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Manuel Hernández Villeta

beisbol

La República Dominicana tiene oportunidades de ganar la Serie del Caribe, con las Aguilas del Cibao y los Tigres del Licey.....Corona se puede quedar en el Cibao

 

Miguel Tejada

Los Tigres del Licey y Las Águilas Cibaeñas, conocidos como los ‘eternos rivales del béisbol dominicano’, son los dos equipos que representarán a República Dominicana en la serie del Caribe que se celebrará en Santiago, a 155 kilómetros al norte de esta capital. Las Águilas adquirieron el derecho a competir con Los Tigres en la serie final pactada a nueve.

Las Águilas y Los Tigres participarán en la Serie del Caribe, debido a que Puerto Rico canceló su torneo este año y el país anfitrión adquirió el derecho a presentar dos equipos clasificados.

Las Águilas Cibaeñas ganaron el Campeonato de Béisbol  bajo la dirección de su manager Félix Fermín.

Miguel Tejada dijo que  aprendió en lo que lleva de carrera como profesional, que “hay que respetar a los contrarios”. 

Y por eso, pese al optimismo que derrocha, al conocer la conformación del equipo que jugará en la Serie del Caribe que inicia mañana aquí, insistió en que “nada se puede asegurar, tenemos un equipo de mucha profundidad y buen pitcheo, pero para ganar hay que jugar pelota, sin jugar nada se consigue”. 

Dijo que  “lo más importante en serie corta es el pitcheo y nos hemos fortalecido”, argumentó en relación a las Águilas que ganaron el campeonato nacional y el equipo que saldrá como República Dominicana. 

Jugará como designado Tejada rechazó unas supuestas declaraciones suyas donde anticipaba que jugaría defensa en la serie y alegó que “no es verdad que dije que jugaría siore o nada. No soy de esa clase de peloteros y continuaré como designado porque las cosas salieron bien y no hay razón para que Tj., por su gran juego, no sea recompensado”. 

Estimó que Peña merece una oportunidad de seguir jugando en la Serie del Caribe, ya que él (Tejada) cuando novato, también tuvo esa oportunidad. No cree que jugar como designado afecte su producción, “me adaptaré y debo hacerlo porque las cosas salieron bien así, pese a que soy de los jugadores que me gusta estar siempre en el juego, en el terreno”. 

Agradece uniforme Como todo un caballero, cuya humildad toca la sensibilidad de los demás, Tejada justifica su participación en la pelota dominicana y en la Serie del Caribe, entendiendo que aún puede continuar aprendiendo y no le quita ser una estrella, además de que se siente en deuda con la afición, que siempre le ha brindado su respaldo. 

“Soy un luchador, un ganador porque aprendí eso con las Águilas, he seguido el ejemplo de Tony Peña, Félix Fermín, Luis Polonia y doy gracias a las Águilas por llevar este uniforme”. Triunfo con sabor Calificó la reciente proclama de las Águilas, la 20, contra los Tigres del Licey, como una de las que más ha disfrutado, “de las que tiene más sabor”.  

  Juan Francisco Puello Herrera consideró  que la Serie del Caribe “marca un hito en la historia” del certamen. 

Puello Herrera, quien encabezó un encuentro de prensa junto al comité organizador de la competencia que tiene como sede esta ciudad, se mostró orgulloso de que Santiago sea sede del evento en su condición de capital del Cibao. 

“Es un sueno acariciado por años, que ya podríamos decir que se convierte en realidad”, expuso el máximo ejecutivo de la Confederación, entidad rectora de la llamada Pequeña Serie Mundial del Caribe. 

Expresó su impresión por los trabajos realizados para el montaje de la serie que integra equipos de Venezuela, México y dos de República Dominicana, a los que “doy el visto bueno y esperemos  las acciones de los equipos  de Venezuela y México”. 

Un torneo digno Leonardo Matos Berrido, titular de la Liga Dominicana de Béisbol, anfitriona de la justa, sostuvo que la 50 edición “es lo que se llama un evento digno para Santiago, digno para el Cibao y digno para República Dominicana”. 

Matos Berrido no dejó de reiterar, fruto de los trabajos que aún ayer se realizaban, que “tenemos una cultura de última hora que Dios guarde, pero aún así, se dejará el estadio Cibao con un esplendor que no tenía” Sostuvo, asimismo que “no hay plazo que no se venza y este se venció”, aludiendo la 50 Serie del Caribe que inicia mañana y donde pronosticó que servirá para reiterar que “el béisbol de República Dominicana es un ejemplo para Latinoamérica y el Mundo”. 

Y aseguró que el “evento que se montará aquí, no tiene nada que envidiar a los que se han presentado en México, Venezuela y Puerto Rico, que son los demás países que presentan la serie”. 

El principal ejecutivo de la pelota profesional dominicana agradeció asimismo a Santiago, como ciudad, la acogida dada a la Serie del Caribe 2008, que convierte el Cibao como la capital del béisbol del Caribe. 

TJ Peña fue galardonado  como ganador del trofeo Novato del Año de la temporada 2007, en la premiación “Jugador de la Semana de Grandes Ligas”. 

La premiación es organizada por la empresa JJ Sports Producciones. Peña, torpedero de los Reales de Kansas City, recibió un total de 103 votos, venciendo en forma muy reñida a Rafael Pérez, relevista de los Indios de Cleveland, quien obtuvo apenas dos sufragios menos.  

En tercer lugar quedó Carlos Villanueva, lanzador de los Cerveceros de Milwaukee, con 83 votos; la cuarta posición correspondió a Tony Peña, pitcher de los Diamondbacks de Arizona con 78; Ubaldo Jiménez, serpentinero de los Rockies de Colorado terminó quinto con 65 y sexto figuró Tony Abreu, infielder de los Dodgers de Los Ángeles, con 50 sufragios. 

Un jurado integrado por periodistas deportivos especializados en béisbol se encargó de escoger al recipiente del preciado galardón. TJ bateó para promedio de .267, al disparar 136 hits en 509 turnos, entre ellos 2 jonrones, 7 triples y 25 dobles, con 58 carreras anotadas, 47 empujadas y 5 robos.  

El zurdo Pérez trabajó en 44 encuentros, cubriendo 60.2 entradas, en las que aceptó 41 indiscutibles, abanicó a 62 bateadores y concedió 15 boletos. Terminó con récord de 1-2 y efectividad de 1.78. 

Villanueva logró marca de 8 victorias y 5 reveses, con efectividad de 3.94, fue tocado con

101 hits en 114 entradas, con 99 ponches propinados y caminó a 53.  

Tony Peña terminó con récord de 5-4 y efectividad de 3.27, en 85 episodios permitió 63 hits, ponchó igual número y obsequió 31 transferencias. Jiménez ganó 4 y perdió 4, tuvo 4.28 de promedio de carreras limpias permitidas, toleró 70 imparables en 82 innings, con 37 boletos y 68 ponches. 

Abreu tuvo average de .271, fruto de 45 imparables en 166 visitas al pentágono, incluyendo 2 cuadrangulares, 1 triple y 14 tubeyes, produjo 17 vueltas y anotó 19. Además del Novato del Año, la premiación “Jugador Dominicano de la Semana en Grandes Ligas”, que se celebra por séptimo año consecutivo, distingue también al “Lanzador del Año”, el “Jugador Ofensivo del Año” y al “Jugador Más Valioso”.

Los esteroides fue un mal impulsado por jugadores y dueños de equipos, pero a la hora de aplicar sanciones, solo se cortan cabezas de los sustituibles...Echarle gasolina al fuego...Tres bolas, dos strikes, bases llenas, dos aou,--

 

 

Los deportes profesionales en los Estados Unidos y Europa tratan ahora de protegerse, contra el fantasma que ellos convirtieron en realidad.  Las sustancias para aumentar el rendimiento fueron parte de una visión del deporte, del super-atleta, del hombre por encima de la multitud, al que todos ovacionaron.  Los estadios de béisbol se llenan por el jonrón, el gran espectáculo deportivo, pero no se puede pensar que a ese super atleta se le impusieron presiones, para que bateara, fildeara y corriera más allá de las posibilidades físicas, sin que estuviera de por medio la mano de los dueños del negocio. 

Ahora el rey del espectáculo no es el fanático que abarrota los estadios, sino la televisión. La caja chica no quiere drogas, quiere atletas limpios, que sean modelos de colores y de una pulcritud que no se compadece con el calor de los dogauts- 

Caerán grandes reyes del espectáculo, la moralidad impuesta a la carrera ante el desborde debe comenzar a cortar cabeza por arriba de los hombros. Vamos a ver donde para esta cacería de brujas. 

Mientras,  el representante de Roger Clemens emitió una declaración por escrito de 18,000 palabras para refutar la idea de que las sustancias para aumentar el rendimiento hayan influido en la actuación del lanzador con el paso del tiempo.

"La longevidad de Clemens se debió a su habilidad de ajustar su estilo en la lomita con el paso de los años, incorporando su muy efectiva recta de los dedos separados para contrarrestar la disminución en la velocidad de su recta", dijo el informe, creado por Mark Hendricks y dos abogados en su bufete.

El ex entrenador fisico de Clemens, Brian McNamee, dijo el mes pasado en el Informe Mitchell que le inyectó esteroides y la hormona de crecimiento humano (HCH) al lanzador por lo menos 16 veces entre 1998 y el 2001. Clemens niega tajantemente las acusaciones, y el lanzador y McNamee son cinco testigos programados para comparecer ante un comité de la Cámara de Representantes el próximo 13 de febrero.

El informe de Hendricks, que incluye 38 gráficas, de alguna forma se parece a un caso de arbitraje salarial. Una de las gráficas indica que la efectividad de Clemens estuvo mejor que el promedio en 21 de sus 23 temporadas en las mayores. El informe también compara las variaciones en la carrera de Clemens con las de Randy Johnson, Curt Schilling y Nolan Ryan, y sostiene que las malas rachas muchas veces son resultado de las lesiones.

"De los seis años en que el promedio de efectividad de Clemens estuvo más por encima del promedio de la liga, dos fueron en Boston, cuando tenía ya varias temporadas en Grandes Ligas; dos fueron en Toronto; y dos ocurrieron después de que cambiara de liga para lanzar con Houston", siguió el informe.

Clemens tuvo 40-39 en sus últimas cuatro temporadas con los Medias Rojas, y cuando el derecho dejó el equipo de Boston, el gerente general del conjunto en ese momento, Dan Duquette, dijo que Clemens estaba en los últimos años de su carrera. Clemens tuvo 192-111 con los Medias Rojas y ganó tres Cy Young, y luego tuvo 162-73 con los Azulejos, los Yankees y los Astros, ganando cuatro Cy Young más.

"Clemens estaba lejos de estar 'acabado' en 1996, como han especulado algunos", dijo el informe. "Durante la temporada de 1996, Clemens lideró la Americana en ponches y empató su propio récord al ponchar a 20 en Detroit el 18 de septiembre de dicho año. 

 Además, estuvo sexto en efectividad en la liga, segundo en hits permitidos por cada nueve innings, y quinto en entradas lanzadas. Esta actuación no puede calificarse de un lanzador cerca de estar acabado."  

Si me lo permiten, quiero hablar del Béisbol local. Las Aguilas y el Licey por el Campeonato, y por la Serie del Caribe

 

 

 

 

La pelota de invierno ya entra a su ronda final. Las Estrellas a ùltimo momento se desmembraron, y las Aguilas avanzaron. En estas series cortas, muy cortas, donde menos se espera surge un equipo, y otro se cae.  Desde luego que estos son conjuntos elaborados a la carrera, hay poca mística de jugadores que por años tengan la misma plantilla. De acuerdo a como vaya subiendo un jugador, se va replegando y dejando el camino  a los que alegadamente están en doble A y Triple A.   Los Grandes Ligas se pueden contar con los dedos de una mano, pero juegan de corazón. Todo se terminó, aunque todavía no han caído todos los cierres. Pero ya queda poco, o casi nada, para hacer valer esta situación.   Como en política siempre se tene favoritos, los cronistas lo esconde, pero en las narraciones salen a relucir por quien simpatizan

 

En este caso hay dos favoritos, Licey y Aguilas, que los dos van para la Serie del Caribe, sin importar quien sea campeón y quien subcampeón.

 

Se podría dar el caso que el campeón de la Serie  dominicana, pierde la del Caribe, y que gane el que quede segundo. Diabluras de un béisbol moderno muy competitivo.

 

Sigue el gran espectáculo, y antes del cierre con Liceo y v Aguila para la Serie del Caribe, y el Gran Final de la Pelota Dominicana.

  

Goose Gossage es el quinto lanzador relevista en ser exaltado al Salón de la Fama del béisbol.

 

 

NUEVA YORK -- Goose Gossage se convirtió el martes en apenas el quinto lanzador relevista en ser exaltado al Salón de la Fama del béisbol.

 Gossage recibió el máximo honor del deporte en su noveno intento en la votación de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Estados Unidos (BBWAA).  

Reconocido por su recta de humo, fogoso temperamento y tupido bigote, Gossage recibió 466 de los 533 votos, es decir el 85,8% por parte de los integrantes con 10 años de membresía en la BBWAA.  

Jim Rice volvió a quedar fuera, esta vez al obtener 392 votos (72,2%), aunque aumentó su caudal tras los 346 (63,5%) del año pasado. Se quedó corto por apenas 16 votos del 75% mínimo.  

Rice podrá aparecer por 15ta y última vez en la votación del año próximo, cuando Rickey Henderson --líder histórico de bases robadas-- resaltará entre los debutantes.  

El nombre del venezolano David Concepción, estelar torpedero de los Rojos de Cincinnati en la década de los 70 y 80, ya no estará en la papeleta tras 15 años consecutivos en los que siempre se quedó corto. Ahora deberá esperar cinco años para que sea considerado en la instancia del comité de veteranos.  

Concepción recibió 88 votos, y 16,2%.  

El toletero Andre Dawson quedó tercero en la votación con 358 (65,9%), seguido por el pitcher Bert Blyleven con 336 (61,9%).  

Mark McGwire, víctima del desdén que buena parte de los cronistas guardan ahora sobre la denominada "era de los esteroides", recibió escasos 128 votos, la cifra exacta del año pasado. Su porcentaje apenas aumentó a 23,6%, con respecto al 23,5% del año pasado, su primero en la papeleta.  

Gossage, a quien le faltaron 21 votos para ser escogido el año pasado, se suma a a Hoyt Wilhelm (1985), Rollie Fingers (1992), Dennis Eckersley (2004) y Bruce Sutter (2006) como los únicos integrantes del bullpen de Cooperstown.  

En su carrera entre 1972 y 1994, Gossage militó con nueve equipos, entre ellos los Yanquis de Nueva York. Fue seleccionado a nueve juegos de estrellas y se apuntó 310 rescates, 52 de los mismos con siete o más outs.  

La próxima ceremonia de exaltación será el 21 de julio, e ingresará junto a cinco personalidades escogidas por el comité de veteranos: el ex comisionado Bowie Kuhn, el ex dueño de los Dodgers Walter O'Malley, los managers Dick Williams y Billy Southworth y el ex dueño de los Piratas Barney Dreyfuss

Los esteroides podrían evitar que Mark McGwire llegue al Salón de la Fama

 

SAN LUIS -- La candidatura de Mark McGwire al Salón de la Fama cambió drásticamente en diciembre del 2006, cuando apareció por primera vez en el boleto luego de su retiro después de la temporada del 2001. La pregunta ahora es si las cosas han cambiado aún más en su segundo año de elegibilidad.

McGwire, quien se retiró como el quinto en la lista de jonroneros de todos los tiempos (ahora es el octavo), ya estaba en camino a la inmortalidad cuando su carrera llegó a su fin. Pero en el 2006, la interrogante del uso ilegal de drogas para mejorar el rendimiento en las Grandes Ligas era el problema más importante, y McGwire fue la primera baja en la votación para el Salón de la Fama.     "Big Mac" apareció en el 23.5 por ciento de las papeletas en su primera oportunidad, quedando noveno entre todos los candidatos. Fue más que suficiente para que se quedara en la papeleta para el próximo año, y es el séptimo con más votos de regreso en el boleto del 2008. 

Pero así como la conversación cambió desde que McGwire se retiró hasta que llegó la hora de escogerlo para el Salón de la Fama, ha cambiado de nuevo en el último año. Para ser más precisos, ha cambiado en el último mes.

 El informe del ex senador estadounidense George Mitchell sobre las drogas para mejorar el rendimiento en el béisbol ahora presenta todas las discusiones sobre el tema, y ahora ha traído nombres sonoros bajo el microscopio -- algunos nombres que antes no estaban allí. 

Pero el informe no dio nueva información sobre McGwire. Solamente confirmó lo que ya se sabía y lo que ya se había informado. McGwire no fue absuelto, ni se le echó más culpas. 

El toletero ha admitido que consumió androstenediona, un precursor de esteroides, pero nada más fuerte que eso. Se retiró antes de que las Grandes Ligas examinara a los peloteros para detectar sustancias prohibidas.

Pero fue acusado de usar esteroides en el libro de José Canseco, "Juiced." Y cuando dio sus declaraciones ante el congreso de los Estados Unidos en la primavera del 2005, McGwire dio una actuación que defraudó hasta a los mejores defensores. 

Aunque todos esos problemas afectaron su candidatura en el 2007, podría recuperarse un poco en el 2008. Sin duda varios votantes realizaron una protesta de un año y estarían dispuestos a incluir a McGwire en sus papeletas en el futuro. 

Principalmente, la pregunta sobre quimícos es la única que rodea a McGwire. Fue una verdadera potencia ofensiva y tal vez su defensa no fue apreciada tanto. McGwire fue convocado 12 veces al Juego de Estrellas, ganó un Guante de Oro en 1990 y terminó cinco veces entre los 10 primeros en la votación por el Jugador Más Valioso. 

En la lista de todos los tiempos en promedio de slugging, está en el noveno lugar, octavo en jonrones y primero en jonrones por turnos al bate.

 McGwire jugó en seis equipos que aparecieron en la postemporada, tres equipos que ganaron el banderín de su respectiva liga y estuvo en el equipo que ganó la Serie Mundial en 1989. 

Con todas las preguntas y acusaciones aparte, su carrera fue digna del Salón de la Fama. 

"Para mí, nada ha cambiado, primero, lo que confío en él, y segundo, lo que su carrera significa, su producción y sus logros históricos", dijo Tony La Russa, quien dirigió a McGwire en Oakland y en San Luis. "Espero que ese honor le llegue pronto." 

Cuando McGwire surgió en su primera temporada completa en 1987, fue fenomenal. Conectó 49 jonrones, y la mayoría de ellos fueron colosales y majestuosos. Recibió 71 pasaportes y lo hizo antes de la explosión ofensiva de los 90. 

Continuó esa actuación con 32, 33 y 39 jonrones para el equipo que ganó tres banderines de la Liga Americana de 1988-90, pero después tuvo bastantes problemas en 1991. En 1992 se recuperó conectando 42 vuelacercas, pero McGwire fue afectado por las lesiones de 1993-94. 

Cuando McGwire volvió alentado en 1995, fue como una potencia nunca vista. Logró el promedio más alto de su carrera. Consiguió aún más bases por bolas. Y conectó bambinazos a un paso que nunca había logrado. De 1995 al 2000, su última temporada de efectividad, McGwire pegó 316 bambinazos, un promedio de un jonrón por cada 8.06 turnos al bate. 

Fue una fuerza aterrante en la alineación hasta que las lesiones lo pararon. McGwire tuvo problemas durante el 2001 antes de retirarse a los 38 años de edad. 

Hasta ahí, era seguro que entraría al Salón de la Fama, en la primera papeleta. Pero McGwire volverá al boleto por segunda vez, tal vez con 13 oportunidades más si es necesario. Si los votantes ya no son sensibles a las preguntas de las sustancias ilegales, lo cual varios ya no los son, su apoyo habrá aumentado.

 Si están más enfadados que nunca, y es probable que varios ya lo están, es posible que lo dejen fuera de varios boletos.  

McGwire fue un caso de prueba hace un año. Y será un caso de prueba en el 2008.