un jurado integrado por 18 personalidades.
El galardón al Servicio Público consiste en una medalla de oro, mientras que los ganadores en el resto de los apartados obtienen 10.000 dólares (6.370 euros). El diario de Washington también ha obtenido otros cinco premios: por sus informaciones nacionales, internacionales, de última hora, además de por sus noticias de portada y las opiniones. En información nacional se premió "la lúcida investigación sobre el vicepresidente (de EE.UU), Dick Cheney y su poderosa, y muchas veces oculta influencia sobre la política nacional", elaborado por Jo Becker y Barton Gellman. En internacional se distinguió al medio por su serie de artículos escritos por Steve Fainaru sobre los contratistas de seguridad privados que operaban en Irak bajo términos no permitidos por la legislación internacional. Los urgentes de las informaciones sobre la matanza en 2007 en la Escuela Tecnológica de Virginia, la crónica sobre el afamado violinista Joshua Bell que tocaba en el metro de Washington sin ser reconocido, escrita por Gene Weingarten, y la columna sobre política nacional de Steven Parlenstein, resultaron también premiados. El diario New York Times, por su parte, ha obtenido dos galardones. En la categoría de reportaje de análisis ha premiado la historia escrita por Amy Harmon sobre los dilemas éticos de los análisis de ADN. El mejor periodismo de investigación ha sido realizado este año por The New York Times y Chicago Tribune, que han compartido el premio. Los periodistas Walt Bogdanich y Jane Hooker, del diario neoyorquino, han sido galardonados por su trabajo sobre la importación de medicinas chinas de escasa calidad y fabricadas con productos tóxicos. La redacción del Chicago Tribune al completo ha sido premiada por denunciar la falta de regulación sobre objetos peligrosos como cunas para automóviles y juguetes Foto dramática La agencia de noticias Reuters ha obtenido por su parte el premio a la fotografía de última hora por su instantánea de un fotógrafo japonés asesinado durante las protestas contra el Gobierno de Myanmar, la antigua Birmania, el pasado mes de septiembre. Adrees Latif, el fotógrafo de Reuters, hizo "una foto dramática del camarógrafo japonés, tirado en el pavimento y herido de muerte durante una protesta callejera en Myanmar". En el apartado "Crítica", el premio fue para el Boston Globe por sus informaciones sobre artes visuales, cine, fotografía y pintura, mientras que en la sección de viñetas y dibujos políticos el galardón fue para Michael Ramírez, del Investor Business Daily. Otro fotógrafo, Preston Gannaway, del Concord Monitor, que se publica en el Estado de New Hampshire, recibió el premio de esa especialidad por las fotos tomadas a una familia asistiendo a uno de sus miembros afectado por una enfermedad terminal. En esta ocasión, la Universidad de Columbia no concedió premio alguno en la categoría "Editoriales".


La voz profunda y el rostro sobrio de Charlton Heston, fallecido en los Ángeles, permitió al Hollywood de los años 50 revivir personajes históricos como Moises o El Cid. "Tengo una cara de otro siglo", llegó a decir el actor. El legendario intérprete, ganador de un Oscar por "Ben-Hur", murió en su residencia de Beverly Hills, tras haber sufrido durante seis años un lento e imparable deterioro debido al Alzheimer. Con una entereza propia de sus personajes, el propio actor hizo público que padecía una enfermedad que le iría mermando poco a poco la memoria y sus funciones vitales, al igual que le ocurrió a su buen amigo, el que fuera presidente de Estados Unidos Ronald Reagan.
Heston será recordado como el Moisés de "Los diez mandamientos" y el héroe de la reconquista española, Don Rodrígo Díaz de Vivar, en "El Cid". Pero sus reencarnaciones de personajes históricos no acabaron ahí, pues resucitó a San Juan Bautista, Miguel Ángel, a Marco Antonio, al Cardenal Richelieu y a Enrique VIII. John Charlton Carter, como era su verdadero nombre, nació en Evanston, Illinois, el 4 de octubre de 1924, y ya desde pequeño amó el teatro, lo que le llevó a inscribirse en cursos de teatro en la Universidad, donde conoció a su esposa Lydia Marie Clarke, con la que tuvo dos hijos. Con ella interpretó varias obras de teatro, y más tarde protagonizó en 1948 la obra de Shakespeare "Antonio y Cleopatra", que le proporcionó gran éxito durante dos años. Heston fue contratado para interpretar el papel de Marco Antonio en la película "Julio Cesar" (1949), dirigida por David Bradley, que le abrió el camino al estrellato. Con este mismo director había trabajado ya en "Peer Gynt" (1942). A partir de ahí su carrera despegó, y realizó decenas de películas, entre ellas "El mayor espectáculo del mundo" (1951), de Cecil B. DeMille; "Cuando ruge la marabunta" (1954), de Byron Haskin; "El secreto de los incas" (1954), de J. Hopper; "Horizontes azules" (1955), "Los diez mandamientos" (1956), de C. B. DeMille, y "Sed de mal" (1957), de Orson Welles. Consiguió el Oscar al mejor actor protagonista por su trabajo en "Ber-Hur" en 1959, aunque él siempre dio mas valor a la calificación de "Mejor marido de Hollywood". Dos años después, 1961, protagonizó la película "El Cid", de Anthony Mann, junto con Sofía Loren, y rodada en Peñíscola (Castellón, España). Su filmografía durante los años sesenta se completa con películas como "55 días en Pekín" (1963) -con Ava Gardner, y rodada en España-, "El tormento y el éxtasis" (1965) -basada en la novela de Irving Stone y en la que encarnó el papel de Miguel Ángel-, "El señor de la guerra" (1965) - ambientada en la Normandía del siglo XI-, "Kartum" (1966) -junto a sir Laurence Olivier-, y "El planeta de los simios"(1968). A éstos, siguieron otros papeles históricos, con "Los indomables" -sobre un magnate de plantaciones en Hawai-, y "Marco Antonio y Cleopatra", rodada en Almería y en la que intervinieron los actores españoles Fernando Rey, Juan Luis Galiardo y Carmen Sevilla. También trabajó en "Los tres mosqueteros" (1974) -en la que hizo de cardenal Richelieu, y rodada en España-, "Aeropuerto 1975" (1974), "Terremoto" (1974) -con Ava Gardner-, entre otras películas. Junto con su figura artística, que completan otras 70 obras de teatro y seis libros, también tuvo una fuerte faceta política en el hombre conocido como el último bastión de los conservadores en Hollywood. Además de ser un republicano acérrimo, fue un firme defensor del uso de las armas, como lo demostró desde la Asociación Nacional del Rifle, que presidió durante años.