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Manuel Hernández Villeta

cine

Vértico, de película de suspenso de bajo presupuesto, a uno de los grandes clásicos del cine

James Stewart en un fotograma de ’Vértigo’.

James Stewart en un fotograma de ’Vértigo’.

La sexualidad malsana, el simbolismo atrapado en una espiral y el asesinato del suspense en la mitad de la trama son las armas que convirtieron a ’Vértigo’ en la película más compleja de Alfred Hitchcock, en la que se transparenta con el turbador envés de su sentido del entretenimiento.

"Hay en ’Vértigo’ otro aspecto que llamaría ’psicosexológico’ y es la voluntad que anima a este hombre para recrear una imagen sexual imposible: para decirlo de manera sencilla, este hombre quiere acostarse con una muerta; esto es, necrofilia", explicaba sobre la película a François Truffaut en el libro ’El cine según Hitchcock’.

 Efectivamente, si el cineasta británico es considerado ’el mago del suspense’ es por su habilidad para nutrir tan entretenido género de una fina ironía en clásicos como ’Con la muerte en los talones’ (1959), de un profundo romanticismo en ’Encadenados’ (1946) o de una disección psicológica (y patológica) de sus personajes, de la que ’Vértigo’ es el mejor ejemplo.

 "Es fascinante que una película tan íntima pudiera salir de un sistema de monopolio de estudio y con grandes estrellas", reconocía Martin Scorsese en el documental ’Obsesionados por Vértigo’, realizado con motivo de la restauración del filme en 1993.

 

Y es que las obsesiones del maestro se explicitaron más que nunca en esta película. James Stewart recibió su personaje más complejo, ’Scottie’, un policía que sufre acrofobia y que, ya retirado, se ve inmerso en la rocambolesca persecución de Madeleine, la esposa de un antiguo compañero poseída por el espíritu de una antepasada.

 

Escrita por psicólogos

Sin embargo, Hitchcock, contradiciendo a la novela original (escrita pensando en él por los psicólogos Boileau y Narcejac) decidió ahogar el suspense y revelar el misterio a mitad de la película: la Madeleine de la que se había enamorado el protagonista era una joven llamada Judy, contratada como señuelo para encubrir un crimen. Así, emerge en la película un poderoso y enrarecido retrato de un amor obsesivo y necrófilo que obliga a releer todo lo anteriormente mostrado.

 

Curiosamente, Hitchcock sometió a Kim Novak durante el rodaje al mismo proceso que ’Scottie’ realizaba con su personaje: mimetizarla con la actriz Vera Miles, para la que había diseñado el doble papel de Judy/Madeleine pero que rechazó el papel debido a su embarazo. Ese acto erótico de reconstruir una imagen que se escapó o que, como en la película, jamás existió, lo explica el propio Hitchcock a Truffaut: "Todos los esfuerzos de James Stewart para recrear a la mujer, cinematográficamente son presentados como si fuera a desnudarla en lugar de vestirla".

 

Y esa transformación, vecina a la denigración, debe ser integral: "No está completamente satisfecho porque no se ha peinado formando un moño. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que está casi desnuda ante él, pero todavía se niega a quitarse la braguita", proseguía. La perturbación fue descrita por Hitchcock casi sin palabras, a través de las largas secuencias de solitaria persecución, con la ayuda de un Stewart inmejorable en ese silencioso enamoramiento que llevaba hasta el extremo el ’voyeurismo’ que ya había encarnado en ’La ventana indiscreta’ (1954).

 

"La historia de nuestra película me interesaba mucho menos que el efecto final, visual, del actor en la pantalla en el filme acabado", le explicaba Hitch a Novak y, por ello, ’Vértigo’ es también el retrato del poder de fascinación de una imagen y de cómo ésta hace presa a la realidad, como le sucede también a Judy con su enigmática creación de Madeleine.

 

Para ello, Hitchcock hizo un uso irreal del cromatismo y recurrió a sus conocimientos en el arte surrealista (estudió Bellas Artes), su pasión por el psicoanálisis (al que introdujo en el cine con ’Recuerda’ en 1945) y a la inestimable ayuda de la música ’wagneriana’ de Bernard Herrmann y los créditos de Saul Bass, que remataron el hipnótico conjunto. "Es la culminación de un proceso creador que sobrevuela, perpetuamente, sobre dos abismos y sobre el impulso que los une y los separa: el amor y la muerte", sentenciaba Ramón G. Redondo en el monográfico que a la película dedicó la desaparecida revista ’Nickelodeon’.

 

En esa misma publicación, se rescataba un artículo de John Russell Taylor en ’The Times’, que relacionaba la película con la satisfacción como director de su búsqueda personal de la belleza femenina, castrada por su orondo físico. "Es difícil no detectar una extraña semejanza, difícilmente casual, con lo que Hitch ha hecho una y otra vez a sus protagonistas femeninas. ’Vértigo’ se acerca de forma alarmante a una alegoría autobiográfica, a un documento sobre la búsqueda obsesiva por parte de Hitchcock de un ideal, a un cuento de amor perdido y reencontrado", concluía.

 

Un personaje de la vida real, que triunfó en el cine y las novelas....Dougie Hayward, el famoso sastre británico que inspiró a John Le Carré en 'El sastre de Panamá'

Alfie, el personaje de Michael Claine inspirado en Dougie Hayward.Alfie, el personaje de Michael Caine que inspiró Dougie Hayward.

Alfie, el personaje de Michael Claine inspirado en Dougie Hayward

Dougie Hayward, el famoso sastre británico que inspiró a John Le Carré en 'El sastre de Panamá' y que vistió con elegancia a actores como Michael Caine, Rex Harrison o Terence Stamp, ha muerto a los 73 años en Londres tras una larga batalla contra una enfermedad neurológica, según ha informado el diario 'The Independent'.

 

Gran mujeriego y vividor donde los haya, según quienes le conocieron, sirvió de inspiración para numerosos artistas. Michael Caine se basó en él papel su papel más icónico de su carrera cinematográfica, Alfie. John Le Carré le utilizó también como modelo para el personaje de Harry Pendel de su novela 'El Sastre de Panamá".

 

Nacido en el seno de una familia obrera, Hayward abandonó la escuela con sólo quince años y comenzó a trabajar como aprendiz en una sastrería. Su acento 'cockney', típico de las clases populares londinenses, le impidió medrar como él quería hasta que, harto de tanto clasismo social, decidió abrir su propia tienda en la calle Mount Street.

 

Durante los sesenta, cuando Londres tenía los actores más glamurosos, las estrellas del pop más cotizadas y los fotógrafos más famosos, Hayward también tuvo el comienzo su éxito particular. En esos años del 'swinging London' hizo amistad con mucha gente que luego se haría famosa y a la que ayudó a vestir con sencilla elegancia.

 

 

 

Alfie, el personaje de Michael Caine que inspiró Dougie Hayward.

Su sastrería atrajo a grandes actores de cine y teatro como Peter Sellers, Rex Harrison y John Gielgud, que se pasaban por allí no sólo para vestirse sino para desahogarse hablando de sus vidas profesionales o sentimentales. "Supongo que las mujeres hablan con el peluquero y que los hombres lo hacen con el sastre. Si les sigues el rollo, terminan contándotelo todo. Pero hay que saber pararlos. Uno no quiere hacer de psicoanalista y a veces es demasiado", dijo en cierta ocasión.

 

Así hizo amistad con Patrick Lichfield, primo de la reina Isabel II, con el que llegó a fundar un club, le facilitó la entrada en los más altos círculos sociales. Según Lichfield, Hayward veraneaba con frecuencia en la isla de Mustique, en el Caribe, donde en más de una ocasión acompañó a la princesa Margarita, hermana de la Reina, interpretando canciones de Cole Porter. Otros amigos durarían toda la vida. Hasta hace poco, acudía todos los martes a almorzar con un grupo de amigos entre los que estaban Michael Caine y el fotógrafo Terry O'Neill.

 

Pero, como señala 'The Independent', su arte en la sastrería no sólo atraía a los varones, sino también a famosas mujeres como Sharon Tate, Faye Dunaway o Jean Shrimpton. Hayward no tenía inconveniente en revelar el secreto de sus costuras: había que procurar que no se notase el traje sino que la gente se fijase en la persona, el traje debía hacer que quien lo llevase pareciese más joven y esbelto.

Continúa la fantasía sobre el destino de los últimos zares de Rusia

El zar Nicolás II y la zarina Alexandra, rodeados de sus hijos.

El zar Nicolás II y la zarina Alexandra, rodeados de sus hijos

Las pruebas genéticas realizadas en Estados Unidos han confirmado que los restos óseos hallados el año pasado en los Urales pertenecen a dos de los hijos del último zar ruso, Nicolás II, informó el gobernador de la región de Sverdlovsk, Eduard Rossel.

"Ahora, por fin, hemos encontrado a toda la familia real", dijo Rossel en una conferencia de prensa en Yekaterimburgo, capital de la región y ciudad donde el último zar ruso fue asesinado por los bolcheviques en 1918 junto a toda su familia.

Las pruebas realizadas en EEUU confirman las conclusiones de los expertos rusos, que ya en agosto de 2007, un mes después del hallazgo de los últimos restos, declararon que las osamentas pertenecían al zarévich Alexéi y la gran princesa María.

Nicolás II, su esposa y sus cinco hijos fueron ejecutados el 17 de julio de 1918, en medio de la guerra civil en Rusia, en un sótano de la casa Ipatiev de Yekaterimburgo, por temor a que fueran liberados por una ofensiva del Ejército Blanco.

La clave para localizar el lugar donde los bolcheviques enterraron a los hijos del zar fue la desclasificación de un documento hasta hace poco considerado "secreto".

Se trata de una narración detallada de Yákov Yurovski, quien dirigió el fusilamiento de la familia imperial rusa por orden directa de la dirección bolchevique.

Yurovski narra cómo tras varios intentos fallidos de enterrar los cadáveres de los miembros de la familia del zar, los integrantes del pelotón de fusilamiento decidieron rociar con ácido sulfúrico los cuerpos de nueve de ellos.

Esos cuerpos fueron sepultados en una mina cerca de la localidad de Koptiakí, mientras los cadáveres de Alexéi y María fueron trasladados a un bosque cercano.

Al enterrarlos por separado, los bolcheviques pretendían que, en caso de ser hallados, nadie vinculara esos restos con los de la familia imperial.

'Burn after reading', el último film de los hermanos Joel y Ethan Coen

Los Coen, junto a Scorsese, cuando recibieron el Oscar a la mejor dirección por 'No es país para viejos'. (Foto: REUTERS)

Los Coen, junto a Scorsese

El filme 'Burn after reading', de los hermanos Joel y Ethan Coen, inaugurará en la noche del 27 de agosto el Festival de Venecia, según han informado los organizadores.

Para su nueva película, los directores de 'No es país para viejos', la película por la que Javier Bardem ganó un Oscar, se inspiraron en la novela del mismo nombre de almirante Stansfield Turner.

Los principales protagonistas de la comedia de espionaje son George Clooney, John Malkovich, Tilda Swinton y Brad Pitt.

Joel y Ethan Coen han escrito el guión y también son los productores de la película.

Tras la proyección de la cinta en la gran sala del Palacio del Cine comenzará la 65 edición del certamen.

La edición 61 del Festival Festival de Cannes, que se celebrará del 14 al 25 de mayo, confirma la presentación de los mejores directores y actores del mundo

El presidente del Festival de Cannes, Gilles Jacob, en la rueda de prensa de presentación. (Foto: AP)Clint Eastwood. (Foto: AFP)

El presidente del Festival de Cannes, Gilles Jacob, en la rueda de prensa de presentación......Clint Eastwood

Las últimas películas de Clint Eastwood, 'The Changeling', y de Steven Soderbergh, 'Che', protagonizada por Benicio del Toro, estarán en la sección oficial del 61 Festival de Cannes, y fuera de competición se estrenará 'Vicki Cristina Barcelona', de Woody Allen, con Penélope Cruz y Javier Bardem.

 

Otro de los filmes que optará a la Palma de Oro este año es el último trabajo de Wim Wenders, 'The Palermo Shooting', la primera película en 15 años que el director alemán rueda en su país y por primera vez en su ciudad natal, Dusseldorf. También estarán los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, según ha anunciado el delegado general del certamen, Thierry Frémaux.

 

Para esta 61 edición del Festival, que se celebrará del 14 al 25 de mayo, también han sido seleccionadas las películas argentinas 'La mujer sin cabeza', dirigida por Lucrecia Martel, 'Leonera', de Pablo Trapero, y la brasileña 'Linha de Passe', de Walter Salles y Daniela Thomas.

 

En la rueda de prensa se confirmó además que se estrenará el documental 'Maradona', de Emir Kusturica, que llevará la vida del ex futbolista argentino a una de las tres "sesiones de medianoche" de la 61 muestra.

 

Fuera de competición, además de 'Vicki Cristina Barcelona', que fue rodada en España y que está protagonizada por Penélope Cruz, Javier Bardem y Scarlett Johansson, estará la nueva entrega de Indiana Jones. Steven Spielberg presentará en persona 'Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal', la cuarta entrega de la famosa serie.

 

La animación también estará presente'

 

 

Clint Eastwood. (Foto: AFP)

Entre los filmes de la sección "fuera de competición" figura igualmente, como se preveía, 'Kung Fu Panda', el último filme de dibujos animados de los estadios DreamWorks, que hará brillar las escaleras de Cannes con la presencia de Angelina Jolie, que presta su voz a uno de los personajes.

 

En la segunda gran sección oficial del Festival, 'Un certain regard' (una cierta mirada), Brasil vuelve a ocupar un lugar destacado con la película 'A sesta da menina morta', de Matheus Nachtergaele, y 'Afterschool', del cineasta estadounidense de origen brasileño Antonio Campos, ambas operas primas.

 

En esa misma sección, el mexicano Amat Escalante vuelve con 'Los bastardos', después de haber llamado enormemente la atención con su primer largometraje 'Sangre', en Cannes hace tres años.

 

México, que este año no figura en la sección principal del festival, está representado, sin embargo, en el jurado de la Palma de Oro, gracias al realizador Alfonso Cuarón.

 

El jurado, presidido por Sean Penn, está también integrado por la actriz israelí-estadounidense Natalie Portman, el actor, realizador y guionista italiano Sergio Castellitto, el cineasta francés Rachid Bouchareb, la actriz alemana Alexandra Maria Lara y el director tailandés Apichatpong Weerasethakul.

"Sed del Mal", hace 50 años fue el corazón del cine negro

Charlton Heston y Orson Wells en 'Sed de mal'. (Fotograma: Universal)Charlton Heston y Orson Wells en 'Sed de mal'.

Hace 50 años Orson Welles regaló posiblemente el mejor plano secuencia de la historia del cine. El comienzo de la barroca y asfixiante 'Sed de mal' es una joya del más puro expresionismo.

 

Esta obra cumbre del cine negro es un análisis de la moralidad y la corrupción. Su impresionante fotografía en blanco y negro, obra de Russel Metty, inspirada en el expresionismo alemán, cuadra a la perfección con el ambiente opresivo de Tijuana, donde se desarrolla la historia que se estrenó el 23 de abril de 1958.

 

La partitura del italiano Henry Mancini, considerada una pieza maestra aunque menos popular que otras de sus bandas sonoras, mezcla el jazz con la percusión afrocubana, el 'honky-tong' instrumental y el rock and roll.

 

Las interpretaciones memorables empezaban por un angustiado y honrado policía mexicano, Charlton Heston (Mike Vargas), que trata de demostrar que su mujer, Janet Leigh (Susie Vargas), que no ha cometido un asesinato. El mismo Welles (Capitán Quinlan) hizo el papel de policía estadounidense corrupto y xenófobo.

 

Marlene Dietricht colaboró en un papel corto pero esencial. La actriz alemana es la dueña de un tugurio, un personaje que nos permite conocer que Quinlan era posiblemente un buen hombre al que la violenta muerte de su esposa convierte en una especie de monstruo huraño y retorcido. El expresivo "adiós" de Dietrich, en español en la versión original, queda en la memoria para siempre mientras la pantalla se funde a negro.

 

Un guión en dos semanas

La película se rodó en California sobre un guión escrito en apenas dos semanas (las prisas son evidentes en algunos diálogos), basado en una novela de Whit Masterson. Cuenta la historia de un policía mexicano que investiga la muerte por una explosión de un importante empresario y se topa con la corrupción del capitán de policía estadounidense Hank Quinlan.

 

Para iniciar la historia, Welles rodó el que, en opinión de muchos expertos, es el mejor plano secuencia de la historia del cine. Una imagen de las manos del asesino colocando la bomba en el coche del empresario, un automóvil que cruza la escena, mientras la cámara subida en grúas sigue de forma magistral a Heston y Leight hasta el momento de la explosión.

 

Ese primer plano es sólo el primer indicio de la excelente planificación de cámara diseñada por Orson Welles, con movimientos y ubicaciones que deforman la realidad y las caras de los personajes, ayudado por la sofocante oscuridad que reina durante toda la película. Puro expresionismo pictórico en movimiento.

 

Clasificada como serie B

Frente a esas cualidades técnicas hay una historia un poco manida, unos diálogos a veces engolados y unos decorados poco adecuados. Todo ello forma sin embargo un conjunto brillante y con fuerza, algo que quizás sólo Welles pudo lograr teniendo en cuenta el material de base del que partía.

 

En el momento de su estreno, 'Sed de mal', la quinta y última película que Orson Welles rodó en Hollywood, fue un fracaso comercial y fue calificada en Estados Unidos de "pretenciosa", "amanerada", "sórdida", "basura", "folletín", además de ser clasificada directamente como cinta de serie B.

 

Más favorable fue la acogida en Europa, donde obtuvo elogios y ganó el premio de mejor película en el Festival de Cine de Bruselas, con un jurado en el que estaban Jean-Luc Godard y François Truffaut.

 

Con el paso del tiempo, la película ha recuperado su valor y ha sido incluida en la lista de mejores filmes de la historia. De hecho, el director Paul Schrader, guionista de 'Taxi Driver', calificó a 'Sed de mal' como "el último gran vestigio del cine negro".

Con la muerte de Ollie Johnston se cierra el ciclo de los fundadores de Walt Disney

Ollie Johnston dibujando a Baloo en 1965 para la película 'El libro de la selva'. (AP)

Walt Disney, un genio, puso gracia y colorismo al cine de animación. Egocéntrico, paternal, duro, revolucionó el género con un ratón con tres dedos. Nada hubiera sido igual de no haber reunido a un equipo portentoso. Conocidos como los 'Nueve Hombres Viejos' -así los bautizó el propio Disney, embromando la definición que el presidente Roosevelt hizo de los miembros del Tribunal Supremo- soportaron las idiosincracias del patrón, crecieron bajo su tutela y cimentaron los dibujos animados en Hollywood.

 

El último de los Nueve, Ollie Johnston, ha fallecido el 14 de abril a los 95 años. Había trabajado para la factoría Disney durante más de cuatro décadas. Sus colaboraciones, indisimulado choque de trenes, fueron siempre inesperadas y bellísimas.

 

Gracias al mecenazgo de Disney, Johnston participó en clásicos como 'Blanca Nieves y los siete enanitos', ''Bambi', Pinocho', 'Peter Pan' y 'El libro de la selva'. Sólo por esa última ya merece un hueco de honor en la historia del cine. Dos continentes diversos, la flema de Kipling y el dadaísmo involuntariamente kistch de Los Angeles, bulleron en los tinteros del estudio y el resultado pasma: en la recién aparecida edición especial de 'El libro de la selva', el niño lobo, la pantera oscura y el oso más guasón, los monos chiflados y la pitón reticulada de ojos espídicos explotan con deslumbrante poderío, haciendo inútil la moderna certidumbre de que en los mejores ejemplos del cómic y la animación late el pálpito del arte mayúsculo. Hace medio siglo, con menos ínfulas, aquellos tipos obraron milagros, pero la orientación supuestamente infantil de la película y la arrogancia intelectual de quienes sólo concedían bulas a los creadores más sesudos eclipsó su grandeza.

 

Tampoco es que a Johnston, profesional al viejo estilo, le importaran demasiado los parabienes críticos. Creía en lo suyo y sabía que, junto a Disney, caligrafiaba un seísmo cinematográfico. Hogueras de selva, música y dinamita triunfaban en sus obras a despecho de cualquier orientación ideológica previamente acordada en el guión: ejemplo supremo de la superioridad artística frente al panfleto.

 

Nacido en Palo Alto (California) en 1912, Johnston supo muy pronto que lo suyo eran los lapiceros, la tinta china y los borrones sobre el folio. Cuenta 'Los Angeles Times' que en el Instituto de Arte Chouinart de la ciudad su talento disparatado concitó la atención general y un año antes de terminar sus estudios ya estaba en nómina de Disney.

 

De 1946 a 1978 colaboró en cientos de proyectos nacidos en la factoría. Mucho después de retirarse, en 2005, fue el primer dibujante de animación en recibir la Medalla Nacional de las Artes. Ahora que Disney vive remozada gracias a su fusión con Pixar, los nuevos leones del negocio, la gente que ha levantado la moral de la tropa gracias a triunfos como 'Nemo' o 'Monstruos SA' reconoce el talento de sus pioneros, que en un Hollywood muy distinto, ingenuo y carnívoro a partes iguales, inyectaron combustible a un pato malhumorado y a un perro tontiloco, por más que ciertos odiadores, tan sesudos como faltos de humor, destilen sobre Disney el pecado de haber antropomorfizado los animales.

 

"Las películas de Disney abrieron mis ojos al hecho de que no eran unos dibujos animados cualquiera, sino un superior artísticamente", comentó Ward Kimball quien, junto a Johnston, Les Clark, Frank Thomas, Wolfrang Woollie Reitherman, John Lounsbery, Eric Larson, Milt Kahl y Marc Davis hicieron de la animación un mundo sobresaltado donde los grillos hablaban al oído de niños tallados en pino y las escobas bailaban. Dada la perspicacia de que quienes los despreciaron también desdeñaban a John Ford y Alfred Hitchcock, concluiremos que lo suyo fue histórico, alquimia pura.

 

Después ded muerta un nuevo escándalo..Marilyn Monroe filmó 15 minutos haciendo el sexo oral

Posado en ’Playboy’ de la actriz en noviembre de 1953.

Una película de 15 minutos en la que Marilyn Monroe mantiene sexo oral con un hombre no identificado permanecerá alejada del público. El responsable, un hombre de negocios de Nueva York que ha comprado el documento por 1,5 millones de dólares (unos 948.000 euros).

 

El coleccionista de recuerdos Keya Morgan ha explicado que recientemente preparó la venta del filme, de 16 mm., rodado en blanco y negro, sin voz, con el hijo de un antiguo informante del FBI, su antiguo propietario.

 

El comprador es un hombre rico de Manhattan que quiere proteger la privacidad de la actriz.

 

"El caballero que lo adquirió aseguró que por respeto a Marilyn no iba a hacer ninguna broma con el vídeo ni colgarlo en Internet ni tratar de explotarlo", ha añadido Keya Morgan.

 

"No es su intención y mi nombre no estará envuelto si eso ocurre", ha añadido.

 

En la película, grabada en los 50, Monroe está vestida y la cabeza del hombre permanece fuera del encuadre, dijo Morgan, quien vio la cinta.

 

Los comentarios rumores sobre la vida privada de la actriz fueron constantes en su carrera. Se dijo que tuvo un romance con el presidente estadounidense John F. Kennedy, y este coleccionista sostiene que el que fuera director del FBI, J. Edgar Hoover, rival de Kennedy, hizo todo lo posible por probar que él era el protagonista de la película.

 

Uno de los ex maridos de Monroe, la estrella del béisbol Joe DiMaggio, intentó una vez comprarla por 25.000 dólares, pero el propietario "no quiso deshacerse de ella", según archivos del FBI.

 

Morgan es un coleccionista conocido que posee objetos de la actriz y de DiMaggio, y ha explicado que fue amigo de otros dos maridos de la actriz, Jim Dougherty y Arthur Miller.

 

También ha asegurado que supo de la existencia del filme mientras trabajaba en un documental sobre Monroe, quien se suicidó en agosto de 1962, a los 36 años de edad.

 

Un ex agente del FBI le habló de la cinta y Morgan dijo que lo confirmó con ese hijo del informante, quien dio en su día una copia al organismo de inteligencia.