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Manuel Hernández Villeta

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En marzo, se perdieron 80.000 empleos en Estados Unidos

Obrero de la construcción Compradores en EE.UU.

En marzo, se perdieron 80.000 empleos en Estados Unidos, de acuerdo a nuevos datos del departamento de Trabajo de ese país.

  Se trata del tercer mes consecutivo en que hubo una importante reducción de la fuerza laboral, lo que podría representar un nuevo indicio de que la economía estadounidense está entrando en recesión.   Además, se trata de la peor caída mensual de los últimos cinco años.   La mayoría de los analistas esperaban una cifra menor, de 60.000 puestos de trabajo.  

Mientras tanto, el índice de desempleo subió a 5,1% en marzo, el mayor nivel desde septiembre de 2005, y superior al de febrero de 2008, cuando alcanzó el 4,8%.  

Sin embargo, el nivel de desempleo todavía está por debajo del promedio de los últimos 60 años.  

Tras la publicación de los datos, el dólar estadounidense cayó ante el yen y el euro.   El departamento de Trabajo dijo que las pérdidas en marzo se extendieron a lo largo de toda la economía, pero que los dos sectores más afectados fueron el manufacturero y el de la construcción.      Las nuevas cifras han reafirmado la opinión de un número creciente de economistas de que EE.UU. ya está en recesión    "Las nuevas cifras han reafirmado la opinión de un número creciente de economistas de que EE.UU. ya está en recesión", dijo el especialista en temas económicos de la BBC Andrew Walker.  

"Sin embargo, muchos creen que si hay recesión, será relativamente breve y suave", añadió.  

Walker señaló que, como la población de EE.UU. es cada vez mayor, el país necesita incrementar mensualmente el número de empleos para mantener el ritmo.  

"Menos personas trabajando significa que los estadounidenses tienen menos dinero para pagar por bienes y servicios producidos en su propio país", dijo nuestro especialista.  

"También tendrán menos para gastar en el sector de la vivienda, lo que podría agravar la debilidad de ese mercado, en el que los precios ya están cayendo en muchas partes del país".  

Walker destacó que los nuevos datos también podrían traducirse en un nuevo recorte de las tasas de interés en EE.UU. cuando el comité que determina la política de la Reserva Federal -el banco central estadounidense- se reúna a finales de este mes.

Administración Federal de Aviación de EEUU (FAA, siglas en inglés) investiga a cuatro aerolíneas

La aerolínea Alitalia se encuentra en una situación muy delicada luego que el consorcio Air France-KLM rompiera abruptamente el jueves 3 de abril las negociaciones para adquiri la bandera aérea italiana, que se encuentra cercana a la quiebra. Andrew Medichini / AP Photo  

La Administración Federal de Aviación de EEUU (FAA, siglas en inglés) investiga a cuatro aerolíneas estadounidenses por no haber cumplido con las regulaciones federales de aviación en materia de inspección, informó ayer la agencia gubernamental.  Agentes de la FAA, en una rueda de prensa en el aeropuerto Ronald Reagan, en Washington, señalaron que las aerolíneas, de las que no quisieron revelar más detalles, fallaron a la hora de cumplir directivas esenciales de seguridad para poder volar.  En una auditoría sobre el cumplimiento del mantenimiento de las flotas de todas las aerolíneas los agentes descubrieron que tres de las cuatro compañías en cuestión no habían hecho las pertinentes inspecciones en la fecha indicada por el regulador. 

Las aerolíneas podrían ser multadas, de acuerdo con la FAA. 

La auditoría, de dos semanas de duración, se produjo después de que se descubrieran fallos en las obligaciones de mantenimiento de Southwest entre el 2006 y el 2007. 

 

La FAA multó a la compañía con $10.2 millones por mantener activos 46 aviones que requerían inspecciones de seguridad por daños en el fuselaje. 

La agencia anunció la revisión del cumplimiento de diez directivas de seguridad por parte de todas las aerolíneas que operan en el país antes de que acabara el mes de marzo. 

La medida de la FAA, muy criticada en las últimas semanas por legisladores por haber sido ''demasiado laxos'' con las aerolíneas, provocó que compañías como American Airlines, Delta Air Lines, US Airways, y ayer, United Airlines, suspendieran cientos de vuelos para inspeccionar sus aviones y cumplir así con la disposición. 

La suspensión de los vuelos produjo caos en distintos aeropuertos del país. 

United llamó a revisión a 52 de sus aviones 777, dado que no había efectuado las comprobaciones obligatorias de sus sistemas antiincendio, y ha cancelado 31 vuelos. 

Entre los aviones que deben someterse a revisión se encuentra el que transporta a la prensa y el personal de la Casa Blanca que acompaña al Presidente en su viaje a Europa del Este con motivo de la cumbre de la OTAN. 

El aparato deberá ser revisado antes del viernes, que es cuando el equipo se trasladará a otra etapa del viaje. 

El administrador en funciones de la FAA, Robert Sturgell, señaló ayer que, a pesar de la alarma creada por los probados fallos de inspección, el 99 por ciento de casi 2,400 audiciones recientes llevadas a cabo por los inspectores mostraron que las aerolíneas habían cumplido con las normativas de seguridad para poder volar.

La crisis económica no da tregua en Estados Unidos

La crisis del 29 en la prensa. Tablero de cotizaciones en una casa de cambio de París.

Un informe del departamento del Trabajo de Estados Unidos reveló este jueves que la cifra de solicitudes de subsidio al desempleo llegó a su nivel más alto desde septiembre de 2005.   Según los datos oficiales, la semana pasada el número de personas que pidieron el subsidio subió a 38.000, hasta alcanzar un total de 407.000.   El anuncio se produce un día antes del informe mensual sobre la situación del mercado laboral que, se espera, sea negativo.   Un funcionario del departamento del Trabajo le dijo a la agencia de noticias Reuters que no había factores especiales que explicaran el incremento en las solicitudes.   Sin embargo, muchos analistas han advertido que la crisis crediticia y del sector inmobiliario podrían estar empujando a la economía estadounidense hacia una recesión.    En otro informe se reveló que el sector de servicios se sigue contrayendo, aunque no tanto como se esperaba.  

 En general esperamos titulares negativos sobre la economía, por lo que las cifras del Instituto de Gerencia y Abastecimiento son sorprendentes  Tim Ghriskey, jefe de inversiones de la firma Solaris Asset Management   Las cifras del Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM por sus siglas en inglés) señalaron que el sector se contrajo en marzo por tercer mes consecutivo.  

El índice de la actividad del sector, según el ISM, alcanzó el 49,6 el pasado mes, una leve subida del 49,3 registrado en febrero.  Los analistas habían pronosticado que se ubicaría en 49,0.  

El sector de servicios equivale a casi dos terceras partes de la actividad económica en EE.UU.  

"En general esperamos titulares negativos sobre la economía, por lo que las cifras del Instituto de Gerencia y Abastecimiento son sorprendentes", señaló Tim Ghriskey, jefe de inversiones de la firma Solaris Asset Management, citado por la agencia de noticias Reuters.  

"Sin embargo, la sensación negativa en el mercado es bastante fuerte", añadió.  

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, advirtió que el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense podría contraerse en los primeros seis meses del año.   Bernanke dijo que el país podría enfrentar una leve recesión que, según el, daría paso a un repunte en el segundo semestre del año, que se extendería durante todo 2009.

Todavía está presente crisis económica mundial

Una mujer pasa frente a un afiche
 

Las mayoría de bolsas de valores europeas, asiáticas y latinoamericanas cerraron al alza este miércoles en momentos en que algunos inversionistas estiman que ya lo peor de la crisis crediticia pudo haber quedado atrás. La recapitalización de Lehman Brothers, el cuarto mayor banco de inversión de EE.UU., aumentó la confianza pese a temores de que pueda sufrir los mismos problemas que su rival Bear Stearns.   Lehman Brothers puso a la venta 4 millones de acciones preferentes convertibles.  

De esa manera se hizo de US$4.000 millones de capital fresco.  

El ascenso de las bolsas llegó un día después de que el índice Dow Jones lograra, este martes, su nivel máximo en un mes.  

La actividad manufacturera estadounidense -que subió en marzo respecto al mes anterior- también contribuyó al alza.  

"Alivio" en los mercados  

Francis Lun, gerente de Fulbright Securities en Hong Kong, declaró: "Los inversionistas creen que la crisis crediticia en Estados Unidos ya está superada".  

  Los inversionistas creen que la crisis crediticia en Estados Unidos ya está superada  

Francis Lun, Fulbright Securities  

"Ellos consideran que lo peor ya pasó", añadió.  

Entretanto, Kim Sung-Bong, analista de Samsung Securities en Seúl, manifestó: "Las preocupaciones con respecto al mercado global de créditos y sobre la salud de la economía estadounidense han estado agobiando a los inversionistas".  

Sin embargo, en opinión de la experta, "esos temores se han ido desvaneciendo gradualmente".  

En sus palabras, "el mercado está experimentando un alivio, lo cual es perfectamente natural".    

La crisis financiera e inmobiliaria de EEUU, se ha sumado un desempleo en aumento y una inflación creciente, que han hecho mella en la confianza de los consumidores, acrecentando los temores de que se produzca una recesión de la mano de un descenso en el consumo

Bernanke testifica ante el Comité Económico del Congreso. (Foto: AFP)

La sombra de la recesión parece más cerca de acuerdo con las palabras de Ben Bernanke. El presidente de la Reserva Federal de EEUU (Fed) ha reconocido que la economía del país podría contraerse en el primer semestre del año. No obstante, tras este periodo, espera que se recupere gracias a las medidas llevadas a cabo por la Fed para atajar la crisis financiera.

  "Es probable que el Producto Interior Bruto real no crezca mucho, si es que crece, durante el primer semestre de 2008, e incluso podría contraerse ligeramente", ha afirmado. 

Pese a ello, Bernanke no ha querido ahondar en su pronóstico ante el Comité Económico Conjunto del Congreso. "Una recesión es posible, pero es una palabra técnica basada en datos que estarán disponibles mas adelante", por lo que admite "no estar listo para decir si la economía estadounidense enfrentará o no esa situación". 

De hecho, el panorama es más optimista para el segundo semestre, en el que predice que comenzará a hacer efecto su política de estímulo fiscal y monetario y amainarán los problemas de liquidez en el sector de los bancos y de las constructoras. El ritmo de crecimiento podría situarse al mismo nivel o "por encima en 2009", agregó. Aunque también añadió que "a la luz de la turbulencia reciente en los mercados financieros, la incertidumbre en esta proyección es alta, y persisten los riesgos de un deterioro". 

El banco central estadounidense inició en septiembre una estela de rebajas de tasas de interés, que se ha extendido hasta marzo, para aliviar la contracción del crédito nacida del hundimiento del negocio de la hipotecas de alto riesgo. Entonces, los tipos se situaban en el 5,25% y actualmente están en el 2,25%. 

No obstante, los sucesivos recortes no han podido evitar que marea de la 'subprime' haya dejado en una difícil situación a importantes bancos y constructoras del país. El último ejemplo ha sido Bear Stearns. El que fuera quinto banco de inversión del país tuvo que pedir auxilio a la Fed, antes de acordar su venta a la entidad JPMorgan en una operación con un respaldo del organismo por valor de 30.000 millones de dólares. 

Al envite de la crisis financiera e inmobiliaria, se ha sumado un desempleo en aumento y una inflación creciente, que han hecho mella en la confianza de los consumidores, acrecentando los temores de que se produzca una recesión de la mano de un descenso en el consumo. 

Bernanke cree que los mercados siguen bajo una tensión considerable, pero considera que sus inyecciones extraordinarias han sido útiles para aliviar los problemas de liquidez. "Ya se ha producido gran parte del ajuste financiero y económico necesario", ha declarado, por lo que mantiene su confianza en las perspectivas económicas a largo plazo".

Estados Unidos trata de parar la depresión, con medidas extremas, pero el fantasma sigue cobrando terreno

Amplia reforma de los mercados en EE UU 
Henry Paulson

EE UU ha emprendido una amplia reforma de la reglamentación financiera, la mayor desde los años 30 cuando el país tuvo que afrontar la Gran Depresión. El secretario del Tesoro, Henry Paulson, ha destacado esta tarde que la nueva legislación pretende hacer frente a la complejidad del sistema financiero moderno y a los desafíos de la globalización.

 El papel de la autoridad monetaria, la Reserva Federal (Fed por sus siglas en inglés) sale reforzado.   Dimite el secretario de Vivienda de EE UU, investigado por favorecer a algunos contratistas Bush y Brown refuerzan el control de los grandes bancos con actividad entre fronteras La Reserva Federal se convertirá de hecho en regulador de la estabilidad de los mercados y estará facultada para examinar las cuentas de cualquier empresa que suponga una amenaza potencial para el sistema financiero. 

Algunos analistas han afirmado que la actual crisis en el sector inmobiliario ha precipitado la reforma pero Paulson ha asegurado que la legislación actual había conducido al caos y que las nuevas medidas no se implementarán hasta que se resuelvan las dificultades en los mercados. 

"Nuestra estructura de reglamentación actual no está construida para hacer frente al sistema financiero moderno, con sus diversos actores, su innovación, la complejidad de sus instrumentos financieros y la globalización", ha afirmado Paulson en su discurso.

 El responsable del Tesoro ha afirmado que el grueso de la legislación actual estaba diseñado para afrontar la Gran Depresión y que dichas leyes tenían su lógica entonces. "Si vemos la marcha de los mercados financieros hoy día, la falta de visión de conjunto está clara", ha remachado. 

Paulson ha descrito las grandes líneas de su ambicioso proyecto, filtrado ya en parte durante el fin de semana por la prensa de EE UU. La medida más llamativa es la de confiar a la Reserva Federal una misión muy reforzada para supervisar el sistema financiero y las cuentas de las empresas. "Como los acontecimientos recientes han demostrado, la protección de las inversiones y la estabilidad de los mercados son elementos determinantes para la competitividad", ha afirmado. 

Una comisión para supervisar las hipotecas 

El amplio paquete de medidas adoptadas se dividen en tres grupos: las que se van a tomar a corto plazo, a medio plazo y a largo. 

Para el presente más inmediato, está previsto modernizar el papel del Grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre los mercados financieros para incluir toda la información ligada al sector (protección de los inversores y de los consumidores, riesgos para el sistema); la puesta en marcha de una comisión de supervisión de préstamos hipotecarios; y reforzar la autoridad de la Fed para obtener ciertas informaciones de los bancos de inversión. 

A medio plazo, se quiere fusionar la Securities and Exchange Comisión (SEC), autoridad de regulación de los mercados financieros, y la Commodity Futures Trading Comisión, reguladora de los mercados de materias primas.

 Desaparecerá la Office of Thrift Supervisión, encargada de supervisar los préstamos y depósitos de las cajas de ahorro; aumentarán los poderes de la Fed para supervisar los instituciones especializadas en los reglamentos y las transferencias; y se reforzará la reglamentación del sector de los seguros, en la actualidad atribuida a los Estados. 

Una tarea de muchos años 

Por último, a largo plazo se creará una estructura de reglamentación enteramente nueva poniendo en marcha varias agencias para eliminar las duplicidades y colmar las lagunas de la legislación actual; y se dará a la Reserva Federal poderes considerablemente mayores sobre el sistema financiero, incluyendo los bancos de inversión, compañías de seguros y fondos de inversión de riesgo. La Fed podría investigar a estas empresas e imponer sanciones si la estabilidad financiera estuviera amenazada. 

La revisión del sistema, plasmada en un informe de 218 páginas, fue iniciada en marzo del año pasado, en vísperas de la aparición de los primeros signos de graves problemas en los mercados. 

Paulson ha subrayado que la propuesta, que requiere la aprobación del Congreso, será una tarea de muchos años, con lo que pasará a las manos de quien gane las próximas elecciones presidenciales.

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La crisis tambalea a los Estados Unidos

Presidente George W. Bush al arribar a base aérea Wright Patterson en Ohio, jueves 27 de marzo de 2008. Bush habló sobre Irak. Tom Uhlman / AP Foto  

Los consumidores, atemorizados por una crisis crediticia, la eliminación de empleos y los crecientes precios de los combustibles, protagonizaron en febrero el peor desempeño en 17 meses, evidencia que aumentan los riesgos de una recesión.    El Departamento de Comercio dijo el viernes que los gastos de consumo subieron apenas el 0,1% el mes pasado, su peor marca desde septiembre del 2006. Si se ignoran los efectos de la inflación, los gastos no variaron en febrero, el tercer mes consecutivo de actividad lenta.  El desempeño de los consumidores es observado atentamente debido a que los gastos de consumo representan dos tercios de la actividad económica total. Los economistas dijeron que una debilidad sostenida en este terreno es uno de los indicios más preocupantes de que la economía se encamina a una recesión. 

La prolongada depresión en la vivienda, los aumentos de los despidos, los crecientes costos de los combustibles y una severa crisis crediticia están haciendo sentir su impacto sobre la confianza de los consumidores. Todos estos problemas hacen que la gente compre menos. 

El aumento del 0,1% en los gastos es acorde con lo anticipado. Los ingresos personales subieron un 0,5% en febrero, lo que constituyó una sorpresa debido a que los empleadores eliminaron empleos por segundo mes consecutivo en febrero. 

Un indicador clave vinculado a los gastos de consumo reveló una minúscula ganancia de 0,1% en febrero, excluyendo energía y alimentos. En los últimos doce meses este índice, observado atentamente por la Reserva Federal (banco central) ha subido el 2%, lo que lo vuelve a colocar dentro de la banda de seguridad del 1% al 2% que estableció el banco central para la inflación.  

La economía norteamericana sigue a la deriva

Manifestantes también se congregaron frente al edificio del American Petroleum Institute en la capital estadounidense, llevando pancartas que pedían el fin de la guerra y de la dependencia de petróleo. J. Scott Applewhite / AP  

Los estadounidenses ven el futuro económico muy negro, lo que alimenta el círculo vicioso de la recesión. El frenazo del mercado laboral y el encarecimiento de la cesta de la compra, combinados con la caída del valor de la vivienda y las turbulencias en las Bolsas avivan la preocupación ciudadana.   Y los índices de confianza así lo reflejan: las expectativas de los consumidores sobre la evolución económica a medio plazo están en su nivel más bajo desde la crisis de 1973.   El medidor más reputado del estado de ánimo de los consumidores estadounidenses es el que elabora el Conference Board, un instituto de investigación económica con sede en Nueva York. Y la conclusión de su último informe, publicado , es que los ánimos están por los suelos. El índice que mide la confianza actual en la situación económica cayó 12 puntos entre febrero y marzo, hasta llegar a los 64,5 puntos. Se trata del nivel más bajo desde la recesión de 1991, si se excluye el efecto de la invasión de Irak en marzo de 2003.

  Pero el panorama es peor aun cuando se inquiere a los consumidores sobre sus expectativas a seis meses vista. Este indicador baja hasta los 47,9 puntos, el registro más débil desde que Richard Nixon estuviera al frente de la Casa Blanca y le estallara en las manos el escándalo Watergate, que acabó con su presidencia. Los consumidores lidiaron entonces también con el embargo de petróleo impuesto por algunos países árabes. 

Ken Goldstein, del Conference Board, advirtió que deberá pasar aún "bastante" tiempo antes de poder ver una mejora en la confianza de los consumidores. De su disposición a gastar dependen dos terceras partes del crecimiento económico en EE UU. Y el deterioro de los indicadores de confianza es una evidencia más de que el país no podrá esquivar la recesión, e incluso, de que será incluso más severa y prolongada de lo que se piensa. 

La seguridad del empleo es en este momento el principal factor de preocupación de los consumidores. La creación de nuevos puestos de trabajo es prácticamente nula desde hace tres meses en EE UU, y todo indica de que marzo será igual. 

Y los datos económicos son además confusos. La depreciación del valor de la vivienda es otro factor que afecta negativamente a la confianza. La alentadora subida del 3% en las ventas de viviendas usadas se vio enturbiada ayer por último informe de Standard & Poor's sobre la evolución de los precios en las áreas metropolitanas: la caída media desde enero de 2007 fue del 10,7%, la más drástica en dos décadas. Y el banco de inversiones Goldman Sachs proyecta que el descenso de los precios llegará este año al 20%.