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Manuel Hernández Villeta

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La guerra no se detendrá en Irak

Varios guerrilleros celebran la quema de un vehículo. (Foto: AP | Nabil Al Jurani)

 

El presidente de EE UU, George W. Bush, anunció ayer una suspensión indefinida de la retirada de tropas de Irak después de julio, tal y como había recomendado el general David Petraeus. En julio se efectuará la última salida de 20.000 de los actuales 158.000 hombres desplegados en la zona. A partir de entonces quedará una presencia de algo menos de 140.000 tropas que, con bastante probabilidad, no saldrán de Irak hasta que el nuevo presidente de Estados Unidos asuma el cargo en enero de 2009 y tome una decisión.

 

Tras la retirada de julio habrá una pausa de 45 días para analizar la situación en el país, en vista del incremento de la violencia en las últimas semanas, pausa en la que se considerará si es posible hacer más reducciones. "Le he dicho [a Petraeus] que tendrá todo el tiempo que necesite", informó Bush durante la rueda de prensa.

 

Con el Ejército al límite de sus fuerzas, algo que el propio jefe militar de EE UU en Irak reconoció durante su comparecencia ante el Congreso un día antes, Bush quiso ofrecer un signo de consideración tanto a los militares como a sus familias y anunció la reducción de los periodos de servicio de las tropas de combate en Irak y Afganistán de los 15 meses actuales a un año. "Para aliviar la carga sobre nuestras tropas y sus familias, he ordenado al secretario de Defensa que reduzca la duración del despliegue", prosiguió Bush.

 

Además, el presidente garantizó a los soldados que una vez que hayan pasado un año sirviendo al país fuera podrán disfrutar de otro año de estancia en EE UU. Estas nuevas medidas entrarán en vigor para los soldados que se desplieguen a partir del 1 de agosto y no afectará a los hombres y mujeres que actualmente luchan en las líneas del frente.

 

Ante un grupo de veteranos de guerra recibidos en la Casa Blanca y acompañado por el vicepresidente, Dick Cheney; el secretario de Defensa, Robert Gates y la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, Bush hizo una vez más una defensa apasionada de la guerra, de la que dijo que estaba siendo "difícil pero no sin final". "Las tendencias en Irak son positivas y nuestras tropas van a ganar". Y agregó que tanto la policía como el Ejército iraquí son cada vez más capaces de encabezar la lucha antiterrorista y que las fuerzas estadounidenses tienen planeado dedicarse a combatir ataques extremistas y a continuar entrenando a las fuerzas locales. Aunque el presidente, ante la escalada de violencia en la zona, no podía dejar de admitir que "continúan los problemas serios y complejos en Irak", pero "se ha dado un cambio estratégico importante; hoy tenemos la iniciativa".

 

En su línea de justificación de la guerra, Bush explicó que los soldados estadounidenses e iraquíes han logrado "progresos significativos", aunque reconoció que persisten problemas como la influencia iraní o la presencia de Al Qaeda.

 

El presidente aseguró que el establecimiento de un Gobierno aliado en Bagdad es un irreemplazable freno al expansionismo del régimen de los ayatolás. "Un Irak libre no tolerará las interferencias de militantes iraníes", declaró, e instó a Teherán a elegir entre vivir en paz con su vecino o continuar sus intentos de desestabilización y afrontar las consecuencias. Si Irán "toma la decisión correcta, Estados Unidos le alentará a seguir por ese camino de la paz", pero si no, repitió el presidente, "protegeremos a nuestras tropas y nuestros intereses".

 

 

Hillary Rodham Clinton no tiene posibilidades de alcanzar a Barack Obama

Barack Obama y Hillary Clinton, pre candidatos presidenciales demócratas. 

Hillary Rodham Clinton no tiene posibilidades de alcanzar a Barack Obama en la suma de delegados elegidos por las bases del Partido Demócrata, incluso si gana todas las primarias que quedan por delante.  Pero Obama tampoco está en condiciones de ganar la postulación demócrata a la presidencia pura y exclusivamente con los delegados surgidos de las primarias y las asambleas vecinales, según un análisis de The Associated Press.   El desenlace dependerá de lo que se perfila como una batalla encarnizada por los "superdelegados", como se denomina a los dirigentes partidarios seleccionados de antemano con derecho a voto en la convención de la que surgirá el candidato demócrata. Esos superdelegados pueden votar por quien quieran.   Dos meses después de iniciadas las internas demócratas, Obama lleva acumulados más delegados que Clinton, pero la ex primera dama ganó las consultas en la mayoría de los estados grandes. 

¿Qué hace un superdelegado ante esta situación? 

 

Los campos de Obama y de Clinton tienen visiones muy diferentes acerca de cómo deben proceder los superdelegados. 

"Es difícil que se plantee una situación en la que Hillary Clinton consiga la nominación sin desgarrar el partido", comentó el gobernador del estado de Wisconsin Jim Doyle, quien apoya a Obama. "Creo que sería un gran error para los demócratas ignorar la voluntad de la gente que votó en primarias y asambleas vecinales". 

El portavoz de Clinton Doug Hattaway, en cambio, opina que la ventaja que lleva Obama en la cuenta de delegados "no representa un mandato". 

"Algunos superdelegados se guiarán por la cuenta de delegados surgidos de las votaciones, pero habrá muchos que votarán por el candidato que piensen tiene más probabilidades de salir victorioso" en los comicios presidenciales, afirmó Hattaway. 

"Tenemos buenos argumentos en ese sentido, ya que ganamos estados que no tienen patrones definidos en las elecciones generales, estados en los que hay que ganar para ser elegido presidente". 

Clinton triunfó en tres de las cuatro primarias realizadas la semana pasada, pero Obama le ha sacado 131 delegados de ventaja. Todavía hay 614 delegados en juego, sin contar los superdelegados, y Clinton tendría que llevarse el 62% para superar a Obama, según el análisis de AP. 

Eso resulta casi imposible si se tiene en cuenta que los delegados se distribuyen en forma proporcional al voto, y el voto está muy dividido. 

Obama tiene 1.611 delegados, contra 1.480 de Clinton. Incluso si gana todas las consultas pendientes, no llegará a los 2.025 necesarios para asegurarse la postulación. 

Por ello todo dependerá de los casi 800 superdelegados. 

Clinton aventaja levemente a Obama en esa cuenta, pues 241 superdelegados le han prometido su voto, mientras que su rival tiene 209. La diferencia, no obstante, se ha acortado en las últimas semanas, en que Obama ganó mucho terreno en esa columna. 

En la suma total de delegados y superdelegados, Obama está arriba con 1.569, contra 1.462 de Clinton, según los últimos estimados de AP. 

La batalla por los superdelegados ha sido feroz y ya se sabe de al menos seis que se pasaron del bando de Clinton al de Obama. No se tiene conocimiento de ningún delegado que haya dejado a Obama para apoyar a Clinton. 

David Parker, un superdelegado de Carolina del Norte que todavía no decidió a quien apoyará, dijo que está siendo presionado por ambos bandos. Y dejó entrever la filosofía que usará. 

"Si Obama lleva una ventaja clara, de 150 delegados, eso representa una luz roja. Los superdelegados no tienen por qué ir contra la voluntad de las bases. Pero si la cosa está pareja y hay solo 30-35 votos de diferencia, un superdelegado puede votar por quien quiera". 

Agregó, no obstante, que "de vez en cuando la gente cruza con luz roja". 

A los 60 años del Bogotazo.....El asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948,

Gaitán en un billete colombiano Plaza de Bolívar, en Bogotá Jorge Eliécer Gaitán (foto cortesía del Museo de Bogotá)Patrulla armada en Medellín
El asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948, partió la historia de Colombia y desató un conflicto armado, que 60 años después sigue sin resolverse.   Ese conflicto, que ha generado cientos de miles de víctimas, primero enfrentó a liberales y conservadores, y luego dio origen a guerrillas de izquierda, a paramilitares de derecha y a bandas armadas al servicio de narcotraficantes.     Con el asesinato de Gaitán muere, o mejor se mata a quien es percibido -independientemente de que lo sea o no- el símbolo de una Colombia nueva, en proceso de construcción democrática  

Guerrillas, paramilitares y narcotraficantes siguen siendo hoy el principal motor de ese conflicto, que para muchos autores hace años perdió su sentido ideológico, y que produce muertos, desaparecidos, secuestrados y desplazados.  

Gaitán fue un líder político y social, que se hizo famoso por sus discursos de corte populista, y quien se perfilaba como el más probable ganador de las elecciones presidenciales de 1950.  

Bogotazo  

Su muerte desató un levantamiento popular sin precedentes en Colombia, conocido como el Bogotazo.   Se sigue hablando de una solución política duradera 60 años después de la muerte de Gaitán.  "Con el asesinato de Gaitán muere, o mejor se mata a quien es percibido -independientemente de que lo sea o no- el símbolo de una Colombia nueva, en proceso de construcción democrática", le dice el historiador Gonzalo Sánchez a BBC Mundo.  

El levantamiento del 9 de abril de 1948 semidestruyó el centro de la capital colombiana, cuando allí se realizaba la Conferencia Panamericana que dio vida a la Organización de Estados Americanos (OEA), pero también se reprodujo en muchas otras ciudades y pueblos del país.  

Algunos historiadores, como Sánchez, creen que el 9 de abril fue el "primer acontecimiento mundial de Colombia".  

En aquel entonces, la embajada de Alemania en Bogotá estimó que sólo en la capital colombiana habían muerto unas 500 personas y que otras 1.000 fueron heridas.  

La Violencia  

El Bogotazo se considera como un hito en una etapa conocida como La Violencia, que terminó oficialmente a principios de los años 60, luego de que los dos partidos políticos más importantes del país, el Liberal y el Conservador, sellaron un acuerdo político.   

 Había un tremendo deseo de orden, honradez e integridad. Esa parte se ha escapado, porque es más fácil estudiar a los violentos  

Herbert Braun, historiador Ese acuerdo les permitió a liberales y conservadores alternarse en el poder durante 16 años, pero excluyó a otros sectores políticos.  

Sin embargo, fue a nombre de los dos partidos políticos más grandes que muchos miles de colombianos murieron en campos y ciudades, en medio de un enfrentamiento armado en el que se recurrió a todo tipo de vejámenes.  

Según Sánchez, quien está haciendo un trabajo sobre la memoria histórica del conflicto colombiano, "La Violencia fue en gran medida, más que anuncio de moderna revolución social, el último coletazo de las guerras civiles decimonónicas en Colombia".  

Otros historiadores, como Herbert Braun, quien publicó recientemente "Mataron a Gaitán", creen que La Violencia se inició en 1946, cuando los conservadores volvieron al poder, tras varios años de gobiernos liberales.  

"Durante los dos últimos años de la vida de Gaitán lo que hizo fue tratar de parar esa violencia", declara a BBC Mundo Braun, quien es colombo-alemán.  

Pero mataron a Gaitán y la violencia se desbordó. Braun considera que ante esa barbarie, muchos políticos creyeron que "con este pueblo no había nada que hacer" e incluso se fueron al exilio.  

¿Pasión primitiva?  

Para este experto, quien es profesor de la Universidad de Virginia, Estados Unidos, la extensión de La Violencia se debió a ese fatalismo. "Esos políticos decían que era inevitable, que reflejaba la sicología del pueblo, que era una pasión primitiva que no se podía controlar", expresa.  

Sin embargo, Braun señala que la violencia en Colombia ha sido ejercida "por unos pocos".  

"Aunque los años 50 fueron espantosos, en esa época la gran mayor de los colombianos no sólo no mataron a nadie, sino que no estuvieron de acuerdo con la violencia. Había un tremendo deseo de orden, honradez e integridad. Esa parte se ha escapado, porque es más fácil estudiar a los violentos", añade.   El conflicto ha generado cientos de miles de víctimas.

Y subraya que "tenemos una visión negativamente sesgada de esa historia del país. Tenemos una reputación mucho peor de lo que somos".  

¿Cómo se explica entonces que Colombia lleve seis décadas de violencia armada?  

Sánchez dice que con el asesinato de Gaitán "algo muy sustancial de la sociedad colombiana se quedó sin resolver, y esa no resolución de algo sustancial en la sociedad y en la política colombiana derivó en la violencia que desde entonces no nos deja".  

Braun responde que el odio a las guerrillas surgidas en los años 60 dio origen a los paramilitares y que sólo cuando esos paramilitares sean odiados de la misma forma podrá superarse el conflicto.  

"La gran mayoría del pueblo no está con ninguno de esos grupos, ni con la guerrilla ni con los paramilitares. Esos conflictos no son políticos ni ideológicos. Son cuestión de dinero", añade.  

Solución duradera  

Por eso, la salida no es fácil en un país con más de la mitad de su población bajo los límites de pobreza, con problemas estructurales de impunidad y con altos índices de inequidad.  

El experto Vicenc Fisas, de la Escuela de Cultura de Paz de la Universidad Autónoma de Barcelona, dice que ningún otro país en el mundo tiene grupos armados ilegales del tamaño y con el poder de los colombianos.  

Teniendo en cuenta que algunos de esos grupos, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), insisten en tomarse el poder por la fuerza, así no estén en capacidad de hacerlo, Fisas insiste en que la salida es una negociación política.  

De una solución política duradera es de lo que se sigue hablando hoy 60 años después de la muerte de Gaitán.

Richard Gere le da la cara y el nombre del espectáculo a las protestas de la Antorcha Olímpica

El actor Richard Gere habló en la vigilia convocada para protestar la represión china en Tíbet el martes 8 de abril en San Francisco. Noah Berger / AP  

 Centenares de policías han sido desplegados hoy en San Francisco antes del inicio del recorrido de la antorcha olímpica, mientras miles de defensores de Tíbet han marchado para criticar la represión de China, adelantándose así al paso de la llama por la metrópoli californiana.

 A pesar de la polémica, el presidente del Comité Olímpico, Jacques Rogge, ha firmado queno existen planes para recortar la trayectoria mundial.   Y en medio de la polémica, el presidente George W. Bush ha urgido de nuevo hoy a China a que inicie el diálogo con el líder espiritual de Tíbet en el exilio, el Dalai Lama. 

Mientras la llama se apresta a recorrer las calles de San Francisco, unos 20 monjes del monasterio de Labrang, en la región tibetana de Gannan, se han concentrado hoy durante unos minutos ante un grupo de periodistas, entre ellos varios extranjeros, que realizan una gira por Tíbet organizada por el Gobierno chino, según informa la agencia oficial china Xinhua.

El incidente se ha producido cuando los monjes salieron repentinamente de una de las edificaciones del monasterio y se han congregado en la plaza frente a los reporteros durante cinco minutos, luego se han retirado. 

Los clamores contra Pekín no han dejado de oírse desde ayer en San Francisco. "Avergüénzate China", gritaban los manifestantes mientras portaban banderas y símbolos tibetanos. Los activistas y defensores de Tíbet llegaron hasta el consulado chino, donde varios grupos abogaron por el respeto a los Derechos Humanos. 

El premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, ha sido uno de los participantes, junto al actor estadounidense y activista budista Richard Gere. Frente a miles de personas, Tute ha rechazado boicotear los Juegos Olímpicos hasta la suspensión pero ha reconocido que los líderes mundiales no deberían asistir al evento. 

"Hay momentos cuando uno está muy cerca de las lágrimas", ha dicho Tutu respecto de la violencia en Tíbet. "Es fantástico lo que la gente está haciendo", afirmó el arzobispo, el cual puso como ejemplo los tres activistas pro Tíbet que se encaramaron al puente Golden Gate de esta ciudad y desplegaron una gran pancarta que rezaba Un mundo. Un sueño. Tíbet Libre. 

Por su parte, Gere, director también de la Campaña Internacional por Tíbet, ha asegurado que China ha convertido por sí sola la carrera de la antorcha en un evento político: "¿Es apropiado?, Creo que mientras no sea violentamente, sí lo es", ha afirmado el actor sobre las protestas que brotan allí donde viaja la llama olímpica. 

"Claramente, es un momento en el que China quiere ser incluida en las grandes ligas. Ellos lo han politizado, de forma extraordinaria. Creo que si no hubieran cerrado el Everest y no hubieran decidido que la antorcha pasara por Tíbet, esto probablemente no habría pasado", ha añadido Gere. 

Un mal entendido 

Rogge, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), ha informado hoy al diario The Wall Street Journal que las informaciones de que se estaría considerando recortar el recorrido de la antorcha fuera de China, para evitar escenas como las registradas en Londres y París esta semana, estaban "basadas en un mal entendido". 

"Estoy triste de que un símbolo tan maravilloso como la antorcha, que une pueblos de diferentes religiones, etnias, sistemas políticos, culturas e idiomas, haya sido atacado", ha afirmado Rogge.  

Por su parte, la cadena BBC informa hoy de que China ha reafirmado su compromiso de llevar la antorcha olímpica a través de Tíbet, a pesar de las fuertes presiones internacionales. El gobernador de Tíbet, respaldado por Pekín, ha dicho que asume personalmente la responsabilidad de la seguridad de la llama y ha advertido de "castigos severos" para quienes traten de obstruir su recorrido. 

La antorcha llegó ayer a San Francisco bajo fuertes medidas de seguridad. Tan sólo en el Aeropuerto Internacional de la ciudad más de 500 agentes de la policía custodiaban la llama.

 El alcalde de San Francisco, Gavin Newsom, ha confirmado variaciones en el programa de hoy y ha reconocido que ha estado en contacto con autoridades británicas y francesas para tener una mejor perspectiva sobre cómo se debe manejar a los manifestantes. 

"A nadie le sorprenderá lo que nos preocupa. Sólo revisen las últimas 48 horas", ha dicho Newsom, refiriéndose a las protestas contra el recorrido de la antorcha en París y Londres. "No soy ingenuo respecto a los desafíos asociados a este evento", ha agregado el alcalde. 

La policía correrá alrededor de los atletas que portarán la antorcha durante la ruta de 10 kilómetros a lo largo de la rambla central y en torno al Muelle del Pescador. Está previsto que la llama salga en torno a la 13.00 horas (20.00 GMT). 

La Casa Blanca duda 

El debate sobre el boicot a los JJ OO de Pekín 2008 ha llegado hasta la Casa Blanca. Ayer, se esperaba que la Cámara de Representantes de EE UU debatiera una medida no obligatoria para pedir a Pekín que detuviese sus acciones en la región tibetana.

La medida también alentaría al Gobierno chino a mantener un diálogo directo con el Dalai Lama para encontrar el modo de que la cultura, la identidad religiosa y las libertades fundamentales sean respetadas en Tíbet. 

La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, no descartó públicamente que George W. Bush no acuda el próximo mes de agosto a la ceremonia de inauguración de los JJ OO. Perino argumentó que el presidente "nunca dijo que asistiría" 

Hoy, Bush ha hecho un llamamiento a Pekín tras reunirse con el senior minister de Singapur, Goh Chok Tong. "Ambos acordamos que resultará muy útil para el Gobierno Chino si comenzaran un diálogo con los representantes del Dalai Lama. 

George W. Bush llora cinco años después, cuando deja la presidencia y la guerra va camino del desastre

George W. Bush 
La caída de Bagdad
 Estados Unidos conmemora  el quinto aniversario de la caída de Bagdad inmerso aún en una guerra impopular que ha dividido al país y se ha convertido en el más pesado lastre del Gobierno del presidente George W. Bush.  El 9 de abril de 2003 soldados estadounidenses derribaron en la plaza Firdus de la capital iraquí una estatua del presidente Sadam Husein en lo que fue la confirmación de la caída de su régimen.  Ese fue uno de los capítulos de una intervención militar iniciada tres semanas antes para derribar a un gobierno que, según EE UU, promovía el terrorismo y fabricaba armas de destrucción masiva. Para el Gobierno de Bush y para muchos partidarios de la intervención, ese era el comienzo del fin de una aventura iniciada pese a la oposición de muchos en la comunidad internacional y de los demócratas en el país. 

Cinco años después, y con más de 4.000 soldados estadounidenses muertos, el fin de esa intervención no se ve muy cercano. Y el hombre que debía sustituir en el poder a Husein, el actual primer ministro Nuri Al Maliki no tiene más poder que Múqtada Al Sáder, el líder de las milicias que combaten la ocupación, según afirma el analista militar, teniente coronel Rick Francona, en un artículo escrito para la cadena de televisión CNBC. 

Tampoco la posibilidad de un vuelco en favor de una finalización del conflicto parece cercana, según admitió ante el Congreso el general David Petraeus, al informar el martes que proyecta suspender transitoriamente las retiradas de tropas en julio debido a la frágil situación de seguridad que vive el país. 

"No hemos visto ninguna luz al final del túnel. La botella de champaña ha sido puesta otra vez en la nevera", señaló ante el Comité de Servicios Armados del Senado. "El progreso, aunque es real, también es frágil y reversible", advirtió el general.

Para no poner en peligro los avances logrados con un aumento de tropas el año pasado, Petraeus informó de que recomendaría una pausa de 45 días en julio en la retirada de tropas. Después de esa pausa, dijo que evaluaría las condiciones sobre el terreno para determinar si era necesario un aumento del despliegue militar.

 Estados Unidos mantiene en estos momentos alrededor de 160.000 soldados en Irak. Herencia 

Según los planes anunciados el año pasado, el Pentágono debería retirar cinco brigadas de combate (unos 20.000 hombres) para mediados de julio, con lo que se volvería al nivel de unos 140.000 existente antes del aumento de enero del año pasado. 

Según fuentes militares, cualesquiera que sean los cálculos, en Irak habrá más de 100.000 soldados estadounidenses este año y comienzos del próximo, cuando Bush abandone la Casa Blanca y deje el destino de la guerra en quien le suceda. 

Y si fuera por los demócratas Hillary Clinton y Barack Obama, uno de los cuales podría ser ese sucesor, la retirada militar de Iraq debería comenzar muy pronto 

Petraeus y el embajador de EEUU en Bagdad, Ryan Crocker, comparcieron ante el Comité de Fuerzas Armadas del Senado y el de Relaciones Exteriores, de los cuales forman parte Obama, Clinton, y John McCain, este último candidato republicano a la presidencia, partidario de mantener la presencia bélica de EE UU en el país árabe. 

En su intervención McCain sostuvo que "el aumento de la seguridad ha llevado a una oportunidad más amplia de solución política en Irak". Además insistió en que EE UU debía mantener su compromiso y su presencia militar en Irak porque "una guerra civil podría descender a un genocidio" con repercusiones en todo Oriente Medio y la región del Golfo. Sin embargo, la senadora Clinton discrepó con esas afirmaciones 

"Es irresponsable que continuemos con una política que no ha dado los resultados prometidos una y otra vez, a un costo tremendo para nuestra seguridad nacional, y para los hombres y mujeres que visten el uniforme militar de Estados Unidos", dijo la senadora por Nueva York. 

Clinton agregó que "ha llegado el momento de iniciar un proceso ordenado de retirada de nuestras tropas, para que empecemos la reconstitución de nuestra fuerza militar". 

Obama, por su parte, manifestó que EE UU debería establecer un programa para la retirada y ejercer presión sobre las autoridades iraquíes para que logren la paz en el país. 

"La presión, de forma mesurada, incluye un programa para la retirada", señaló el senador de Illinois. "Nadie está pidiendo un repliegue precipitado, pero sí creo que tiene que haber una presión mesurada pero creciente". 

Aspirantes a presidencia de Estados Undios rechazan la guerra de Irak

Soldados de Irak hablan con una mujer que pasa por un retén a su salida de Ciudad Sadr, el martes 8 de abril del 2008. Khalid Mohammed / Foto AP  

Los precandidatos demócratas a la presidencia de Estados Unidos Hillary Clinton y Barack Obama criticaron hoy la guerra en Iraq, y reclamaron el regreso de los militares desplegados en ese país.  Creo que es tiempo de comenzar un proceso ordenado de retiro de tropas y concentrarnos en los problemas que enfrentan los norteamericanos, expresó la legisladora durante una audiencia en la cámara alta para analizar la situación en la nación del Golfo Pérsico. 

  En declaraciones a la televisora ABC, la congresista consideró que los refuerzos enviados a Iraq no lograron el resultado esperado.   Según la ex primera dama, no hay una solución militar para ese conflicto, por lo cual aseguró que de ganar la presidencia comenzará a evacuar a los militares del Pentágono.

   En similar sentido se pronunció su contrincante demócrata, quien advirtió a la cadena de noticias NBC sobre el caos que se observa en esa nación.   “Una ocupación a largo plazo no es viable, no solamente desde el punto de vista militar sino también desde el punto de vista económico", indicó el senador por Illinois.

   Días atrás el legislador afroamericano llamó a poner fin a esa conflagración, al estimar que nunca debió comenzar.   La historia nos juzgará porque fuimos a una guerra innecesaria, destacó Obama, quien denunció que el mandatario George W. Bush inició la contienda sin ninguna prueba.   No había evidencia de armas de destrucción masiva en Iraq, ni de vínculos de su dirigencia con los ataques del 11 de septiembre de 2001, o nexos con la red Al Qaeda, precisó.

   De acuerdo con cifras oficiales, en ese país han muerto más de cuatro mil soldados norteamericanos desde el inicio de la ocupación, en marzo de 2003.

Los princpales líderes responsables de la ocupación de Irak, tuvieron posiciones de enfrentamientos hace cinco años.....Muchos ya están fuera de la vida pública

Una de las estadísticas más visibles y dramáticas de los últimos cinco años ha sido la del costo humano. Aunque no existe certeza de la cantidad exacta de víctimas, se sabe que decenas de miles de personas han muerto en ese periodo. Lo que sí existe son varios tipos de estimados.    El gobierno iraquí no mantiene datos precisos. Según estimaciones del ministerio de Salud por ejemplo, a noviembre de 2006, la cantidad de muertos fluctuaba entre los 100.000 y 150.000.  

Esto contrasta con datos de la publicación científica británica The Lancet, resultado de encuestas en hogares iraquíes, y que indican que a julio de 2006 más de 650.000 iraquíes habrían muerto.  

Otro estudio, publicado por la empresa encuestadora británica, Opinión Research Business, indica que a septiembre de 2007 hasta 1,2 millones de personas habrían muerto a causa del conflicto.   Por su parte, el Iraq Body Count, una organización independiente que basa sus datos en muertes reportadas, señala que a octubre de 2007 la cifra de muertos variaba entre 74.000 y 81.000, aunque advierte que puede haber muchos más que no fueron reportados.   Sin embargo, esta misma organización señala que desde mayo 2007, la cantidad de civiles muertos ha continuado descendiendo. La cifra para enero de este año, según el Iraq Body Count, fue de 767 muertos.  

Un dato a tomar en cuenta en todos estos estudios es que el origen de las muertes no se debe necesariamente a enfrentamientos con las fuerzas de ocupación.  

La violencia sectaria en Irak, particularmente entre sunitas y chiítas, empezó a aumentar desde principios de 2005. La destrucción de un importante templo chiíta, en febrero 2006, llevó a un dramático aumento de estos choques.  

Además de los muertos, el miedo causado por estos ataques sectarios ha llevado a que cientos de miles de familias iraquíes abandonen sus hogares y se desplazen a otras zonas del país con mayorías de su propio grupo étnico o religioso.  

Se calcula que el total de personas desplazadas dentro de Irak se ha duplicado desde febrero 2006, con lo que el total supera los dos millones.  

Una cantidad similar se han convertido en refugiados en otros países. Según la oficina de Naciones Unidas, ACNUR, son más de dos millones los iraquíes viviendo fuera de sus fronteras.  

En cuanto a soldados extranjeros, las víctimas suman un total de 4.162. Siendo Estados Unidos la mayor fuerza presente en Irak, le corresponden la mayoría de los caídos (3.857). El Salvador es el único país latinoamericano presente en la coalición y ha perdido cinco de sus hombres.  

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En 2003 el mundo parecía estar dividido entre aquellos que apoyaban la guerra en Irak y los que se oponían. La ONU estaba al medio. En esta nota BBC Mundo resume las posiciones de entonces, de ocho personajes clave de ese momento, y lo que piensan ahora.  

  KOFI ANNAN

La pelea por Irak en el Consejo de Seguridad de la ONU despertó dudas sobre el papel de dicha organización en el siglo XXI. Su Secretario General, Kofi Annan, llamó -en vano- al compromiso y a la unidad. Pero cuando Francia, China y Rusia amenazaron con vetar una resolución respaldada por Estados Unidos autorizando el uso de la fuerza en Irak, Annan se dio cuenta que la suerte estaba echada.

En los primeros meses del conflicto, los cuarteles centrales de la ONU en Bagdad fueron atacados por la insurgencia, causando la muerte de su funcionario de más alto rango. Annan describió el atentado como el "día más oscuro de nuestras vidas".  

En septiembre de 2004, dijo por primera vez que la decisión de ir a la guerra en Irak sin una segunda resolución fue ilegal. En su último discurso como Secretario General de la ONU a finales de 2006, atacó nuevamente la unilateralidad de EE.UU. diciendo: "Ninguna nación puede volverse más segura buscando la supremacía sobre las demás".   

JOSÉ MARÍA AZNAR

El apoyo del entonces primer ministro de España José María Aznar a la guerra en Irak hizo que se reacomodaran las relaciones de Europa con Estados Unidos. Como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, a medida que avanzaban las preparaciones para la guerra, Aznar se mantuvo firme al lado de EE.UU. y del Reino Unido.

En 2007, Aznar -que perdió las elecciones en 2004- reconoció que le había dado más importancia a la amenaza que constituía Saddam Hussein de la que realmente tenía: "Todo el mundo pensaba que Irak tenía armas de destrucción masiva y no las tenía. Eso lo sé ahora. Cuando no lo sabía, nadie lo sabía".   TONY BLAIR

El respaldo que el ex primer ministro británico Tony Blair le dio a la guerra, como la única forma de quitarle a Irak sus armas de destrucción masiva, pasó a ser el rasgo más definitorio de su gobierno. En un discurso pronunciado el 18 de marzo de 2003, Blair sostuvo que "la única forma de persuasión a la que (Hussein) responde es a la presencia de 250.000 soldados en su territorio".  

Su decisión de ir a la guerra fue respaldada por el parlamento pero desencadenó la mayor rebelión parlamentaria de la historia británica y la renuncia de tres ministros.  

Después, Blair reconoció que la información sobre la que se basó para tomar su decisión era errónea pero nunca se disculpó. En 2006 admitió que la decisión de ir a la guerra le pesaba en la conciencia y que sería juzgado por Dios y por la historia.

   HANS BLIX

El jefe del equipo de inspectores de armas de la ONU enviado a Irak, pidió -sin conseguirlo- más tiempo para buscar las supuestas armas de destrucción masiva.

Su enojo sobre la intervención militar se hizo público meses después del comienzo de los bombardeos. En una serie de ataques contra el Reino Unido y EE.UU., Blix los acusó de planear la guerra mucho antes de que se diera a conocer el resultado de sus investigaciones.  

"Hay evidencia de que esta guerra fue planeada con mucha anticipación. Esto, a veces provoca dudas sobre su actitud frente a las inspecciones (de armas)", dijo al diario El País de España en abril de 2003. En 2007 afirmó: "creo que todo lo que ha sucedido en Irak después de la invasión ha sido una tragedia. Lo único positivo ha sido la desaparición de Saddam Hussein".

   GEORGE W. BUSH

El presidente de EE.UU. dijo que tenía tres razones para ir a la guerra en Irak: dehacerse de sus armas de destrucción masiva, poner fin al apoyo de Saddam Hussein al terrorismo y liberar a los iraquíes. A dos meses de iniciada la guerra -que el secretario de Defensa aseguró duraría no más de seis- Bush anunció que las operaciones de combate de mayor envergadura en Irak habían llegado a su fin.  

A pesar de que su gobierno reconoce las fallas de inteligencia Bush se mantiene firme, defendiendo su decisión de ir a la guerra. En marzo de 2008 aseguró que: "La decisión de derrocar a Saddam Hussein fue la decisión acertada durante la primer parte de mi presidencia, es la decisión acertada en este momento de mi presidencia y será siempre la decisión acertada".

    SERGEI LAVROV

El embajador de Rusia ante la ONU fue una de las voces más importantes en expresar la oposición de su país a la campaña militar de EE.UU. "Rusia nunca consideró a la guerra como una herramienta adecuada para resolver el problema iraquí", dijo.

Cinco años más tarde, como canciller de Rusia, Lavrov sigue asegurando que el conflicto amenaza con desestabilizar la situación de los países vecinos de Irak y a la región en general.  

En varias ocasiones ha instado a la comunidad internacional a que retire sus tropas y sostiene que se le debe transferir a las fuerzas iraquíes la responsabilidad sobre la seguridad.   COLIN POWELL

El ex secretario de Estado de EE.UU. Colin Powell presentó en detalle ante la ONU en febrero de 2003 la controvertida evidencia para iniciar la guerra en Irak.

Se refirió a una serie de fotos tomadas con un satélite espía y a conversaciones interceptadas entre oficiales iraquíes al afirmar que el régimen de Hussein escondía armas de destrucción masiva.  

En 2007 reveló que había intentado disuadir a George W. Bush de una intervención militar en Irak, un país que según dice ahora estaba en guerra civil. "Yo intenté evitar esa guerra. Le expliqué las consecuencias de ir a un país árabe y convertirse en los ocupantes".

   DOMINIQUE DE VILLEPIN

El ex canciller francés fue el vocero de la posición de su país frente a la guerra en Irak. Logró con éxito bloquear una segunda resolución de la ONU propuesta por EE.UU. y el Reino Unido autorizando el uso de la fuerza.

En un discurso pronunciado en la ONU el 14 de febrero de 2003, de Villepin defendió elocuentemente el proceso diplomático: "La opción de la guerra puede parecer a priori la más rápida. Pero no nos olvidemos que después de ganar la guerra, uno tiene que construir la paz", dijo.  

Gracias a su oposición a la guerra en Irak obtuvo una gran popularidad en Francia. Esto lo ayudó a consagrarse como primer ministro, cargo que ocupó entre 2005 y 2007.

Jefes militares norteamericanos consideran que los avances en Irak son "frágiles y reversibles",

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El jefe militar estadounidense en Irak, David Petraeus, ha dicho  ante el Senado que los avances en Irak son "frágiles y reversibles", en un esperado informe acerca de los resultados tras un año del aumento de tropas norteamericanas en ese país. A pesar de las mejorías en seguridad en algunas partes de Irak, Petraeus ha dicho a la comisión de Servicios Armados del Senado que "la situación en ciertas áreas es aún insatisfactoria y continúan innumerables desafíos".   Washington negocia con Bagdad una presencia militar "indefinida" en Irak

"La situación de seguridad es significativamente mejor que hace quince meses, pero los progresos logrados son frágiles y reversibles", ha reconocido el general durante su comparecencia semestral ante el Legislativo. 

En vista de que la situación continúa inestable, el general recomienda que se debería suspender el proceso de retiro de tropas de combate estadounidenses y dar un plazo de 45 días después del mes de julio, para permitir a los jefes militares evaluar la situación de seguridad. 

"Al finalizar ese período, comenzaremos un proceso de evaluación para examinar las condiciones en el terreno y, en el trancurso del tiempo, determinar cuando podemos hacer recomendaciones para más reducciones (de tropas", ha dicho el general. 

Estados Unidos está retirando hasta mediados de julio unos 20.000 efectivos después de un aumento de fuerzas el año pasado. Al ser consultado por los miembros de la comisión cuántos soldados prevé habrá en Irak a finales de este año, Petraeus ha dicho que no puede dar esa estimación. 

Petraeus ha asistido a la comparecencia acompañado del embajador estadounidense en Bagdad, Ryan Crocker. Ambos fueron convocados de nuevo, como en septiembre pasado, para informar de los resultados la estrategia militar comenzada en enero de 2007, cuando se aumentó de 130.000 a 168.000 soldados el despliegue estadounidense en Irak. 

Los tres aspirantes a la Casa Blanca, los demócratas Hillary Clinton y Barack Obama, así como el republicano John McCain, forman parte de la comisión y preguntarán a Petraeus sobre la situación iraquí durante la comparecencia de dos días. El incremento de la violencia de las últimas semanas ha lanzado a Irak de nuevo al frente de las campañas para las elecciones presidenciales de noviembre. 

Críticas de los senadores 

Al finalizar su informe, el presidente de la comisión, el senador demócrata por Michigan, Carl Levin, ha dicho que el plan de Petraeus de interrumpir el retiro de las tropas simplemente sería "la siguiente página de un plan de guerra sin una estrategia de salida". 

Levin ha agregado que incluso los pequeños pasos políticos tomados por el Gobierno iraquí estaban en peligro debido a la "incompetencia y el excesivo liderazgo sectario" del primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki. 

El senador por Arizona y candidato republicano John McCain ha mostrado una posición más optimista, y ha dicho que ve una genuina perspectiva de éxito en Irak, y ha advertido de que un fracaso podría requerir el regreso de los soldados estadounidenses en una guerra más amplia. 

Por su parte, la candidata demócrata Hillary Clinton ha dicho a Petraeus que EE UU debería comenzar a retirar sus tropas de Irak para enforcarse en problemas en otras partes. "Creo que es momento para comenzar un proceso ordenado de retiro de nuestras tropas, de comenzar a reconstruir nuestras fuerzas militares y enfocarnos en los desafíos representados por Afganistán, los grupos terroristas mundiales y otros problemas que afrontan los estadounidenses", ha dicho Clinton. 

No habrá "bases permanentes" 

El embajador Crocker ha aprovechado la ocasión para asegurar que Estados Unidos no establecerá "bases permanentes" en Irak, aunque sí reconoció que Washington mantendrá su presencia militar más allá de fin de año, cuando expira el mandato de las Naciones Unidas para la intervención multinacional. 

El mandato de la ONU para la presencia de una "fuerza multinacinal" en Irak expira el 31 de diciembre de 2008, y los términos del acuerdo que la Administración Bush negocia con Bagdad serán motivo de otra audiencia en el Senado este jueves próximo. 

La comparecencia de Petraeus y Crocker fue interrumpida brevemente en dos ocasiones por un pequeño grupo de manifestantes que mostraron carteles en contra de la guerra y profirieron algunos gritos aislados.