La batalla por la candidatura presidencial demócrata continúa...Mccain casi tiene asegurada ya la postulación


Nicolas Sarkozy, con su esposa, Cécilia-
PARÍS.- Y llegó la pregunta del millón: "¿Se va a casar con Carla Bruni?". El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se vio obligado a responder a una pregunta que anteriormente nunca le habían formulado a un jefe de Estado. Y no la esquivó: 'No tenemos fecha. Probablemente se enteren cuando ya esté hecha'.
Nicolas Sarkozy ha superado con nota la encerrona de la canallesca. Éramos 600 periodistas. Y veníamos de 40 países distintos, aunque la fortaleza del contingente mediático no destempló el verbo ni la retórica del jefe del Estado. Permaneció 113 minutos en la tribuna del Elíseo. Unas veces para sobrentender que se acerca el día de la boda con Carla Bruni. Otras para anunciar que los gobiernos de España y de Italia le han pedido a París una suerte de acuerdo trilateral de modo que puedan organizarse expulsiones masivas concertadas de inmigrantes irregulares. "El señor Zapatero y el señor Prodi me han solicitado que España, Italia y Francia procedan a las expulsiones colectivas", señaló el presidente francés en el transcurso de una rueda de prensa multitudinaria, caliente y morbosa. Morbosa porque los periodistas queríamos saber si Sarko, maltratado en los sondeos y estrella de la prensa del corazón, iba a desposarse con la señora Bruni el 9 de febrero, tal como publicaba hace unos días la edición en papel de "Le Journal du dimanche". 'La mentira' de otros jefes de Estado Nicolas advirtió que no iba a fijar la prensa la fecha de las nupcias. Pero también dio a entender que la boda está cerca. "Con Carla hemos decidido no mentir. No nos vamos a ocultar. No quería fotos robadas. Si las fotos de Eurodisney duelen, que no envíen a los fotógrafos. La relación es seria (…) Hay muchas posibilidades de que os enteréis de la noticia [la boda] cuando se haya producido (…) Carla y yo no tenemos nada que esconder". La última sentencia aludía a la "hipocresía y la mentira" con que otros jefes de Estado franceses han manejado su vida privada. Sarkozy, en cambio, se vanagloria de la transparencia y acusa a los periodistas de perseguirlo allí donde se va de vacaciones. Sarkozy, que se marchó con cajas destempladas de una entrevista de la CBS porque le preguntaron sobre su ex exposa Cecilia, habló en esta ocasión sin tapujos de su vida privada ante centenares de periodistas. El presidente admitió que era la pregunta que estaba esperando el mundo entero y que se había planteado: "¿Cómo voy a contestarla?". Críticas a los medios Sarkozy se explayó en la respuesta y manifestó que ser presidente de Francia no da la felicidad más que a otra persona: "La vida de un presidente es como la vida de cualquiera". Reconoció que la pregunta sobre su boda jamás se la habían formulado a un jefe de Estado anterior y se mostró orgulloso de que salga a la luz pública lo que antes estaba oculto. También arremetió contra los medios de comunicación por haberle acusado de haberse divorciado de Cecilia para enmascar otras cuestiones. Fue la noticia “people” de la comparecencia sarkozyana, aunque la rueda de prensa dio juego en muchos otros órdenes. El presidente anunció, por ejemplo, que desaparecerá en 2008 el régimen de las 35 horas semanales, prometió una revolución de la televisión pública (no habrá publicidad), impulsó la creación del G13 (considera necesaria la incorporación de India, China, Sudáfrica, Brasil y México) y habló 'in extenso' de la política de inmigración. Recordando, textualmente, que el presidente Zapatero había renunciado a realizar cualquier nueva campaña de regularización de inmigrantes. "Cambiaré sin tabúes y asumiremos las consecuencias y la izquierda que nunca se ha atrevido, que vea que hay un gobierno que defienda estas prioridades", manifestó el presidente, en un momento en el que está siendo cuestionado. El mandatario galo pidió la confianza a los franceses y asumió que su política recibirá muchas críticas: "Las espero".Todo lo contrario que el gran ausente de esta cita, Rudy Giuliani, que renunció a hacer campaña en Iowa sabedor de sus escasas posibilidades de éxito. Giuliani, un candidato en liza por el apoyo popular que arrastra a lo largo y ancho del país, quiere centrarse en su campaña sin contar con este caucus. Los asuntos de faldas han marcado la carrera política del ex alcalde de la ciudad de Nueva Cork pero su promesa de limitarse a ejercer mano dura en los asuntos de seguridad nacional cala en buena parte de los votantes, incluso en el bando demócrata. Pese a su asuencia en Iowa, Giuliani tendrá mucho que decir en esta carrera de fondo, donde las encuestas le otorgan el mayor número de votos en otros estados, situándole el primero entre los candidatos republicanos
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PARÍS.- La camisa abierta, gafas Ray-Ban y un rolex reluciente: Nicolas Sarkozy posa estudiadamente relajado ante los fotógrafos en Egipto con su nueva conquista, la guapísima Carla Bruni.
En alusión a los raperos que exhiben su riqueza con sus pesadas cadenas de oro y sus bellas amantes, el periódico de izquierdas 'Libération' lo bautizó como el "presidente bling bling".
Hasta hace apenas unos meses, el mandatario le juraba amor eterno en público a su esposa Cécilia, pero desde que la ex modelo lo dejó por segunda vez, se rodea como un 'latin lover' de bellas mujeres.
Incluso entre las filas de Sarkozy se han alzado voces críticas acerca del comportamiento del presidente.
El pasado verano, Sarkozy se dejó fotografiar con el torso desnudo junto a la ministra de Justicia, Rachida Dati, ella también escasa de ropa. Después, la periodista televisiva Laurence Ferrari obtuvo una indemnización por los rumores sobre una supuesta relación con el presidente.
Las versiones sobre sus presuntos romances comenzaron a multiplicarse, hasta que apareció Carla y las revistas rosas pudieron publicar cada detalle en páginas especiales.
En una encuesta, el 89% de los franceses declaró para Navidad que el idilio del mandatario con la cantante Bruni es un asunto privado. Pero pese a ello se multiplica incluso entre las filas de su partido, la conservadora UMP, la irritación por su estilo, que al cineasta Claude Chabrol le recuerda "a los reality shows de la televisión".
Sarkozy convierte la política en un acontecimiento televisivo, critica François Goulard, quien formó parte del gabinete en el anterior gobierno como ministro de Investigación y compartió espacios por tanto con Sarkozy. "Todos los (anteriores) presidentes eran cultivados, incluso Chirac".
Sus amigos riquísimos
La oposición critica además que Sarkozy se haya casi triplicado el sueldo, para dejar después desvergonzadamente que le pague las vacaciones un millonario.
El presidente, Bruni y sus acompañantes volaron a Luxor en un Falcon 900 propiedad del multimillonario empresario Vincent Bolloré.
Ya antes de su victoria electoral, Sarkozy había usado el jet privado de Bolloré para ir a Malta y pasar un par de días en el yate privado del empresario, en aquel momento aún con Cécilia.
El estilo del presidente le recuerda al cineasta Claude Chabrol "a los reality shows de la televisión".
En Sharm el Sheij se quedará además en la residencia privada del jeque de Abu Dhabi. También para sus vacaciones de verano en Wolfeboro, EEUU, Sarkozy se dejó invitar: esta vez por Agnès Cromback, presidenta de la joyería Tiffany-France, y por Mathilde Agostinelli, jefa de relaciones públicas de Prada France.
El Palacio del Elíseo declara que la vida privada de Sarkozy no le incumbe a nadie. Pero el diputado socialista Arnaud Montebourg no está de acuerdo. "Cuando el presidente se pone en situación de depender de la amistad de los millonarios, necesariamente tendrá que haber contraprestaciones", afirma.
Bolloré está edificando, además de negocios en África, un imperio mediático en torno a una agencia de publicidad, un instituto de opinión, periódicos y un canal de televisión.
Ahora también quiere comprar el servicio francés de la agencia estadounidense AP. Y el jeque de Abu Dhabi aspira a participar en la construcción de aviones Airbus y necesita para ello la aprobación de París.
Otros críticos opinan que el 'Sarko-show' sólo busca distraer a los franceses de sus problemas diarios. Porque quien se presentó como el "presidente del poder adquisitivo" tuvo que declarar hace poco en vista de la escasez de fondos que no era "Papá Noel".
"Más importante que la actividad, en el 'sarkosismo' lo importante es el activismo que no le deja tiempo a nadie para darse vuelta y mirar qué pasó con todos los anuncios hechos", comentó la revista satírica 'Canard enchainé'.