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Manuel Hernández Villeta

politica

Juntos en Concierto. Marc Anthony . Aventura . Alejandro Fernández

Marc Anthony canta durante  Henry Santos Jeter, a la izquierda, y Anthony Santos, de Aventura tocan durante

La justicia social es una cuestión de vida o muerte...El hambre amenaza a países pobres

GINEBRA.- La justicia social no es sólo una cuestión ética sino de vida y muerte, pues la salud y la enfermedad están estrechamente relacionadas con el nivel de vida, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS). "La combinación nefasta de pobres políticas sociales y circunstancias económicas injustas está matando a la gente a gran escala", afirmó el presidente de la Comisión de la OMS, Michael Marmot, al presentar el Informe sobre Determinantes Sociales de la Salud.

 

El documento, que ve la luz después de tres años de trabajo, recoge que "no existen razones biológicas" para que la esperanza de vida varíe hasta más de 40 años de país en país o en varias decenas de años en una misma ciudad dependiendo del barrio en el que viva una persona.

 

La esperanza de vida al nacer de las mujeres en Japón, 86 años, duplica a la que tienen las mujeres al nacer en Zambia, que es de sólo 43 años. Si la tasa de mortalidad infantil es de 2 por 1.000 nacidos vivos en Islandia, ésta aumenta hasta más de 120 por 1.000 nacidos vivos en Mozambique. Y si el riesgo de muerte materna durante el parto o poco después de él es de sólo una por cada 17.400 mujeres en Suecia, llega hasta una de cada ocho en Afganistán.

 

Las diferencias también se aprecian claramente dentro de un mismo país, y así, en Bolivia la tasa de mortalidad infantil de los bebés de madres que no han cursado estudios supera los 100 por 1.000, mientras que la de los bebés de madres que tienen al menos educación secundaria es inferior a 40 por 1.000. En Australia, la esperanza de vida de los aborígenes es de 59,4 años para los varones y 64,8 para las mujeres, edades muy inferiores a la de los australianos no aborígenes (76,6 y 82 años, respectivamente).

 

"Las condiciones sociales en las que la gente nace, vive y trabaja son el determinante más importante para tener una buena o mala salud, o una larga vida productiva o una corta y mísera", señaló la directora de la OMS, Margaret Chan, al recibir el informe de la Comisión, una red mundial de instancias normativas, investigadores y organizaciones de la sociedad civil que la OMS creó en 2005. El documento entiende por determinantes de la salud "las circunstancias en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, así como los sistemas establecidos para combatir las enfermedades".

 

Llamamiento urgente a los gobiernos

Los autores del informe instan a los gobiernos, a la sociedad civil, a la OMS y otras organizaciones a unirse para adoptar medidas encaminadas a mejorar la vida de los ciudadanos, y plantean el objetivo de lograr la equidad sanitaria "en el lapso de una generación". "Pero si continuamos como hasta ahora, no tenemos ninguna posibilidad de lograrlo", advierten.

 

Plantean que deben mejorarse, como primera medida, las condiciones de vida y luchar, además, contra la distribución desigual del poder, el dinero y los recursos. "El desarrollo de la primera infancia determina de forma decisiva las oportunidades en la vida de una persona y la posibilidad de gozar de buena salud", afirman.

 

Se constata que unos 200 millones de niños en el mundo no se desarrollan plenamente, lo que tiene enormes consecuencias para su salud. "Una buena alimentación es fundamental y empieza en el útero materno, lo que exige que la madre se alimente correctamente". Por otra parte, el lugar donde vive la gente afecta a su salud y a sus posibilidades de tener una vida próspera.

 

Por ello, plantean que "para alcanzar la equidad sanitaria es esencial que haya comunidades y barrios que tengan acceso a bienes básicos, gocen de cohesión social y hayan sido concebidos para promover el bienestar físico y psicológico y protejan el medio ambiente".

 

En la actualidad cuatro de cada cinco personas en el mundo carece de seguridad social. Los autores recuerdan que la atención sanitaria "es un bien común, no un producto comercial", por lo que recomiendan financiar el sistema sanitario "mediante impuestos o un seguro universal obligatorio".

 

 

Joe Biden tiene que demostrar sapaciencia política, y no ser el hombre de la sonrisa eterna, y el peinado brillante

El aspirante a vicepresidente Joe Biden durante la convención demócrata. (REUTERS)El demócrata a la vicepresidencia, Joe Biden, habla durante un desayuno ante un pequeño grupo de delegados de Delaware, el martes 26 de agosto de 2008, en Littleton, Colorado. Ted S. Warren / Foto AP  

WASHINGTON.- Si la del martes fue la noche de Hillary Clinton en la convención demócrata de Denver, y la del jueves será, sin duda, la de Barack Obama, la del miércoles corresponde, en teoría, a Joe Biden. Apenas cuatro días después de su elección, el flamante aspirante a la vicepresidencia realizará su puesta de largo ante los cerca de 20.000 delegados demócratas.

 La jornada, titulada ’Protegiendo el futuro de América’, y que girará en torno a temas de seguridad nacional y política exterior, ha sido diseñada a la medida de este veterano senador que es el presidente del comité de exteriores del Senado.

 A Biden le toca realizar un excelente discurso que permita convencer a todos aquellos que consideran que Obama se equivocó al incluirle en el tándem demócrata. De acuerdo con las encuestas, su elección ha despertado una excitación menor de lo habitual entre el electorado.

 Tan sólo un 14% de encuestados dicen que la entrada en campaña de Biden hace más probable su voto por Obama, un porcentaje sensiblemente inferior al obtenido por otros hipotéticos vicepresidentes como John Edwards en el 2004, o Al Gore en el 1992.

 A buen seguro, además de presentar el programa demócrata en Exteriores, la afilada lengua de Biden lanzará algunos incisivos ataques a su adversario, John McCain, pues los analistas coinciden que esa fue una de las razones por las que se impuso a otros candidatos, como Evan Bayh, que por cierto, también subirá al estrado la tarde del miércoles.

 Quizás la principal amenaza para el éxito del discurso de Biden lo represente Bill Clinton, que ha dado sobradas muestras de haber digerido peor que su esposa la victoria de Obama, a quien acusa de haber distorsionado su legado. Clinton dispondrá de menos tiempo que Biden, apenas 10 minutos, y no será en horario de ’prime time’, pero su carisma y carácter volcánico es capaz de robar el protagonismo otorgado a Biden.

 La amenazante sombra de los Clinton planeará de nuevo sobre la convención a última hora de la noche, tras el discurso de Biden, cuando se realice el ’roll call’, la votación formal para elegir al nominado del partido. Tradicionalmente, la nominación se realiza por aclamación, pero esta vez, como señal de respeto a Hillary y a sus más fervientes seguidores, se realizará la votación.

 

O al menos, se sabe que se iniciará, pues los rumores señalan que, fruto de un acuerdo entre las campañas de Hillary y Obama, después de que haya votado las delegaciones de varios estados, la propia senadora de Nueva York pedirá poner fin a la votación, y elegir por aclamación a Obama. Si así sucede, habrá que ver como reaccionan los seguidores de Hillary, pues los más fanáticos han amenazado de boicotear la asamblea en ese momento, lo desluciría por completo la actuación de Biden.

 

Las notas a pie de página de la jornada las pondrán, entre otros, el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, que suena como futuro secretario de Estado, y que intentará exponer sus credenciales en materia de exteriores, y Harry Reid, líder demócrata en el Senado, y uno de los pesos pesados del partido.

 

Los rusos calientan la diplomacia, y entran en el sendero de la guerra fría

 El canciller británico, David Miliband, gesticula durante su visita a Ucrania.El presidente ruso Dimitri Medvedev, a la derecha, y el primer ministro Vladimir Putin, segundo desde la derecha, asisten a una reunión del Consejo de Seguridad ruso en el balneario ruso del Mar Negro de Sochi, el martes 26 de agosto de 2008. RIA Novosti, Vladimir Rodionov, Servicio de Prensa Presidencial / Foto AP

Rusia estaba sometida  a presiones por haber reconocido la independencia de dos regiones separatistas georgianas en una iniciativa que "preocupa'' a China y ha llevado a los Occidentales a pedirle que no ‘‘comience'' una nueva Guerra Fría.

 

Pekín, que había permanecido en silencio, dijo estar "preocupada por los últimos acontecimientos en Osetia del Sur y Abjasia'', anunció la agencia China Nueva, que cita un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino, Qin Gang.

 

Unas palabras que se conocieron poco antes de una reunión entre el presidente ruso, Dimitri Medvedev, y su homólogo chino, Hu Jintao, en Dushambé, capital de Tayikistán, aprovechando la cumbre de los países de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS).

 

Medvedev, que reservó para China su primera visita oficial relevante desde su investidura en mayo, desea, al igual que hizo su predecesor Vladimir Putin, componer un eje Moscú-Pekín, habida cuenta de que sus relaciones con los Occidentales no atraviesan por su mejor momento.

 

Entre tanto la presión iba en aumento.

 

El secretario del Foreign Office, David Miliband, declaró en Kiev que correspondía a Rusia "no empezar'' una nueva guerra fría, aunque estimó "contraproducente aislarla''.

 

"Rusia era, es y seguirá siendo el último país del mundo en querer que se repita la Guerra Fría'', le respondió Dimitri Peskov, portavoz del primer ministro ruso, Vladimir Putin.

 

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, denunció el reconocimiento de la independencia porque "apunta a un cambio unilateral de las fronteras'' y llamó a Rusia a retirar "sin demora'' sus fuerzas militares de Georgia "hasta las líneas anteriores al estallido de las hostilidades''.

 

Francia, presidenta de turno de la Unión Europea, también acusó a Moscú de haberse puesto "fuera de la ley internacional'' en Georgia y de tener "otros objetivos'' para después de Osetia del Sur y Abjasia, entre los que figurarían "Crimea, Ucrania, Moldavia''.

 

El presidente ucraniano, Viktor Yushenko, decidido a integrar su país en la OTAN, estimó que la iniciativa rusa constituía "una amenaza para la paz'' en toda la región y Europa.

 

La UE debería respaldar claramente una adhesión de Ucrania para evitar que este país se convierta, después de Georgia, en "el próximo blanco de las presiones políticas'' de Rusia, consideró el comisario europeo para la Ampliación, el finlandés Olli Rehn.

 

La Alianza Atlántica urgió a Rusia a "revocar su decisión'' de reconocer la independencia de los dos territorios que "viola numerosas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU'' sobre "la integridad territorial de Georgia''.

 

Las autoridades georgianas, por su parte, decidieron reducir sus vínculos con Rusia, dejando a tan sólo dos diplomáticos en Moscú, declaró a la AFP la ministra de Relaciones Exteriores georgiana, Eka Keshelashvili.

 

En la región, la confrontación entre rusos y Occidentales comenzaba a tomar cuerpo en el mar Negro, donde Moscú acusa a la OTAN de concentrar fuerzas navales escudándose en maniobras y en la entrega de ayuda humanitaria para Georgia.

 

La flota rusa recibió orden de vigilar los movimientos de los navíos de los países de la OTAN en el mar Negro, anunció el subjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, Anatoli Nogovitsin.

 

Rusia toma "medidas de precaución'', recalcó el portavoz de Vladimir Putin. ‘‘Esperamos que no se llegue a una confrontación directa'', dijo.

 

Paralelamente, un guardacostas estadounidense, el "Dallas'', cargado con material humanitario, llegaba a Batumi, en el suroeste de Georgia, con el objetivo de irse nada más descargar la mercancía.

 

El crucero "Moskva'' de la flota rusa del mar Negro y otros buques rusos atracaron en la bahía de Sujumi, capital de Abjasia.

Los Clinton entierra el hacha de la guerra, y se inclinan ante Obama

 Hillary Clinton participó hoy en un foro acerca de la reforma a la seguridad social en Denver. El ex presidente Bill Clinton escucha a su esposa, la senadora Hillary Rodham Clinton, mientras habla ante la Convención Nacional Demócrata en Denver el martes 26 de agosto de 2008. La ex aspirante presidencial Hillary Rodham Clinton llega animada el martes 26 de agosto del 2008 al  escenario de la convención nacional del Partido Demócrata en Denver. En su discurso, solicitó a sus seguidores que voten por Barack Obama en los comicios nacionales de noviembre.

Hillary Clinton alentó a millones de electores que la apoyaron en las primarias que votaron por Barack Obama, declarando en un discurso ante la Convención nacional Demócrata que el hombre que la derrotó " es mi candidato y debe ser nuestro presidente''.

 

La ex primera dama agregó: "No tenemos tiempo que perder o voto que desperdiciar''.

 

La convención estaba abarrotada en un mar de letreros blancos que decían "Hillary'', mientras la senadora por Nueva York caminaba hacia el podio y miles de demócratas la aplaudían a rabiar mientras tomaba el primer sorbo de agua.

 

Aunque su discurso incluyó un apoyo total a Obama, no indicó si su nombre estará en la nominación o tratará de que se realice un pase de lista oficial por estado cuando los delegados escojan al nominado el miércoles por la noche.

 

Calificándose a sí misma de "orgullosa defensora de Barack Obama'', restó importancia al candidato republicano John McCain.

 

"De ninguna manera. No faltaba más. Nada de McCain'', dijo, mientras la convención aplaudía a rabiar.

 

"No necesitamos cuatro años más... de los últimos ocho años'', dijo.

 

Como otros candidatos fallidos en otras convenciones, Clinton recordó su propia campaña por llegar a la Casa Blanca.

 

"Ustedes me enseñaron tanto, me hicieron reír... me hicieron llorar'', dijo a sus partidarios en el Centro Pepsi mientras millones más miraban por televisión en todo el país.

 

"Ustedes me permitieron convertirme en parte de sus vidas y se convirtieron a su vez en parte de la mía''.

 

"Quiero que se pregunten a ustedes mismos: ‘¿Estaban en la campaña sólo por mí?' '', les preguntó.

 

Clinton fue la oradora principal en la segunda noche de la convención, y su presentación siguió a las de otros demócratas en el podio, que criticaron acerbamente a McCain, calificándolo de indiferente a la clase obrera y amigo de la industria petrolera.

 

Si él es la respuesta, entonces la pregunta debe ser ridícula'', dijo David Paterson, presidente de Nueva York, refiriéndose a McCain.

 

Por su parte, Ted Strickland, gobernador de Ohio, expresó: "Es hora de que los empleos regresen al país, y que nuestros soldados también vuelvan''.

 

"¡Votemos ahora!'', dijo Ted Sorensen, un notable del partido deseoso de ver a Obama en la Casa Blanca como el primer negro en la historia del país.

 

Pero habrá que esperar un poco más.

 

La nominación oficial de Obama está fijada para este miércoles por la noche. Primero se presentó Clinton, su tenaz rival en una batalla épica por la nominación.

 

La convención estaba repleta esperando su presentación, tanto que hubo que cerrar las entradas.

 

A pesar de cierta insatisfacción que queda entre algunos delegados sobre la pérdida de Clinton, Howard Dean, el presidente del partido, declaró que la convención estaba decidida a convertir a Obama en el presidente número 44 del país. "No hay ningún problema de unidad. Si alguien duda eso, esperen al discurso de Hillary''.

 

Por su parte, Mark Warner, ex gobernador de Virginia, dijo que Obama "nos resulta atractivo como republicanos o demócratas, sino como estadounidenses''. Y agregó: "Necesitamos líderes que consideren nuestro denominador común algo sagrado''.

 

En contraste con muchos de los discursos pronunciados durante el día, las palabras de Warner fueron más un esbozo de las posibilidades postpartidistas de las que Obama habla tanto, más que críticas a McCain y al presidente Bush.

 

"Sé que estamos en la Convención Nacional Demócrata, pero si una idea funciona, no importa si tiene una ‘R' o una ‘D' al lado'', dijo.

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Las míticas habilidades políticas del ex presidente Bill Clinton enfrentan una prueba de fuego el miércoles cuando él hable ante la Convención Demócrata, tratando de hacer a un lado su desilusión - algunos dicen enojo - y hablar en apoyo del hombre que acabó con la carrera de su esposa a la Casa Blanca.

 

Hillary Rodham Clinton pasó la misma prueba la noche del martes, cuando expresó su apoyo a Barack Obama para la presidencia y pidió a millones de sus inconsolables seguidores alinearse con el virtual candidato demócrata. "Barack Obama es mi candidato y debe ser nuestro presidente", dijo en su esperado discurso la ex primera dama, que como presidenta pudo haberse convertido en la primera comandante mujer de las fuerzas armadas estadounidenses. Ella hizo un llamado a sus partidarios, todavía molestos por su derrota, que se unan detrás de Obama, cuya victoria le haría el primer presidente estadounidense negro.

 

El discurso de Bill Clinton en la tercera noche de la convención es algo más que un gesto de cortesía habitual para con un ex presidente, ya que Obama necesita su apoyo desesperadamente. Había temor de que Clinton, uno de los mejores oradores políticos de su generación, eclipse el discurso del compañero de fórmula de Obama, el senador Joe Biden, quien cierra la sesión del miércoles

 

Bill Clinton, quien dio muestras de enojo por lo que interpretó como ataques injustos contra su esposa durante las primarias demócratas, sólo le ha dado un apoyo tibio a Obama desde que Hillary Clinton cedió el paso a Obama en el cierre de la campaña interna por la nominación del partido en junio.

El fantasma de la división ronda a los demócrtas

Hillary Clinton se dirige a una rueda de prensa en la Convención Demócrata. (Foto: AFP)Edward Kenedy, junto a Obama. (Foto: AFP) Obama abraza a Kennedy tras recibir su apoyo. (Foto: REUTERS)

WASHINGTON.- Tras una primera noche emotiva, en la que Michelle Obama mostró su cara más tierna y Ted Kennedy recibió sentido un homenaje tras haberle sido diagnosticado un tumor cerebral, la Convención Demócrata que se celebra en Denver vivirá este martes uno de sus momentos más transcendentales: el discurso de Hillary Clinton. Las encuestas muestran que la mitad de los votantes de la ex primera dama no se han subido aún al carro de Barack Obama, por lo que el aspirante necesita un respaldo inequívoco de la ex primera dama —y de su polémico marido— durante la convención para ganarse a un sector crucial del partido.

 Las convenciones de los grandes partidos están pensadas como grandes actos de marketing para presentar a la ciudadanía el candidato y el programa del partido, por lo que los demócratas no pueden permitirse el lujo de aparecer divididos ante el electorado.

 Así pues, todos los ojos estarán puestos sobre Hillary Clinton. Sus palabras y gestos, al igual que los de Bill Clinton al día siguiente, serán escrutados en detalle para determinar su sinceridad. El ex presidente, que no ha realizado todavía ningún mitin en favor de Obama, tomará el relevo el jueves.

 Igualmente habrá que ver cómo reaccionan sus seguidores presentes en la convención, pues algunos han amenazado con perturbar su desarrollo, por ejemplo desplegando carteles de apoyo a John McCain, lo que haría las delicias de los republicanos.

 

Oradores de estados clave

Otro de los platos fuertes del día, convenientemente servido en horario 'prime time', será el discurso de Mark Warner, uno de los principales valores al alza dentro del Partido Demócrata. Este ex gobernador de Virginia, de 53 años, forma parte de una nueva generación de dirigentes que, como Obama, están dispuestos a coger el relevo al frente del partido.

 

Curiosamente, el espacio en el que Warner realizará su intervención es el mismo que ocupó el senador por Illinois hace cuatro años, cuando sus palabras lo catapultaron hacia la fama.

 

Además de los populares gobernadores de los decisivos estados de Pensilvania, Ed Rendell, y Ohio, Ted Strickland, destacan las intervenciones de varios conspicuos políticos hispanos, con el ex secretario de Energía Federico Peña a la cabeza y los congresistas Xavier Becerra, de California, y Linda Sánchez y Nydia Velásquez, de Nueva York.

 

Los latinos tienen opiniones divididas sobre las elecciones norteamericanas

Michelle Obama acudió al ensayo en el centro de convenciones de denver acompañada de sus dos hijas, Malia, 10 de años, y Sasha, de 7. AP  AP AP

Robert Menéndez lo tomó con una sonrisa.

 "Creo que Barack Obama tiene más de política sobre América Latina que John McCain", comentó el senador de Nueva Jersey.

 Un periodista le había preguntado en un aparte del desarrollo de la convención nacional del Partido Demócrata acerca de las críticas de que Obama no tenía un plan para la región si llegase a ser presidente de Estados Unidos.

 Esa falta de experiencia internacional está siendo destacada por estrategas de McCain, el abanderado del Partido Republicano que, a diferencia de Obama que nunca lo ha hecho, ha estado varias veces en Latinoamérica y visitado Colombia y México durante la actual campaña.

 Menéndez, de origen cubano y uno de los senadores más activos en política latinoamericana en el Congreso desde cuando era incluso miembro de la Cámara de Representantes, restó importancia a ese tipo de comentarios.

 "Obama cree en la necesidad de un mayor compromiso con América Latina", dijo.

 

Menéndez hizo notar que en su anuncio de búsqueda de un fondo de 2.500 millones de dólares para el desarrollo social en la región en 10 años, hecho conjuntamente con el senador republicano de la Florida, Mel Martínez el año pasado, Obama aparece también como uno de los mentores.

 

"Obama cree que hemos abandonado a la América Latina en nuestra política exterior", agregó. "Eso es lo que realmente ha pasado, pero cambiará en su gobierno".

 

El congresista Lincoln Díaz-Balart, también de origen cubano y miembro del grupo asesor de política exterior de McCain, comentó que dudaba que Obama pudiera acercarse a América Latina "después de lo visto" en la campaña y el debate legislativo reciente.

 

Indicó que Obama propone "una renegociación" del tratado de libre comercio con México en momentos en que ese país "tiene problemas muy serios confrontando un narcoterrorismo muy bien financiado y armado", así como que no desea más acuerdos comerciales con nadie.

 

Recordó también que la mayoría demócrata, encabezada por Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, ha paralizado la gestión legislativa del tratado de libre comercio con Colombia y cortado la ayuda militar a ese país en más de 100 millones de dólares.

 

"Dar todos esos pasos contra nuestros más cercanos aliados latinoamericanos es desastroso, condenable, irresponsable y lamentable", dijo Díaz-Balart, también en Denver.

 

Consideró como "nefasta" la declaración de Obama en un debate entre candidatos demócratas durante las elecciones primarias de que buscaría "un diálogo sin condiciones" con los hermanos Castro de Cuba y Hugo Chávez, de Venezuela.

 

"Obama es una combinación de ingenuidad y posiciones peligrosamente de izquierda", dijo. "McCain cree que no hay una región más importante para Estados Unidos que este hemisferio".

 

Raúl Castro llega a los seis mesaes en el gobierno y Cuba avanza lentamente hacia los cambios políticos

LA HABANA.- Esta semana termina el primer semestre de Raúl Castro como presidente titular de Cuba. Ha sido un periodo con más expectativas de cambio que reformas concretas, pero muchos "cubanólogos" coinciden en que el país ya no es el mismo.

 Analistas y diplomáticos apuntan que hay un cambio real: Fidel Castro ya no es presidente, pero aclaran que se debe a la enfermedad que padece desde 2006 y no a una voluntad política reformista.

 

Fidel Castro ya no controla personalmente el día a día de cada cubano, como en los 49 años y 55 días en los que tuvo todo el poder. A sus 82 años, es aún líder indiscutido de la revolución y primer secretario del Partido Comunista, e influye mucho -algunos dicen que demasiado- en el Gobierno, pero su salud le hurta el ejercicio cotidiano del mando, agregan.

 

Numerosos rumores

A falta de certezas, proliferan rumores encontrados sobre la dimensión de su influencia: unos afirman que Raúl Castro hace lo que dicta desde la cama el octogenario; otros juran que Fidel está ya "out"; algunos dicen que es incapaz de tener las riendas, pero que su hermano y los demás dirigentes le tienen tanto respeto y temor que no se atreven a hacer nada que pudiera disgustarle. No en vano, el general Raúl Castro, de 77 años, reitera que Fidel es todavía el líder y que le consulta decisiones y discursos.

 

Un veterano analista señala que "habrá que esperar" para ver si Raúl cumple sus promesas de cambio, ya que medio año es poco para un régimen de medio siglo. Además, añade, no hay quien presione al general, porque la oposición interna es casi irrelevante y la mayoría de los cubanos están más pendientes de sus agobios económicos cotidianos que de exigir cambios políticos.

 

Así lo corroboró una encuesta que realizó en Cuba bajo cuerda el Instituto Internacional Republicano en marzo y abril pasados. Según ese Instituto vinculado al Partido Republicano de EEUU, para más de la mitad de los entrevistados los problemas económicos son la mayor preocupación y menos del 10 por ciento mencionó la falta de libertades políticas.

 

Las expectativas reformistas fueron alentadas por el mismo Raúl Castro, que prometió "cambios estructurales" y eliminar el "exceso de prohibiciones", aunque recientemente frenó ese rumbo y pidió a los cubanos no "acostumbrarse" a recibir solo noticias buenas.

 

En su toma de posesión anunció que "en las próximas semanas" comenzaría "a eliminar las (prohibiciones) más sencillas". Pero advirtió que "la supresión de otras" tomará más tiempo, porque "requieren un estudio integral y cambios en determinadas normativas jurídicas", sin detallar qué deberá esperar, ni cuánto.

 

Goteo de reformas

Poco después comenzó un goteo de reformas que, aunque mantuvo el sistema, ilusionó a muchos cubanos. Ya podían comprar celulares, lectores de vídeo o computadores sin cometer delito, o alojarse en hoteles antes exclusivos para extranjeros... si tienen divisas, porque esos lujos no están al alcance del cubano medio, con un sueldo mensual de 17 dólares.

 

Incluso el economista disidente Oscar Espinosa Chepe calificó entonces de "racionales" y "positivas" las liberalizaciones, aunque anotó sus "limitaciones".

 

También se anunciaron reformas en el campo, para entregar tierras en usufructo a quien quiera trabajarlas, para paliar los altos precios internacionales de los alimentos.

 

Una situación agravada por los bandazos ideológico-agropecuarios de las últimas décadas, que mantienen ociosa la mayor parte de la superficie cultivable de la isla y la llevan a importar más del 80% de los alimentos que consume.

 

Asuntos pendientes

Están pendientes otras reformas que muchos esperaban, como la libertad de salir de Cuba sin permiso o la reducción de la administración estatal. Esos problemas preocupan al general, son difíciles de resolver y hay dudas de que pueda solucionarlos, pero no amenazan, por ahora, la estabilidad política del país, según diplomáticos y analistas.

 

El sociólogo cubano Haroldo Dilla Alfonso destacó en un artículo reciente que, pese a "muchas suposiciones apocalípticas, la retirada de Fidel Castro (...) no ha producido una desgarradura sentimental o política en la población".

 

Pero muchos cubanos de a pie creen imposible relegar al líder que encarnó al mismo tiempo el Gobierno y la oposición del país, como dijo el escritor colombiano García Márquez.

 

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FIDEL CASTRO

El hombre y el revolucionario

PorJosé Manuel Bustamante

«Ni un paso atrás. Ni para tomar impulso». Esto dicen que dijo Fidel Castro en algún momento. Verdad o mentira que alimenta la leyenda sobre su persona, así lo creía el Fidel que entró triunfante en La Habana con el fusil en alto el 8 de enero de 1959 y también el que se ha visto obligado a delegar en su hermano Raúl después de una intervención quirúrgica. Antes de entrar en el quirófano, el único dirigente vivo que le aventajaba en número de años en el poder era el rey Bhumibol de Tailandia. Ha visto derrumbarse el Muro de Berlín, extinguirse a la Unión Soviética y pasar a 10 inquilinos por la Casa Blanca. Hasta que una hemorragia intestinal le ha apartado por vez primera del poder. Pero, ¿quién es Fidel? O, más bien, ¿qué es Fidel? Convertido en personaje de enciclopedia, ningún retrato puede ser aséptico.

 

 

 

 

Sus enemigos le han dado varias veces por muerto. Sin embargo, también hay quien asegura que se ha cuidado con esmero, a pesar de su última recaida. Que pocas veces se desvía de una espartana dieta de verduras y pescado hervido. Hace tiempo que no fuma los legendarios habanos. En 1985, para dar ejemplo durante una campaña contra el tabaquismo, dijo adiós a los cigarros. Y hace 10 años confesó esto a un grupo de maduras mulatas de La Habana Vieja, que le asaltó en la calle para felicitarle su cumpleaños: «Jamás imaginé que iba a vivir 70 años. Ahora, de repente, uno descubre que casi todo quedó por detrás y que la vida tiene sus límites».

 

Aunque energía a raudales nadie le ha negado nunca. Pero ante sus íntimos muestra su faceta humana. Hace ya más de dos décadas que su amigo Gabriel García Márquez le preguntó qué es lo que más anhelaba. «Pararme en una esquina», fue su respuesta.

 

La familia

Quizá gran parte de lo que representa Fidel se deba a su educación con los jesuitas. Nació el 13 de agosto de 1926 en Mayarí, provincia de Holguin. Su padre, el gallego Ángel Castro Argiz, se labró una fama de latifundista cruel. Nacido en la aldea gallega de Láncara, llegó a la isla para no dejarla poco antes de la independencia, en 1898. Tuvo dos hijos con su mujer, María Argota, antes de enamorarse de una joven que trabajaba en su casa, Lina Ruz.

 

Con Lina, Ángel Castro tuvo siete hijos, entre ellos Fidel. Ramón ha trabajado como ganadero en Cuba; Raúl es ministro de las Fuerzas Armadas y segundo del régimen; las hermanas, Ángela, Agustina, Juana y Enma, no se dedicaron a la política, aunque Juanita se convirtió en una de sus más feroces enemigas. «No es el mismo Fidel. El poder le matará», decía Juanita en Miami. Allí mantienen que las relaciones de Fidel con su padre fueron pésimas, que tuvo una infancia de niño pobre en una familia rica que le marcó para toda la vida. Lo indudable es que Ángel Castro le proporcionó una educación espartana y exigente con los jesuitas en los mejores colegios del país. Y también que uno de los acontecimientos más amargos en la vida de Fidel fue que no pudo despedirse de él. Murió en 1956, cuando preparaba desde México el desembarco en Cuba. Estuvieron juntos por última vez tres años antes. Su madre sí tuvo tiempo de verle triunfar, antes de morir en 1963.

 

Sobre la vida privada de Fidel se han escrito miles de páginas, aunque nadie sabe cuántas se ajustan a la realidad. «Es tal el pudor con que protege su intimidad, que su vida privada ha terminado por ser el enigma más hermético de su leyenda», ha dicho García Márquez. Sólo se ha casado una vez. Fue en 1948, con Mirta Díaz Balart, hermana de un compañero de universidad, una chica rica, de buena familia. Tenía 22 años. Once meses después de la ceremonia nació el único hijo reconocido, Fidelito. Aseguran en Miami que la pareja recibió un cheque del dictador Batista, al que derrocó Fidel, para gastar en el viaje de novios a EEUU. Allí, en la patria del imperialismo, la tierra del enemigo histórico de Cuba, compró su primer libro de Lenin. Parece que la excesiva cercanía al dictador de la familia de su esposa precipitó el divorcio, en 1954.

 

Otras tres mujeres, además de su esposa, han ocupado un lugar privilegiado en su vida. Natividad Revuelta, Naty, casada con un cardiólogo, le ayudaría en su época de guerrillero, ocultándolo en su casa. Le salvó la vida. Tuvieron una hija, Alina Fernández Revuelta, que Fidel nunca ha reconocido. Una de las ’traidoras’ más ilustres de Fidel, y más explotadas por el exilio. «Todos los males de Cuba tienen un nombre: Fidel Castro», repite en las entrevistas. Alina trabajó como modelo en la isla, y nunca ocultó sus diferencias con su padre y con el régimen. Abandonó Cuba en diciembre de 1994.

 

La mujer más importante de su vida fue Celia Sánchez, que permaneció 23 años a su lado. Amiga, confidente, secretaria, su relación nunca fue clara. Dicen que en su casa del barrio habanero del Vedado, el comandante en jefe descansaba de sus fatigas. En 1980, el cáncer le arrebató a su compañera.

 

En los últimos años salió a la luz una de sus relaciones más importantes, la que mantuvo con Dalia Soto del Valle. Maestra, se conocieron durante una de las famosas campañas de alfabetización de los años 60. Parece ser que con ella ha tenido cinco hijos varones. Sus nombres empiezan por ’a’: Alexis, Álex, Alejandro, Antonio y Ángel.

 

La lucha. Luces y sombras

Hijo al fin y al cabo de la burguesía cubana, se benefició de la fortuna paterna accediendo a una educación elitista. Ya en la universidad destacó por su activa militancia política. Y fue en las aulas de la Universidad de La Habana donde nació su sueño de derrocar la dictadura de Batista con las armas. La primera de sus gestas coincidió con el centenario del héroe cubano de la independencia, el poeta José Martí. El 26 de julio de 1953, Fidel dirigió el histórico asalto al cuartel Moncada, en Santiago. Más de 60 de los 135 asaltantes perdieron la vida, en combate o ajusticiados. El joven líder fue encarcelado después de su célebre alegato ante el tribunal, que tituló ’La Historia me absolverá’.

 

Después de beneficiarse de una amnistía, se exilió en México, donde preparó concienzudamente el regreso. Allí conoció al Che. Juntos se embarcaron el 25 de noviembre de 1956 en el puerto mexicano de Tuxpan en el yate ’Granma’, junto a otros 79 combatientes. Sólo 16 llegaron sanos y salvos a las estribaciones de Sierra Maestra, donde comenzaron la guerra de guerrillas que les llevaría a La Habana tres años después. Batista huyó de Cuba el 31 de diciembre de 1958, y Castro llegó a la capital el 8 de enero de 1959.

 

En plena Guerra Fría, la enemistad de Washington arrojó a Fidel en brazos de Moscú. De nada sirvió que el 15 de abril de 1959 visitara EEUU durante 12 días. En febrero de 1961, un grupo de anticastristas desembarcó en Playa Girón (Bahía de Cochinos). La revuelta fracasó, pero poco después, el 3 de febrero de 1962, el presidente Kennedy ordenaba el bloqueo total de la isla.

 

La ’crisis de los misiles’ contribuyó aún más a la ’sovietización’ del comandante en jefe. En octubre de 1962, el espionaje estadounidense descubrió que la URSS preparaba en la isla la instalación de rampas de misiles. La crisis se resolvió, pero Cuba cayó en la órbita de Moscú hasta que desapareció su imperio en 1991. La Constitución de 1976 estableció que el partido comunista es «la vanguardia organizada de la nación cubana y la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado». ¿Y Castro?: jefe del partido, jefe del Ejército, jefe del Gobierno, jefe del Estado... Y detrás de él, su hermano Raúl. Hasta hoy.

 

Al lado de los grandes desafíos del régimen cubano, siempre estaba Fidel. En 1969 embarcó a todo el país en la gran zafra (recogida de la caña de azúcar). Quiso que se produjeran 10 millones de toneladas de azúcar. Fracasó, sólo se obtuvieron 8,5 millones de toneladas, pero fue un récord absoluto. Envió a miles de soldados y técnicos a las grandes ’causas internacionalistas’: las guerras de Angola y Etiopía, intentonas revolucionarias de América Latina, colaboración con el Chile de Allende, como ahora con la Venezuela de Chávez... En 1980, azuzó la crisis de los ’marielitos’. Desde el puerto cubano de Mariel salieron en dirección a EEUU decenas de miles de cubanos, muchos de ellos delincuentes comunes. Washington se vio obligado a aceptarlos. La caída del Muro de Berlín en 1989 inauguró lo que llamó «periodo especial en tiempos de paz», una serie de medidas draconianas que no han impedido una crónica crisis económica.

 

Y así hasta hoy. La leyenda de Castro el inflexible quedó evidenciada el 13 de julio de 1989. El general Arnaldo Ochoa, veterano de Sierra Maestra y el militar más condecorado en África, fue fusilado en un  turbio caso de narcotráfico. Los líderes opositores encarcelados, desde Elizardo Sánchez a Oswaldo Payá, le restaron apoyo incluso entre la izquierda de muchos países, a la que creía incondicional. Mientras EEUU endurecía el bloqueo, la ’crisis de los balseros’ de 1994 constituyó otro duro golpe. Pero Fidel siempre aparecía de nuevo para contrarrestarlo. Por ejemplo, en 2000, de la mano del niño balsero Elián González. Su madre se lo había llevado a EEUU, y su padre lo reclamaba en Cuba. Venció el padre. Venció el comandante en jefe. Ni un paso atrás...

 

Si en su 70 cumpleaños ya echaba la vista atrás, con más motivo lo hará ahora. ¿Qué verá Fidel? «Fidel ha conseguido todo lo que quería, y cuando esto ocurre se produce un enorme vacío». Son palabras del escritor Norberto Fuentes, un hombre del régimen que se hartó. Tanto que se embarcó junto a su esposa en una balsa. La barca naufragó, pero Fuentes consiguió salir por otros medios. Al margen de amigos y enemigos, de la Revolución y de Fidel, Manuel Vázquez Montalbán escribió lo que puede rondarle por la cabeza al líder cubano: «Tampoco es fácil llegar a la conclusión de que Fidel Castro no se haya dado cuenta de que la revolución ya no es lo que era y que, como en los boleros, representa lo que pudo haber sido y no fue o que, como en los tangos, se haya ido con otro». Sea como sea, la idea que ha estado en la mente de la mayoría durante décadas («Morirá en la cama, nadie le sacará del poder»), se desvaneció el día 19 de febrero de 2008, cuando Castro dijo adiós.

 

Los rusos piden independencia para regiones separatistas de Georgia,Abjasia y Osetia del Sur

Soldados rusos subidos a un vehículo blindado cerca de la población de Jurvaleti, a 60 kilómetros de Tiflis, la capital de Georgia, el viernes, 22 de agosto de 2008. Rusia aún no ha evacuado sus tropas de Georgia, pese a un acuerdo de cese del fuego. Sergei Grits / Foto de AP  

MOSCÚ.- El Consejo de la Federación o Senado de Rusia pidió hoy al presidente del país, Dmitri Medvedev, que reconozca la independencia de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur. "Tomando en consideración las reiteradas peticiones de Osetia del Sur y Abjasia sobre el reconocimiento de sus independencias incluidas las del 22 y 24 de agosto, el Consejo de la Federación propone reconocer la independencia de Osetia del Sur y de Abjasia", señala la resolución del Senado, aprobada por unanimidad.

El documento de los senadores resalta que la Cámara Alta "respalda plenamente la política del presidente de Rusia hacia Osetia del Sur y Abjasia".

El Senado destacó que la renuncia de Georgia a firmar un acuerdo de no empleo de la fuerza y "sus acciones agresivas a comienzos de agosto, como resultado de las cuales murieron miles de civiles en Osetia del Sur" privaron a su Gobierno del derecho de pretender que surosetas y abjasos dependan de él.

"Hoy se ha producido un hecho histórico", dijo tras la votación el presidente del Senado, Serguéi Mirónov, quien añadió que el documento será enviado al Kremlin inmediatamente, según la agencia Interfax.

Mirónov se mostró convencido de que la Duma o Cámara de Diputados, que también abordará hoy en sesión extraordinaria la petición de Osetia de Sur y Abjasia, tomará la misma decisión. "Estoy seguro de que los diputados respaldarán la solicitud de reconocimiento de independencia y vamos a esperar que el presidente de Rusia adopte una decisión similar", añadió.

El líder de la autoproclamada república de Osetia del Sur, Eduard Kokoiti, dijo que no tiene la intención de "forzar los acontecimientos" y que va a "esperar tranquilamente la decisión del presidente de Rusia". "Hoy se ha hecho justicia y esperamos que ésta ayude a la estabilidad en el Cáucaso Norte", señaló el líder de Abjasia, Serguéi Bagapsh.