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Manuel Hernández Villeta

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Continúa la dura lucha por el poder entre los Demócratas

 Barack Obama, precandidato presidencial demócrataHilary Clinton, precandidata presidencial demócrata

El aspirante demócrata a la Casa Blanca Barack Obama recaudó tan sólo en el mes de marzo unos US$40 millones. Esto lo anunció este jueves su oficina de prensa, antes de que lo hiciera la campaña de su rival, Hillary Clinton.    Según los seguidores de Obama, ésta es una clara señal de que la ex primera dama no ha logrado el mismo apoyo.   Los representantes de la campaña del senador de Illinois, además, insisten que los US$40 millones fueron recaudados a través de pequeñas contribuciones, US$96 en promedio.   Éste es un mensaje importante por dos factores. En primer lugar porque demuestra que el apoyo mayor de Obama no viene de grandes grupos de interés, sino de ciudadanos que están tan motivados como para aportar a la campaña.  

En segundo lugar, en EE.UU. normalmente gana el que cuenta con más fondos y las malas lenguas dicen que Clinton tiene problemas para financiarse.  

Eso sí, en comparación con febrero, cuando Obama logró recaurdar US$55 millones, la cantidad de marzo fue menor.  

Que se definan  

Esto refleja, dicen los analistas, que mucha gente quiere ver ya una definición de quién será el candidato presidencial del Partido Demócrata, antes de seguir contribuyendo.   Esta semana incluso, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, enfatizó que es necesario llegar a una definición lo más pronto posible.  

Su advertencia fue clara: hay que comenzar a juntar dinero, no para luchar contra otro demócrata, sino para combatir con la gran maquinaria del Partido Republicano en noviembre.  

Las cifras de todo lo que se ha recaudado se harán públicas el próximo 20 de abril por la Comisión Federal de Elecciones.  

Aunque no es oficial, el portal de internet Open Secrets (secretos a voces), donde llevan un recuento de las donaciones, señala que Obama recaudó US$193,6 millones hasta finales de febrero mientras que Hillary se quedó en los US$169 millones.  

Preocupaciones 

Según el portavoz de Clinton, Howard Wolfson, su campaña cuenta con todos los recursos necesarios para "competir y ser exitosa" en la batalla electoral, aún cuando recauden menos que Obama.   Preocupan las deudas que supuestamente tiene su campaña con unos 700 acreedores. Sin embargo, la senadora de Nueva York sabe que no puede quedarse muy por detrás. Hace unos días la campaña mandó un e-mail para pedir pequeñas donaciones de entre US$50 y US$100.  

Lo que más preocupa a los seguidores de la ex primera dama es que sino logra recaudar más que Obama, esto será visto como una señal para los superdelegados, los miembros del partido cuyo voto es clave para conseguir la designación oficial demócrata.  

Para la campaña de Hillary también es una preocupación las deudas que supuestamente tienen con unos 700 acreedores. Open Secrets habla de US$8,7 millones de dólares en deudas de la campaña Clinton frente a los US$600.000 de Obama.  

La publicación especializada en temas políticos The Politico señaló que incluso las empresas que organizan eventos para los candidatos sólo quieren trabajar para Clinton si el pago es por adelantado.

Imagen de Estados Unidos todavía conserva un rechazo generalizado

Beyoncé, durante una actuación en la gala de los premios BET. 
La imagen de Estados Unidos en el mundo ha mejorado, aunque todavía conserva un rechazo generalizado, según un estudio de los servicios informativos de la cadena BBC.  

La encuesta de opinión del medio británico señala que a nivel mundial el 35% de la gente considera que EE UU tiene una “influencia positiva” en el resto de los países, cuando hace un año apenas un 31% tenía esta opinión. Esa visión favorable hacia la primera potencia mundial hace asimismo que caiga la visión negativa cinco puntos, aunque son más los que ven a EE UU como un país nocivo por sus políticas internacionales.

 Los que rechazan a EE UU se sitúan en el 47% frente al 35% de los que ven buena su influencia. Al menos, su imagen ha mejorado en 11 países. 

Sin embargo, el país que más ha mejorado su imagen con respecto al año anterior ha sido Rusia, que según el estudio su influencia positiva es reconocida por un 37% de los encuestados frente al 29% del año anterior.

 Los países mejor vistos por los ciudadanos son Alemania, Japón y la Unión Europea, que mejoran lo que se conoce como poder blando, mientras los peores valorados son Irán, Israel y Pakistán. La encuesta, que todos los años elabora la BBC, se ha llevado a cabo en 34 países. 

Putin sigue siendo el hombre fuerte de Rusia.....George Bush busca crear un fuerte mecanismo de relaciones bilaterales

George W. Bush Vladímir Vladimírovich Putin  

Rice y Gates en el Kremlin 
El presidente ruso Vladimir Putin (Der.) saluda al secretario de Defensa de EE UU, Robert Gates, en presencia de la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice 
Rusia y EE UU establecerán este fin de semana el marco de sus relaciones para los próximos años. Según ha asegurado una fuente del Kremlin a la agencia Reuters, los presidentes ruso, Vladímir Putin, y estadounidense, George W. Bush, firmarán este fin de semana, durante un encuentro que van a mantener en la residencia del primero junto al mar Negro, un documento que se convertirá en la "hoja de ruta" para sus relaciones bilaterales para el futuro inmediato, en el que Putin será relevado por Dmitri Medvédev, y para el medio plazo.  Según esta fuente, que no ofrece detalles de los términos en que quedará establecida esa cooperación, "varios expertos están trabajando en un documento conjunto que se convertirá en una hoja de ruta para nuestra cooperación durante el periodo de transición [de la presidencia rusa] y para el medio plazo". 

Putin y Bush se reunirán este fin de semana en la residencia del mar Negro, después de la cumbre de la OTAN en Bucarest. Junto a ellos estará Medvédev, que se convertiré en mayo en el nuevo presidente ruso, después de ser elegido por el actual mandatario como candidato para el puesto y ganar sin oposición las elecciones presidenciales. Según diversas fuentes de ambos países citadas por Reuters, se trataría de que los dos dirigentes dejen a sus respectivos sucesores un camino que seguir en las relaciones bilaterales. 

En el documento se dibujarán las líneas maestras de las relaciones estratégicas entre ambos países, marcadas por diversos conflictos: el escudo antimisiles que EE UU pretende instalar en países de Europa del Este y la proliferación nuclear y armamentística principalmente, aunque también mantienen diferencias por el eventual ingreso en la OTAN de países de la órbita de la ex URSS, como Ucrania o Georgia. 

Los demócratas tratan de salvar sus primarias, pero crece la alarma......Barack Obama cuenta con 1.631 delegados y ha ganado en 25 estados, mientras Hillary Clinton se ha llevado 1.501

Barack Obama 
La preocupación en las filas demócratas es creciente ante la lucha sin cuartel que viven sus dos aspirantes a la Casa Blanca, Hillary Clinton y Barack Obama. La última voz de alarma viene de uno de los pesos pesados en el Partido Demócrata, Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de EE UU (Cámara Baja).
  En una entrevista concedida a la cadena de televisión ABC, Pelosi ha pedido “un final rápido” para la carrera demócrata ante la posibilidad de desgaste de ambos candidatos en detrimento del rival republicano, John McCain, que no para de reforzar su imagen con actos públicos y maniobras presidencialistas como la visita a Irak. A diferencia de otros compañeros, la veterana política demócrata no ha querido mostrar públicamente su apoyo a uno de los dos aspirantes y ha asegurado que lo más importante de cara a las elecciones presidenciales de noviembre es “dejar atrás a uno de los dos candidatos”. 

Las palabras de Pelosi no son las únicas en esta línea de intranquilidad demócrata. Poco después del supermartes, el pasado febrero, el presidente del Partido Demócrata, Howard Dean, hizo un llamamiento para que la lucha política entre Clinton y Obama no se alargase mucho tiempo. En declaraciones a una cadena de televisión neoyorquina, Dean reconoció que esperaba que la disputa se resolviera “entre marzo y abril”, pero el tiempo no ha hecho más que aumentar la tensión. El prestigioso político demócrata espera ahora que se llegue a un final antes de junio para evitar la confrontación en la Convención Nacional de agosto. 

Por ahora, Barack Obama cuenta con 1.631 delegados y ha ganado en 25 estados, mientras Hillary Clinton se ha llevado 1.501 delegados y se ha adjudicado 16 estados. Los delegados necesarios para la nominación son 2.024.

Fidel Castro sigue tratando el tema de China

Fidel Castro: Tengo muchas razones para creer en la victoria china

Fidel Castro: Tengo muchas razones para creer en la victoria china (Parte 2)


 La Habana.- Fidel Castro afirmó que la campaña orquestada contra China es como un toque de clarín llamando a degüello para deslucir el merecido éxito del país y su pueblo, como anfitriones de los próximos Juegos Olímpicos.En la segunda parte del artículo intitulado "La victoria china", divulgada hoy, el líder revolucionario destaca la declaración categórica del gobierno de Cuba de apoyo a China respecto a la campaña contra ella vinculada al Tíbet. "Fue correcta esa posición. China respeta el derecho de los ciudadanos a creer o no creer. Hay, en ese país, grupos de creyentes musulmanes, cristianos católicos y no católicos y de otras creencias, y decenas de minorías étnicas, cuyos derechos están garantizados en su Constitución", apunta.  "Tengo muchas razones para creer en la victoria china", subraya Fidel Castro en sus reflexiones. Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro: Reflexiones del compañero Fidel La victoria china (parte II) Al estallar la Primera Guerra Mundial en 1914, China se une a los aliados. Para compensarla, le ofrecen que las concesiones alemanas en la provincia de Shandong, le serían devueltas al finalizar la contienda. Tras el Tratado de Versalles, impuesto por el presidente de Estados Unidos Woodrow Wilson a los amigos y a los enemigos, las colonias alemanas son transferidas a Japón, un aliado más poderoso que China.      Esta acción causó la protesta de miles de estudiantes que se congregaron en la Plaza Tiananmen el 4 de mayo de 1919. Allí se inició el primer movimiento nacionalista que triunfó en China.

 Se denominó "4 de Mayo". La pequeña burguesía y la burguesía nacional lo compartían con los obreros y los campesinos.      La corriente nacionalista había surgido a fines del siglo XIX y principios del XX, y se consolidó con la fundación del Kuomintang, es decir, Partido Nacional del Pueblo, encabezado por el doctor Sun Yat-sen, intelectual y revolucionario progresista que estaba muy influido por la Revolución Socialista de Octubre, con la cual reforzó sus relaciones. 

     El Partido Comunista de China se funda en un congreso que tuvo lugar entre el 23 de julio y 5 de agosto de 1921. Lenin envió representantes de la Internacional a ese congreso.      El movimiento comunista se dedicó a reunificar China. Entre los fundadores se encontraba el joven Mao Zedong. En los años 1923 y 1924 se conforma el Frente Único Antiimperialista entre el PCCh y el Kuomintang.

      En marzo de 1925 muere Sun Yat-sen y Chiang Kai-shek toma el mando, dedicándose a controlar bajo su rígida jefatura el sur de China, en particular la zona de Shanghai.      Chiang no simpatizaba con la doctrina comunista, y en 1927 inició un proceso represivo en gran escala contra los comunistas en las unidades del Ejército Nacional Revolucionario, sindicatos y otras áreas sociales del país, especialmente en Shanghai. También reprimió fuertemente a la izquierda dentro del Kuomintang. 

     Después de 5 meses de ocupación militar de Manchuria, Japón estableció en 1932 el estado del Manchukuo, lo que constituía una gran amenaza para China. Chiang Kai-shek lanzó cinco campañas de cerco y aniquilamiento contra los comunistas, que se hicieron fuertes en las bases constituidas al sur del país.

      Con los que lograron escapar de la traición de Chiang Kai-shek en 1927, Mao Zedong dirigió en el área montañosa de las provincias de Jiangsu y Fujian el establecimiento, en un amplio territorio, del centro de resistencia armada con un fuerte núcleo de comunistas consecuentes y bien organizados, que se calificó de República Soviética de China.   

   Enfrentados a las fuerzas nacionalistas muy superiores de Chiang Kai-shek, alrededor de 100 mil combatientes chinos, bajo la dirección de Mao, inician en 1934 la Gran Marcha hacia el noroeste, bordeando el centro, un recorrido de más de 6 mil kilómetros, luchando constantemente a lo largo de la ruta durante más de un año, lo que constituyó una hazaña sin precedentes y convirtió a Mao en el líder indiscutible del Partido y de la Revolución en China.

 La aplicación de las ideas de Marx y Lenin a las circunstancias políticas, económicas, naturales, geográficas, sociales y culturales de China, lo consagraron como genial estratega político y militar de la liberación de un país cuyo peso en el mundo actual no puede ser subestimado.

      La segunda guerra chino japonesa se inicia el 7 de julio de 1937. Los japoneses provocaron deliberadamente el incidente que desató la contienda. Un soldado nipón desaparece cuando su ejército realizaba una parada militar en el puente Marco Polo, sobre un río situado a unos 16 kilómetros del oeste de Beijing. Culpan al ejército chino, situado al otro lado del río, de haber secuestrado al soldado, y se provoca un combate de varias horas. Este aparece de nuevo, casi de inmediato.

 Era falsa la denuncia, pero el comandante japonés ya había ordenado atacar. Tokio exige condiciones inaceptables para China, presentadas con la habitual arrogancia, y ordena el envío de tres divisiones equipadas con sus mejores armas. En pocas semanas, el Ejército japonés controló el pasillo este oeste desde el Golfo de Chihli —hoy Bo Hai— hasta Beijing.

      De Beijing se dirige hasta Nanjing, sede del gobierno de Chiang Kai-shek. Llevaron a cabo una de las campañas terroristas más horrendas de las guerras modernas. La ciudad fue arrasada, igual que otras similares; decenas de miles de mujeres fueron violadas y cientos de miles de personas asesinadas brutalmente.

      El Partido Comunista de China había priorizado la lucha por la unidad nacional frente al plan japonés, cuyo objetivo era apoderarse del enorme país con sus recursos naturales y someter a más de 500 millones de chinos a despiadada servidumbre. Japón buscaba espacio vital. Su conducta fue una mezcla de capitalismo con racismo: era la versión japonesa del fascismo. 

     El Frente Unido Antijaponés estaba ya vigente ese propio año 1937. Los nacionalistas estaban también conscientes del peligro. Japón ocupó la mayoría de las ciudades costeras. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, las bajas chinas sumarían millones.      Durante la épica contienda, los comunistas intensificaron su lucha contra los invasores, ocasionándoles sensibles daños. 

     Estados Unidos prestó ayuda a los comunistas y a los nacionalistas. Como veía que su entrada en la guerra era inminente, solicitó al gobierno chino autorización para enviar una escuadrilla de voluntarios. Se creó así la unidad aérea de los Tigres Voladores. Roosevelt envió al capitán Lee Chenault, que estaba retirado y en el desempeño de su tarea este expresaba su admiración por la disciplina, las tácticas y la eficacia de los combatientes comunistas. 

     Después del ataque a Pearl Harbor, en diciembre de 1941, Estados Unidos entró en la guerra. Sin embargo, en ningún momento Japón pudo mover sus tropas élites de China, que al final de la contienda sumaban un millón de soldados.      Chiang Kai-shek, convertido por la administración Truman —que en un acto de terror usó las armas nucleares sobre la población civil de Japón— en el hombre fuerte de Estados Unidos, reanuda la guerra civil anticomunista, pero sus desmoralizadas tropas no podían resistir la ola incontenible del Ejército Popular Chino. 

     Cuando terminó esa guerra, en octubre de 1949, los del Kuomintang, apoyados por Estados Unidos, escaparon hacia Taiwán, donde establecieron un gobierno anticomunista con pleno respaldo yanqui. Chiang Kai-shek utilizó la Flota de Estados Unidos en su viaje hacia Taiwán.  

    ¿Es acaso China un oscuro rincón del mundo? Antes de que se edificara Troya y circularan por las ciudades-estado de Grecia la Ilíada y la Odisea, creaciones sin duda maravillosas de la inteligencia humana, ya en las amplias márgenes del Río Amarillo se desarrollaba una civilización que abarcaba millones de personas.      La cultura china tiene sus raíces en la dinastía Zhou, 2,000 años antes de Cristo. Su escritura peculiar se basa en varios miles de signos gráficos, que representan por lo general palabras o morfemas del idioma, término de la lingüística moderna poco conocido por el público no familiarizado con el tema.

 Todos estamos lejos de comprender la misteriosa magia de esa lengua, cuyo aprendizaje desarrolla la inteligencia natural de los niños chinos.      Muchos productos que surgieron de China, como la pólvora, la brújula y otros, eran desconocidos por completo en el Viejo Continente. Si los vientos soplaran en sentido inverso de la ruta seguida por Colón, tal vez los chinos habrían descubierto a Europa.

      Desde el año 2000, en Taiwán estaba gobernando un partido cuya política neoliberal y proimperialista era peor todavía que la tradicional del Kuomintang, partidario decidido de quebrar el principio de una sola China, históricamente proclamado por el Partido Comunista de China. Este espinoso asunto podía desatar una guerra de imprevisibles consecuencias, como moderna espada de Damocles sobre las cabezas de más de 1,300 millones de chinos.  

    La elección el pasado 23 de marzo del candidato del antiguo partido que fue la base política de Chiang Kai-shek constituyó sin duda, en los hechos, una victoria política y moral de China. Aleja del poder en Taiwán a un partido que, habiendo gobernado durante casi ocho años, estaba a punto de dar nuevos y funestos pasos.

      Según informan las agencias, fue aplastante su derrota, al obtener solo 4,4 millones de votos de los 17,3 millones de electores con derecho a votar.      El nuevo Presidente tomará posesión el 20 de mayo. "Firmaremos un Tratado de Paz con China", declaró.

      Los cables informan que "Ma Ying-jeou es partidario de la creación de un Mercado Común con China, principal socio comercial de la isla".      La República Popular China se muestra digna y cautelosa sobre el espinoso asunto.

El portavoz de la Oficina de Taiwán en el Consejo Estatal de Pekín declaró que la victoria de Ma Ying-jeou prueba que "la independencia no es popular entre los taiwaneses".      En este lacónico mensaje se dice mucho.      En obras elaboradas por prestigiosos investigadores de Estados Unidos, se divulgó lo ocurrido en el territorio chino del Tíbet.

      El libro La guerra secreta de la CIA en el Tíbet, de Kenneth Conboy —University Press, de Kansas—, se describe la sucia entraña de la conspiración. William Leary lo define como "un estudio excelente e impresionante sobre una de las operaciones secretas de la CIA más importantes durante la guerra fría".      En el curso de dos siglos, ni un solo país en el mundo había reconocido el Tíbet como nación independiente.

 Lo consideraban parte integrante de China. En 1950 India lo conceptuaba de esa forma, después del triunfo de la revolución comunista. Inglaterra adoptó la misma conducta. Estados Unidos hasta la Segunda Guerra Mundial lo consideraba parte de China, e incluso presionaba a Inglaterra en ese sentido. Tras la guerra, en cambio, lo vieron como un baluarte religioso contra el comunismo.

      Cuando la República Popular China aplicó la reforma agraria en los territorios tibetanos, su élite social no aceptó que sus propiedades e intereses fuesen afectados. Esto condujo a un levantamiento armado en 1959. La rebelión armada en el Tíbet —a diferencia de la de Guatemala, Cuba y otros países, donde actuaron con apremio— fue preparada durante años por los servicios secretos de Estados Unidos, según consta en las investigaciones mencionadas anteriormente.

      Otro libro —que es apologético en este caso de la CIA—, Los guerreros de Buda, cuyo autor es Mikel Dunshun, cuenta cómo la institución llevó a cientos de tibetanos a Estados Unidos, condujo la rebelión, la equipó, envió paracaídas con armamentos, los formó en la utilización de los mismos, a la vez que se movían a caballo, como lo hacían los guerrilleros árabes.

 El prólogo de la obra fue redactado por el Dalai-Lama, quien expresa: "Aunque tenga el profundo sentimiento de que la lucha de los tibetanos sólo podrá triunfar por un enfoque a largo plazo utilizando medios pacíficos, siempre he admirado a estos combatientes de la libertad por su valor y su determinación inquebrantables".

      El Dalai-Lama, condecorado con la Medalla de Oro del Congreso de Estados Unidos, alabó a George W. Bush por sus esfuerzos en favor de la libertad, la democracia y los derechos humanos.      La guerra en Afganistán fue calificada por el Dalai-Lama como "una liberación", la guerra de Corea como "semiliberación" y la de Viet Nam como "un fracaso". 

     Hice apretada síntesis de datos tomados por Internet, del sitio Rebelión especialmente. No incluí, por razones de espacio y tiempo, las páginas de cada libro donde aparecen con precisión las palabras textuales utilizadas.

      Hay personas que padecen de chino-fobia, un hábito bastante generalizado en muchos occidentales, acostumbrados, por educación y cultura diferentes, a mirar con desprecio lo que viene de China.      Era yo niño prácticamente, cuando ya se hablaba del "peligro amarillo". La revolución china parecía entonces un imposible; las causas verdaderas del espíritu antichino eran en el fondo racistas.

      ¿Por qué tanto se empeña el imperialismo en someter a China, de forma directa o indirecta, a un desgaste internacional? Antaño, es decir, hace 50 años, para negarle las prerrogativas heroicamente ganadas como miembro pleno del Consejo de Seguridad; después, con motivo de los errores que condujeron a las protestas de Tiananmen, donde se endiosaba a la Estatua de la Libertad, símbolo de un imperio que es hoy la negación de todas las libertades. 

     La legislación de la República Popular China se esmeró en la proclamación y aplicación del respeto al derecho y a la cultura de 55 minorías étnicas.      La República Popular China, a la vez, es sumamente sensible a todo lo que se relaciona con la integridad de su territorio.

      La campaña orquestada contra China es como un toque de clarín llamando a degüello para deslucir el merecido éxito del país y su pueblo como anfitriones de los próximos Juegos Olímpicos.      El Gobierno de Cuba emitió una declaración categórica de apoyo a China respecto a la campaña contra ella vinculada al Tíbet. Fue correcta esa posición.

China respeta el derecho de los ciudadanos a creer o no creer. Hay, en ese país, grupos de creyentes musulmanes, cristianos católicos y no católicos y de otras creencias, y decenas de minorías étnicas, cuyos derechos están garantizados en su Constitución.

      En nuestro Partido Comunista, la religión no es obstáculo para ser militante.      Respeto el derecho a creer del Dalai-Lama, pero no estoy obligado a creer en el Dalai-Lama.      Tengo muchas razones para creer en la victoria china. 

     Fidel Castro Ruz

Marzo 31 de 2008 5 y 15 p.m.

Apuntes de Fidel Castro

Fidel Castro: La victoria china (Parte I)
Fidel Castro: La victoria china (Parte I)

La Habana.- "La victoria china" es el título del artículo de Fidel Castro, divulgado hoy, en cuya primera parte aborda aspectos relevantes de la historia del país asiático.
"En Europa habían oído hablar de China. Marco Polo, en el otoño de 1298, contó cosas maravillosas del singular país al que llamó Catay", señala el líder de la Revolución cubana, quien recuerda que "Colón, navegante inteligente y audaz, estaba informado de los conocimientos que poseían los griegos sobre la redondez de la Tierra".

Sus propias observaciones -acota- lo hacían coincidir con aquellas teorías. Ideó el plan de llegar al Lejano Oriente navegando hacia el oeste desde Europa. Calculó con excesivo optimismo la distancia, varias veces mayor. Sin imaginarlo, se le atraviesa en su ruta, entre el Océano Atlántico y el Pacífico, este continente.

"Magallanes realizaría el viaje concebido por él, aunque murió antes de llegar a Europa. Con el valor de las especias recogidas se pudo pagar la expedición iniciada con varias embarcaciones, de las cuales sólo una regresó, como preámbulo de futuras colosales ganancias", indica.

Desde entonces -precisa Fidel Castro-, el mundo comenzó a cambiar con pasos acelerados. Viejas formas de explotación volvieron a repetirse, desde la esclavitud hasta la servidumbre feudal; antiguas y nuevas creencias religiosas se extendieron por el planeta.

"De esa fusión de culturas y hechos, acompañada por los avances de la técnica y los descubrimientos de la ciencia, nació el mundo actual, que no podría comprenderse sin un mínimo de antecedentes reales", subraya.

Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro:

Reflexiones del compañero Fidel

La victoria china (parte I)

Sin algunos conocimientos históricos elementales no se comprendería el tema que abordo.

En Europa habían oído hablar de China. Marco Polo, en el otoño de 1298, contó cosas maravillosas del singular país al que llamó Catay. Colón, navegante inteligente y audaz, estaba informado de los conocimientos que poseían los griegos sobre la redondez de la Tierra. Sus propias observaciones lo hacían coincidir con aquellas teorías. Ideó el plan de llegar al Lejano Oriente navegando hacia el oeste desde Europa. Calculó con excesivo optimismo la distancia, varias veces mayor. Sin imaginarlo, se le atraviesa en su ruta, entre el Océano Atlántico y el Pacífico, este continente. Magallanes realizaría el viaje concebido por él, aunque murió antes de llegar a Europa. Con el valor de las especias recogidas se pudo pagar la expedición iniciada con varias embarcaciones, de las cuales sólo una regresó, como preámbulo de futuras colosales ganancias.

Desde entonces, el mundo comenzó a cambiar con pasos acelerados. Viejas formas de explotación volvieron a repetirse, desde la esclavitud hasta la servidumbre feudal; antiguas y nuevas creencias religiosas se extendieron por el planeta.

De esa fusión de culturas y hechos, acompañada por los avances de la técnica y los descubrimientos de la ciencia, nació el mundo actual, que no podría comprenderse sin un mínimo de antecedentes reales.

El comercio internacional, con sus ventajas y sus inconvenientes, se imponía por las potencias coloniales, como España, Inglaterra y otras naciones europeas. Estas, especialmente Inglaterra, pronto comenzaron a dominar el suroeste, sur y sureste de Asia, así como Indonesia, Australia y Nueva Zelanda, extendiendo su dominio por la fuerza en todas partes. A los colonizadores les faltaba someter al gigantesco país chino, de milenaria cultura y fabulosos recursos naturales y humanos.

El comercio directo entre Europa y China se inició en el Siglo XVI, después que los portugueses establecieron el enclave comercial de Goa en India y el de Macao al sur de China.

El dominio español de Filipinas facilitó el intercambio acelerado con el gran país asiático. La dinastía Qin, que gobernaba China, intentó limitar todo lo posible este tipo de operación comercial no favorable con el exterior. Lo permitieron sólo por el puerto de Cantón, ahora Guangzhou. Gran Bretaña y España tenían grandes déficits por la baja demanda del enorme país asiático, relacionados con mercancías inglesas producidas en la metrópoli, o productos españoles procedentes del Nuevo Mundo no esenciales para China. Ambas habían comenzado a venderle opio.

El comercio del opio en gran escala era dominado inicialmente por los holandeses desde Jakarta, Indonesia. Los ingleses observaron las ganancias que se aproximaban al 400 por ciento. Sus exportaciones de opio, que en 1730 fueron de 15 toneladas, se elevaron a 75 en 1773, embarcado en cajas de 70 kilogramos cada una; con él compraban porcelana, seda, condimentos y té chino. El opio y no el oro era la moneda de Europa para adquirir las mercancías chinas.

En la primavera de 1830, ante el desenfrenado abuso del comercio de opio en China, el emperador Daoguang ordenó a Lin Hse Tsu, funcionario imperial, combatir la plaga, y éste ordenó la destrucción de 20 mil cajas de opio. Lin Hse Tsu envió carta a la Reina Victoria pidiéndole respeto a las normas internacionales y que no permitiera el comercio con drogas tóxicas.

Las Guerras del Opio fueron la respuesta inglesa. La primera de ellas duró tres años, de 1839 a 1842. La segunda, a la que se sumó Francia, cuatro años, de 1856 a 1860. También se les conoce como las Guerras Anglo-chinas.

El Reino Unido obligó a China a firmar tratados desiguales, por medio de los cuales se comprometía a abrir varios puertos al comercio exterior y a entregarle Hong Kong. Varios países, siguiendo el ejemplo inglés, impusieron términos desiguales de intercambio.

Semejante humillación contribuyó a la rebelión Taiping de 1850 a 1864, la rebelión Bóxer de 1899 a 1901 y, por último, a la caída de la dinastía Qin en 1911, que por diversas causas —entre ellas la debilidad frente a las potencias extranjeras— se había vuelto sumamente impopular en China.

¿Qué ocurrió con Japón?

Este país, de antigua cultura y muy laborioso, como otros de la región, se resistía a la "civilización occidental" y durante más de 200 años —entre otras causas por su caos en la administración interna— se había mantenido herméticamente cerrado al comercio exterior.

En el año 1854, después de un viaje exploratorio anterior con cuatro cañoneras, una fuerza naval de Estados Unidos al mando del Comodoro Matthew Perry, amenazando con bombardear a la población japonesa —indefensa frente a la moderna tecnología de aquellos buques—, obligó a los shogunes a firmar, en nombre del Emperador, el Tratado de Kanagawa, el 31 de marzo de 1854. Así se inició en Japón el injerto con el comercio capitalista y la tecnología occidentales. Desconocían entonces los europeos la capacidad de los japoneses para desenvolverse en aquel campo.

Tras los yanquis, llegaron los representantes del imperio ruso desde el Extremo Oriente, temiendo que Estados Unidos, a quienes vendieron después Alaska el 18 de octubre de 1867, se les adelantaran en el intercambio comercial con Japón. Gran Bretaña y las demás naciones colonizadoras europeas arribaron rápido a ese país con los mismos fines.

Durante la intervención de Estados Unidos en el año 1862, Perry ocupó varias partes de México. El país perdió al final de la guerra más del 50 por ciento de su territorio, precisamente las áreas donde se acumulaban las mayores reservas de petróleo y gas, aunque entonces el oro y el territorio donde expandirse, y no el combustible, eran el objetivo principal de los conquistadores.

La primera guerra chino-japonesa fue declarada oficialmente el 1º de agosto de 1894. Japón entonces deseaba apoderarse de Corea, un Estado tributario y subordinado a China. Con armamento y técnica más desarrollados, derrotó a las fuerzas chinas en varias batallas próximas a las ciudades de Seúl y Pyongyang. Posteriores victorias militares le abrieron el camino hacia territorio chino.

En el mes de noviembre de ese año, tomaron Port Arthur, actual Lüshun. En la desembocadura del río Yalu y en la base naval de Weihaiwei, sorprendida por un ataque terrestre desde la península de Liaodong, la artillería pesada japonesa destruyó la flota del país agredido.

La dinastía tuvo que pedir la paz. El Tratado de Shimonoseki, que puso fin a la guerra, fue firmado en abril de 1895. Se obligaba a China a ceder Taiwán, la península de Liaodong y el archipiélago de las Islas Pescadores a Japón "a perpetuidad"; pagar además una indemnización de guerra de 200 millones de taeles de plata y abrir cuatro puertos al exterior. Rusia, Francia y Alemania, defendiendo sus propios intereses, obligaron a Japón a devolver la Península de Liaodong, pagando en cambio otros 30 millones de taeles de plata.

Antes de mencionar la segunda guerra chino japonesa, debo incluir otro episodio bélico de doble trascendencia histórica que tuvo lugar entre 1904 y 1905 y no puede omitirse.

Después de su inserción en la civilización armada y las guerras por el reparto del mundo impuestas por Occidente, Japón, que ya había librado la primera guerra contra China antes señalada, desarrolló su poderío naval lo suficiente como para asestar tan duro golpe al imperio ruso, que estuvo a punto de provocar prematuramente la revolución programada por Lenin al crear en Minsk, diez años antes, el Partido que posteriormente desataría la Revolución de Octubre.

El 10 de agosto de 1904, sin previo aviso, Japón atacó y destruyó en Shandong la Flota Rusa del Pacífico. El zar Nicolás II de Rusia, exaltado por el ataque, ordenó movilizar y zarpar, rumbo al Extremo Oriente, la Flota del Báltico. Convoyes de buques carboneros fueron contratados para llevar a tiempo los cargamentos que necesitaba la Flota mientras navegaba hacia su lejano destino. Una de las operaciones de traspaso de carbón se tuvo que realizar en alta mar por presiones diplomáticas.

Los rusos, al entrar en el sur de China, se dirigieron al puerto de Vladivostok, único disponible para las operaciones de la Flota. Para llegar a ese punto había tres rutas: la de Tsushima, su mejor variante; las otras dos requerían navegar al este de Japón, e incrementaban los riesgos y el enorme desgaste de sus naves y tripulantes. Lo mismo pensó el almirante japonés: para esa variante preparó su plan y situó sus barcos de modo que la Flota japonesa, al dar la vuelta en "U", todas sus naves, en su mayoría cruceros, pasarían a distancia aproximada de 6 mil metros de los buques adversarios, con gran número de acorazados, que estarían al alcance de los cruceros japoneses, dotados de personal rigurosamente entrenado en el empleo de sus cañones. Como consecuencia de la larga ruta, los acorazados rusos navegaban a sólo 8 nudos frente a los 16 de las naves japonesas.

La acción militar se conoce con el nombre de Batalla de Tsushima. Tuvo lugar los días 27 y 28 de mayo de 1905.

Participaron, por el imperio ruso, 11 acorazados y 8 cruceros.

Jefe de la Flota: Almirante Zinovy Rozhdestvensky.

Bajas: 4 380 muertos, 5 917 heridos, 21 barcos hundidos, 7 capturados y 6 inutilizados.

El jefe de la Flota Rusa fue herido por un fragmento de proyectil que le golpeó el cráneo.

Por el imperio japonés participaron: 4 acorazados y 27 cruceros.

Jefe de la Flota: Almirante Heichachiro Togo.

Bajas: 117 muertos, 583 heridos y 3 torpederos hundidos.

La Flota del Báltico fue destruida. Napoleón la habría calificado de Austerlitz en el mar. Cualquiera puede imaginarse cuán profunda herida causó el dramático hecho en el tradicional orgullo y patriotismo rusos.

Después de la batalla, Japón pasó a ser una temida potencia naval, rivalizando con Gran Bretaña y Alemania y compitiendo con Estados Unidos.

Japón reivindicó el concepto del acorazado como arma principal en los años venideros. Se enfrascaron en la tarea de potenciar la Armada Imperial japonesa. Solicitaron y pagaron a un astillero británico la construcción de un crucero especial, con la intención de reproducirlos después en astilleros japoneses. Más tarde fabricaron acorazados que superaban a sus contemporáneos en blindaje y poder.

No había sobre la Tierra ninguna otra nación que igualase a la ingeniería naval japonesa de los años 1930 en diseño de buques de guerra.

Eso explica la acción temeraria con que un día atacaron a su maestro y rival, Estados Unidos, que a través del Comodoro Perry los inició en el camino de la guerra.

Proseguiré mañana.

Fidel Castro Ruz

30 de marzo de 2008

7 y 35 p.m.

fgg/lma PL-41

Al Gore va surgiendo como posible candidato presidencial del Partido Demócrata, si se mantiene el tranque entre Obama y Clinton

Getty Images - Al Gore 

Mientras Barack Obama y Hillary Clinton se atacan, el resto del partido demócrata espera por un árbitro capaz de reducir una lucha cada vez más destructiva entre los candidatos a la presidencia estadounidense, y la popularidad de Al Gore vuelve a crecer.  ¿Votarías por Al Gore?  Al Gore, ex vice presidente del gobierno de Bill Clinton, premio Nobel de la paz, conductor en una película premiada con un Oscar, es uno de los 795 "superdelegados" del partido demócrata que pueden elegir libremente entre los dos candidatos a la investidura.   Adversario desafortunado de George W. Bush en las elecciones presidenciales de 2000, donde había sin embargo ganado el voto popular, permanece callado por el momento, mientras algunos consideran que su influencia sería decisiva si concediera su apoyo a uno u otro de los candidatos. 

Otros especulan sobre una candidatura de último minuto para escapar a la alternativa Clinton-Obama. 

Un puñado de partidarios que habían creado una organización para empujarlo a postularse como candidato, algore-08.org, anunciaron que están listos para retomar sus esfuerzos. "Podría pasar que decidiéramos que ya es tiempo de volver a ser activos", se puede leer en un mensaje publicado en el sitio desde hace una semana. 

El miembro del parlamento por el estado de Florida, Tim Mahoney, fue el primero en considerar públicamente que Al Gore sería finalmente coronado por la conveción del partido demócrata a fines de agosto. 

"Si (la carrera hacia la investidura) durara hasta la convención, no deberíamos sorprendernos si encontráramos a alguien diferente (de Clinton y Obama) en la cabeza de la lista", dijo a la cadena de periódicos locales Scripps. 

El periodista del semanario Time, Joe Klein, prosiguió: "¿Y si Al Gore fuera la respuesta (...) al dilema" de los demócratas? 

Por su parte, Al Gore nunca descartó totalmente volver a probar su suerte. 

"No descarto volver al terreno político en el futuro. No lo esperen, pero si regreso, será para ser candidato a la presidencia", dijo él mismo en diciembre. 

Por el momento, son otras las personalidades del partido las que son encuestadas con insistencia. 

John Edwards, poseedor de una veintena de delegados luego de haber peleado las cuatro primeras primarias, permanece mudo, dejando a sus antiguos competidores retomar sus promesas de luchar contra la pobreza. 

La presidenta de la cámara de representantes, Nancy Pelosi, recibió el miércoles una carta de los patrocinadores de Hillary Clinton indignados de que ella considerara que el partido debía posicionarse detrás del candidato que hubiera obtenido la mayoría de los delegados luego de las primarias, una posición defendida por el equipo de Obama. 

Harry Reid, jefe de la mayoría del Senado, aseguró misteriosamente a un periódico de Las Vegas que "se están haciendo cosas" para resolver la crisis. 

En cuanto al presidente del partido, Howard Dean, se mantiene neutral luego de haberse abstenido durante la primaria de su estado de Vermont (noreste) al principio del mes. Dean es sin embargo cada vez más criticado por su gestión del enredo de las primarias de Michigan (norte) y Florida (sureste), ganadas en ausencia de campaña por Hillary Clinton. 

Estos dos estados organizaron unas primarias no reconocidas por el partido, a razón de un desacuerdo sobre la fecha de votación, y nadie más supo desde entonces cómo tener en cuenta a sus votantes.

El líder del partido Demócrata Howard Dean señaló que ni Clinton ni Obama están en condiciones de asegurar la nominación con sólo los delegados que obtuvieron en las primarias y asambleas electorales de partido

El presidente del Comité Nacional Demócrata, Howard Dean, realiza un gesto durante su entrevista con The Associated press, el jueves, 27 de marzo de 2008. Dean expresó su preocupación de que la disputa entre los precandidatos Barack Obama e Hillary Clinton afecte las posibilidades del partido en las elecciones de noviembre (Foto de AP/J. Scott Applewhite). J. Scott Applewhite / AP  

El líder del partido Demócrata Howard Dean dijo que la disputa entre los precandidatos demócratas Barack Obama e Hillary Rodham Clinton podría desmoralizar a las bases y dañar la posibilidad de la agrupación política de retornar a la Casa Blanca en noviembre.    En una entrevista con The Associated Press, Dean también expresó sus esperanzas de que el candidato demócrata sea decidido poco después de concluir en junio las votaciones de primarias y de caucus (asambleas electorales del partido).   Eso, indicó, podría alentar a los super delegados (funcionarios electos, entre ellos gobernadores y legisladores, pero no participantes en las primarias) a decidir a quien respaldan antes de la convención de fines de agosto en Denver. 

Dean dijo el jueves que las acusaciones y contra acusaciones entre Clinton y Obama corren el riesgo de "desmoralizar la base del partido". Y que los simpatizantes de cada uno de los precandidatos "deben mantener la boca cerrada ... pues podría afectar la potencial victoria de un demócrata". 

Los super delegados, alrededor de 800, no están obligados como los delegados para respaldar a uno de los candidatos en particular, sin importar lo que ocurra en las primarias. Según Dean, esos super delegados deberían decidirse por uno de los precandidatos antes de agosto. De lo contrario, podría registrarse una lucha en la convención. 

"No tiene sentido" que los super delegados aguarden hasta la convención, señaló el líder demócrata. Indicó que existe el peligro de que "el pueblo quede realmente desencantado o desmoralizado por una convención que es realmente desagradable y fea". 

Dean señaló que ni Clinton ni Obama están en condiciones de asegurar la nominación con sólo los delegados que obtuvieron en las primarias y asambleas electorales de partido. Y es por eso que el nominado será probablemente designado por los super delegados. Algunos simpatizantes de Obama han señalado que los super delegados deben respetar la voluntad de las bases del partido. Hasta ahora Obama aventaja a Clinton en delegados, en estados en que obtuvo la victoria, y en unos 700.000 votantes. Pero Dean dijo que las normas del partido permiten a los super delegados elegir al candidato que se les ocurra. Por otra parte, Clinton ha señalado en los últimos días que inclusive los delegados comprometidos con uno de los candidatos no están obligados a votar por ese candidato en la convención. Dean dijo que ese es "un argumento excesivamente técnico". El dirigente demócrata señaló que "no se puede lograr que los delegados comprometidos" cambien de opinión, "A menos ocurra algo realmente espantoso". Según Dean, es poco factible que los super delegados vayan a respaldar a un candidato que no cuenta con la mayoría de los delegados comprometidos.