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Manuel Hernández Villeta

cine

Llegó Indiana Jones...Harrison Ford más viejo, pero el hombre del látigo de siempre

FotoFotoFotoFotoPoster promocional del festival de Cannes, 2008

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Pueden estar tranquilos quienes deseen pagar por verla. ’Indiana Jones y el Reino de la calavera de cristal’ es decididamente buena. Y se lo digo sin ambages ni medias tintas. La última entrega de la saga protagonizada por Harrison Ford y dirigida por Steven Spielberg es más Indiana que nunca.

 

Sólo les propongo un ejercicio práctico antes de sentarse delante de la pantalla. Libérense de prejuicios, no hagan caso de las malas críticas y mucho menos de las excelentes. Olvídense de los años que tiene el protagonista y, sobre todo, olvídense de su propia edad. Propónganse únicamente pasar un buen rato en compañía del arqueólogo más famoso del cine y no saldrán defraudados.

 

Parecía difícil después de tanto tiempo desde la última vez que le vimos en la gran pantalla. Nada menos que 19 años. Pero, al final, lo han conseguido. Spielberg y George Lucas pueden sentirse orgullosos del resultado: le han devuelto la vida al mejor héroe de aventuras de la historia del cine y han hecho honor a la saga. Al ’Reino de la calavera de cristal’ no le falta de nada e incluso profundiza en lo mejor de las tres primeras entregas. La cuarta tiene más y mejores diálogos, uno de los grandes aciertos de ’La última cruzada’. Tiene también más acción, lo que recuerda mucho a la trepidante ’El templo maldito’. Y, sobre todo, recupera la magia de lo divino o sobrenatural, esta vez por medio de la ciencia ficción, que se logró con ’El arca perdida’.

 

Después de muchas películas serias y de haber crecido como actor, Harrison Ford vuelve a ser divertido interpretando su papel favorito, el de intrépido arqueólogo que jamás renuncia a una buena aventura ni se intimida ante los peligros. Es evidente que los años pesan, pero menos de lo que pudiera imaginarse. Su casi inapreciable pérdida de agilidad se ve compensada por la experiencia y la sabiduría. Además de un gran sentido del humor que le permite reírse de sí mismo durante toda la película. Los chistes y bromas sobre su edad son una constante en la historia, y logran que nadie se sienta engañado con el personaje.

 

Como en las tres primeras entregas, el personaje principal está rodeado de fantásticos actores secundarios, esta vez de lujo y más numerosos. El magnífico Sean Connery ya no da vida al padre de Indiana, pero sin querer desvelarles lo que algunos ya sabrán, sí les diré que se mantienen los lazos familiares con la aparición de un nuevo personaje inspirado en un joven Marlon Brando. Para aumentar la carga nostálgica y recuperar la magia de la saga, la actriz Karen Allen vuelve a interpretar el papel de la atrevida aventurera a la que dio vida por primera vez en ’El arca perdida’. Estén atentos a la valiente Marion Ravenwood porque les reserva una sorpresa al final de la cinta.

 

Sin duda, quien despierta más interés aparte de Ford es la admirada Cate Blanchett, ganadora de un Oscar a la mejor actriz de reparto por su interpretación en ’El aviador’ y doblemente nominada en 2008 por ’Elizabeth: la edad de oro’ y ’I’m Not There’. En ’El Reino de la calavera de cristal’ interpreta a Irina Spalko, una implacable agente soviética que ’quiere saberlo todo’ sobre el secreto que se esconde tras la calavera, un objeto de poderes inimaginables que despierta la superstición y el miedo.

 

Perú, el lugar donde empezó todo

La acción transcurre en la selva peruana, el mismo lejano rincón donde empezó la leyenda de Indiana Jones en ’El arca perdida’. Allí vimos por primera vez al héroe del sombrero y el látigo hace 27 años, tratando de recuperar el ídolo Hovito de un antiguo templo plagado de trampas. Ahora, casi tres décadas después, el profesor Jones regresa a una tierra de pirámides precolombinas, legendarios exploradores españoles y rumores de una ciudad de oro construida por seres de otro planeta.

 

Es 1957 y, al igual que en la vida real, han pasado 19 años desde la última vez que vimos a Indiana persiguiendo alemanes en busca del Santo Grial. La amenaza nazi ya ha desaparecido, pero esta vez el mundo está al borde de la aniquilación nuclear, en plena Guerra Fría, la época del macarthismo, de los coches trucados, las chicas con coleta, adolescentes con chupas de cuero y de la música de Elvis. Así arranca la historia, en el desierto de Arizona mientras suena el rey del Rock and Roll.

 

No pierdan detalle de la secuencia en la que el Dr. Henry Jones sale volando dentro de un común electrodoméstico y sobrevive a lo imposible. Es la escena más espectacular, e incluso cómica, junto con el homenaje final al mundo fascinante y desconocido de ’E.T. el extraterrestre’, ’Encuentros en la tercera fase’ o ’La guerra de los mundos’. Spielberg en estado puro.

 

Madonna de reyna sexual a protectora de niños del tercer mundo......Festival de Cine de Cannes

Madonna y Sharon Stone estarán en una gala benéfica en Cannes. (Foto: EFE) Poster promocional del festival de Cannes, 2008

Madonna y Sharon Stone estarán en una gala benéfica en Cannes.

Madonna ha aprovechado el Festival de Cannes para hacer un llamamiento a favor de los niños pobres del Tercer Mundo y, en especial, de los huérfanos a causa del sida en Malaui. Acompañada por su esposo Guy Ritchie, la ambición rubia ha presentado el documental ’I am because we are’ en un pase privado del festival. Tras adoptar en Malaui a su hijo David, de dos años, la cantante escribió el guión de la cinta y viajó al país para su elaboración. "Fui a Malaui para salvar vidas de niños, pero la sorpresa fue que ese viaje me cambió a mí, sufrí una evolución", ha declarado Madonna, añadiendo que, para cambiar el mundo, "tienes que cambiarte a ti misma".

 

Colaboradora de la organización ’Raising Malawi’, la intérprete de ’4 minutes’ ha hecho hincapié en que "no cuesta nada cambiar la vida de los demás. Sólo 10 dólares o una red antimosquitos. Todos podemos hacer mucho".

 

Preguntada por su experiencia con la adopción de su hijo, lamenta la excesiva burocracia y, sobre todo, la reacción negativa que se produjo cuando se hizo pública la noticia de la adopción.

 

El hecho causó una enorme polémica por los rumores que, gracias a su fama y riqueza, la culpaban de haber conseguido acelerar los trámites, lo que motivó que organizaciones de derechos humanos tomaran medidas legales para aclarar el procedimiento.

 

"Lo he pasado muy mal", ha señalado rotundamente Madonna, declarando que incluso la llegaron a acusar de haber raptado al niño, al que adoptó cuando tenía pocos meses de vida.

 

Por ello, se ha volcado en la creación de un centro que acelere las adopciones, así como en el problema de los niños en Malaui. Además, para ella fue chocante volver a Europa y ver cómo todo el mundo se queja y toma antidepresivos: "Me pregunto quién tiene razón y quién necesita ayuda".

 

¿Cómo combinar el lujo de una diva con su faceta solidaria?

Una periodista le ha preguntado a la diva cómo podría combinar viajes y proyectos solidarios, la vida en Malaui con estar en Cannes, alojada en un hotel de lujo, en el que se ha hecho instalar aparatos de gimnasia.

 

Su respuesta se ha basado en que es "importante ver los extremos del mundo" y que en todas partes la gente tiene los mismos problemas.

 

En un plano más frívolo, el que habitualmente muestra ante la opinión pública, Madonna ha dicho entre risas que, si le quedaran cuatro minutos de vida, los pasaría con Justin Timberlake. Luego, más seria, ha señalado que realmente los pasaría junto a sus hijos.

 

Además de la presentación del documental, Madonna aprovecha su estancia en Cannes para participar, junto a Sharon Stone, en una gala subasta de recaudación de fondos para la Fundación para la Investigación del Sida de EEUU (AMFAR).

 

Entre los lotes que se subastarán destaca un Porsche 911 Targa, rojo, de 1976 y procedente de la colección personal de Sharon Stone, copresidenta de la fundación.

 

Para asistir a la gala, que se celebrará en un hotel de lujo en la localidad de Moulin de Mougins, a seis kilómetros de Cannes, habrá que desembolsar unos 25.500 euros por cubierto -para las mesas al fondo de la sala- y unos 95.500 para aquellas que estén en primera línea, cerca de la de Sharon Stone.

 

En esta subasta de 2007, que se ha convertido en una de las citas tradicionales del Festival de Cannes, la actriz estadounidense recaudó siete millones de dólares.

 

Una nueva cara para El Ché....Festival de Cine de Cannes

Benicio del Toro y Steven Soderbergh, en la presentación de ’Che’. (Foto: EFE) Poster promocional del festival de Cannes, 2008

Benicio del Toro y Steven Soderbergh, en la presentación de ’Che’.

El director estadounidense Steven Soderbergh ha querido dar con su ’Che’ una visión que vaya más allá de la imagen reproducida un millón de veces en material textil, "dar una historia a la camiseta", según ha explicado. ’El argentino’ y ’Guerrilla’, las dos películas que conforman el ’Che’ de Soderbergh, se han estrenado juntas en la competición oficial del Festival de Cannes, algo difícil de repetir en el futuro, según el propio director. Asimismo, la intención es estrenar ambas cintas a la vez en Estados Unidos porque, en opinión de Soderbergh, "cada una es espejo de la otra" y tienen lógica al visionarse en conjunto, aunque "comercialmente no es una situación normal". En total duran 4 horas y 28 minutos, y son muy diferentes entre sí.

 

Siguen la lógica necesaria para mostrar una visión del Che (interpretado por Benicio del Toro) que espera descubrir a la gente la historia de una figura más allá del uso de su imagen.

 

’El argentino’ tiene mucho más ritmo, una fantástica mezcla de estilo documental y de ficción, con imágenes en blanco y negro que salen de la revolución para mostrar la intervención del Che en la ONU en 1964. ’Guerrilla’, que se centra en el periodo boliviano, es mucho más lineal y claustrofóbica, además de lenta y con un guión un poco confuso.

 

La primera "es una película de Hollywood y la segunda un filme", más de autor y más modesto, en palabras del director. Por su parte, Benicio del Toro ha señalado que "la primera se hizo por el dinero y la segunda por amor al arte". Esta segunda parte, que relata el final de la vida del Che, es la que interesaba al director, quien reparó en que debía contar el primer capítulo -la revolución cubana- para explicar el segundo.

 

Benicio del Toro, el ’Che’ del siglo XXI

La película empezó a forjarse durante el rodaje de ’Traffic’ (2000) y en el proyecto se embarcó desde el primer momento Benicio del Toro, que representa de forma impresionante a un Che con el que parece haberse identificado en cada mínimo detalle.

 

Según el actor, Soderbergh escribió "una interpretación de lo que pasó, de cómo sucedió", añadiendo que "había mucho de admiración de parte del Che hacia Fidel" Castro, interpretado por el mexicano Damian Bichir. "Fidel tenía mucha más influencia en el Che, aunque el Che también la tenía en Fidel", ha añadido.

 

Director y actor han destacado la validez de las ideas del revolucionario en la actualidad. El primero ha calificado de "experiencia fascinante" todos los preparativos para realizar la película, que le llevó a viajar a Cuba y a entrevistarse con los supervivientes de la revolución, afirmando que la pobreza y la injusticia son dos asuntos que no han desaparecido: "Siguen existiendo en la actualidad".

 

En la película se intenta resaltar cómo sintió el Che la obligación de tratar de cambiar las cosas, cómo se preguntaba por qué el mundo tenía que ser así. Para ello, la película no se podría haber hecho en otro idioma que no fuera el español, porque no hubiera sido creíble.

 

"Cualquier película que refleje la cultura de un determinado país debería hacerse en su idioma. Espero que ahora, finalmente, se llegue a ese punto", ha dicho Soderbergh, quien entiende un poco de español, aunque no lo habla.

 

"Además, creo que esta película debería poder funcionar sólo con las imágenes. Que tenga sentido sólo con la historia filmada. Para mí, hay un momento en el que el lenguaje no es tan importante como la historia. Es una cuestión de emoción", ha explicado. El ’Che’ de Soderbergh ha sido recibido con una fuerte ovación en su proyección oficial, perfilándose como uno de los favoritos para la Palma de Oro de esta edición, junto a ’Gomorra’, del italiano Matteo Garrone, y ’Leonera’, del argentino Pablo Trapero.

 

El cine de Lucrecia Martel recibe duras criticas....Cobertura del festival de cine de Cannes

La directora argentina Lucrecia Martel, a la derecha, y la actriz María Onetto posan con motivo de la presentación de su película  Poster promocional del festival de Cannes, 2008Lucrecia Martel durante la presentación de la película. (Foto: AFP)

El cine misterioso de la argentina Lucrecia Martel no ha tenido suerte en el Festival de Cannes. Ha presentado ’La mujer sin cabeza’, una compleja película que no ha contado con el beneplácito inmediato de la crítica. ’La mujer sin cabeza’ se centra en el estado en el que queda una mujer tras sufrir un accidente de tráfico. Más que la trama, que se limita a la bienintencionada actitud de sus familiares para confortarla, Martel (Salta, 1966) busca mostrar el estado de ánimo de esa mujer, una dentista acomodada de una ciudad de provincias que interpreta María Onetto. Martel no es una directora fácil, que ponga en pantalla una trama sencilla. Su cine se entiende mejor si se analizan las diversas capas que componen sus películas, que nunca se quedan sólo en una narración de hechos.

 

Al huir del lugar del accidente, la protagonista se niega a ver lo que realmente ocurrió. "El proceso voluntario de olvido necesita mecanismos muy complejos y sutiles", ha explicado la realizadora, quien puso como ejemplo a los indigentes que a diario se ven en las grandes ciudades y que se olvidan de inmediato.

 

"La insensibilidad se construye a fuerza de mucha educación", añadió la cineasta. Para Martel, el estado de shock en que uno queda tras un acontecimiento violento supone un trastorno de la percepción, y eso es "un momento privilegiado para ver lo que habíamos dejado de ver".

 

Agustín Almodóvar, coproductor de la cinta, ha acompañado a la realizadora y a Onetto en la presentación a la prensa, en la que elogió su cine "que invita al espectador a tomar parte activa, incluso emocionalmente". "El tipo de cine que hace es esencial hoy", sentenció Almodóvar, quien también estará en el próximo proyecto de Martel, una película de ciencia ficción basada en ’El Eternauta’, un cómic de impronta porteña que firma Héctor Oesterheld.

 

Martel, quien ya está preparando el guión, aseguró que siempre ha querido dirigir una película de este género, y relató que ya en una de sus primeras reuniones con Miramax, tras el éxito de "La ciénaga", planteó que quería dirigir ’Alien V’.

 

No será Alien, sino el ’El Eternauta’ el que le dará la posibilidad de incursionar en ese terreno y convertir Buenos Aires en un personaje de la película, lo que le permitirá además -según dijo- "devolver" algo de lo que la capital argentina le ha dado desde que la acogió hace 20 años. Distinguida con su debut ’La ciénaga’, Martel ya estrenó su segunda película, ’La niña santa’, en la competición oficial de Cannes.

 

Protagonismo de la hija de David Lynch

Martel es la única realizadora que aspira a la Palma de Oro, a excepción de la brasileña Daniela Thomas, quien codirige junto a Walter Salles ’Linha de passe’.

 

En esta octava jornada comparte protagonismo con Jennifer Lynch, la hija de uno de sus cineastas admirados David Lynch, quien proyecta fuera de concurso su segundo largometraje como directora: ’Surveillance’, sobre unos agentes del FBI que investigan unos brutales asesinatos cometidos en un pueblo perdido del profundo Estados Unidos.

 

Bill Pullman y Julia Ormond dan vida a unos agentes del FBI que buscan encontrar la verdad con unos testigos que mienten. ’Surveillance’, que ha tenido una buena acogida por parte de la crítica, trata "cómo la gente cambia sus historias en base a lo que ve y a lo que asume sobre cómo son los otros", dijo hoy Jennifer Lynch, quien se tomó un respiro de 15 años para volver a colocarse detrás de la cámara.

 

Paso al maestro....Clint Eastwood mi gran favorito para el festival de Cannes

La actriz Angelina Jolie junto a Clint Eastwood, el director de 'Changeling'. (Foto: REUTERS) Poster promocional del festival de Cannes, 2008

La actriz Angelina Jolie junto a Clint Eastwood, el director de 'Changeling'

El director más veterano de la competición oficial en Cannes, el estadounidense Clint Eastwood, ha presentado 'Changeling', la que seguramente será una de las películas del año y que podría dar a Angelina Jolie un Oscar a la mejor actriz.

 

El más puro cine clásico mantiene su vitalidad con Eastwood, quien compone con la maestría de un artesano un drama sobre una madre coraje a la que da vida Jolie, en unos de esos papeles que son capaces de unir a la crítica en Cannes y a Hollywood.

 

Jolie y John Malkovich encabezan el reparto de esta historia ambientada en los años 20 en Los Ángeles sobre la desaparición de un niño y la lucha de su madre, una sencilla mujer asalariada, por encontrarlo.

 

"No puedo imaginar nada peor" que perder un hijo, ha afirmado Jolie, en Cannes, donde su comparecencia con la prensa fue mucho más serena que la de hace unos días, cuando presentó 'Kung Fu Panda'.

 

La actriz, que ha emocionado con su composición de una madre soltera marcada por el dolor pero inasequible a la frustración, ha comentado además que el papel le sirvió para volver a reflexionar sobre su madre, porque su personaje le recordaba a ella, dulce en el trato con sus hijos pero una "leona" a la hora de pelear por ellos.

 

Basada en hechos reales, Eastwood (San Francisco, 1930), compite por quinta ocasión en Cannes, de donde hace cinco años se marchó de vacío tras no conseguir entrar en el palmarés con 'Mystic River'.

 

'Changeling' ha sido aplaudida al término de la función para la crítica, que volvió a aplaudir cuando el nombre de Eastwood apareció en los créditos finales.

Se abre la leyenda negra en torno a Clarke Gable ...se casó cinco veces y conquistó a un sinfín de bellas mujeres, pero.....

Fotograma de la película ’Mogambo’. (Foto. EL MUNDO)Fotograma de la película ’Mogambo’.

Conocido como el ’Rey de Hollywood’, Clarke Gable se casó cinco veces y conquistó a un sinfín de bellas mujeres, aunque su fama de galán ha quedado un poco empañada por una polémica biografía que asegura que tuvo relaciones homosexuales.  La inexpugnable masculinidad de Gable se tambalea en la obra ’Clarke Gable: tormented star’ ("Clarke Gable: estrella atormentada"), del escritor David Bret, que se ha publicado en el Reino Unido y califica a la estrella de "bisexual reprimido".  Famoso por su inconfundible bigote fino que parecía trazado a lápiz, el actor (1901-1960) dominó el mundo del celuloide durante los años treinta y principios de los cuarenta, como protagonista de películas tan legendarias como ’Lo que el viento se llevó’ (1939).

 

Fuera de la gran pantalla fue la envida de muchos hombres por sus innumerables aventuras amorosas con las divas del cine de aquella época: Carole Lombard (el gran amor de su vida), Grace Kelly y Joan Crawford, entre otras bellezas, cayeron rendidas en sus brazos.

 

Sin embargo, Bret, autor de origen francés que vive en el norte de Inglaterra y se ha especializado en elaborar biografías de celebridades, sostiene en su libro que Gable se vio envuelto en varios escarceos homosexuales al comienzo de su carrera. "Mantuvo relaciones sexuales con hombres para ascender en Hollywood. Era parte de la rutina para darse a conocer en Hollywood", explicó el biógrafo, al precisar que "eso aún sucede hoy".

 

Según comentó Bret, Gable se dejó seducir por actores homosexuales -conducta inaceptable entonces- como Earle Larimore, Rod La Rocque y William Haines, que "fueron grandes estrellas del cine mudo y en aquella época eran muy influyentes en los estudios".

 

Escudándose en "muchas pruebas y muchas gente que ha sido entrevistada", el autor va todavía más lejos y sostiene que el galán ejerció de "homosexual de pago", o sea, que "no le hacía ascos a cobrar por sus servicios".

 

Marilyn Monroe, una hija más que una amante

El actor, empero, se caracterizaría durante su vida pública por adoptar una imagen de macho arquetípico y denunciar la homosexualidad, empujado -según Bret- por un complejo que arrastrada desde la infancia, cuando su padre le llamaba "mariquita".

 

Pese a esas polémicas alegaciones, Bret aseguró que "a los admiradores de Gable les gusta el libro", dadas las "buenas reacciones" de las que se ha hecho eco, aunque lamentó la demoledora reseña publicada por el "New York Times", que ha cuestionado las fuentes de esa "biografía de ínfima calidad que quita el aliento". La controvertida obra también revela que Gable no vivió un romance con Marilyn Monroe (gran mito sexual y cinematográfico de los años cincuenta) durante el rodaje del filme ’Vidas rebeldes’ (1961), como ha venido predicando la leyenda de Hollywood.

 

Obsesionado con la higiene personal, el actor no soportaba los malos hábitos de la explosiva rubia, quien "se duchaba poco, dormía desnuda y comía con frecuencia en la cama, arrojando bajo las sábanas los restos del plato antes de dormirse", escribe Bret.

 

De cualquier manera, declaró el autor, "creo que él (Gable) la consideraba a ella (Marilyn) más como una hija que como una posible compañera de cama". ’Vidas Rebeldes’ resultó, de hecho, la última película de Marilyn Monroe, que acabó suicidándose un año y medio más tarde, y del propio Gable.

 

A la edad de 59 años, el ’Rey de Hollywood’ murió de un ataque al corazón en Los Ángeles (EEUU) el 16 de noviembre de 1960, dos meses y medio antes del estreno de ’Vidas rebeldes’. "El Rey ha muerto", proclamó el ’New York Times’ en un obituario dedicado a un genio del celuloide que ganó un Oscar por el filme ’Sucedió una noche’ (1934) y participó en más de setenta películas.

 

Varios años después de su muerte, Joan Crawford, su gran amor después de Carole Lombard, fue entrevistada por el popular periodista de televisión británico David Frost, quien le preguntó cuál era el secreto de la irresistible atracción de Clark Gable. Mirando fijamente a los ojos de Frost, Joan Crawford respondió: "¡Cojones. Él los tenía!".

 

Los hermanos belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne han presentado en competición en Cannes 'Le silence de Lorna'....El festival de Cannes, de los servicios de Manuel Hernández Villeta

Los directores Luc (izda.) y Jean-Pierre Dardenne (dcha.) posan para los fotógrafos junto a la actriz Arta Dobroshi. (Foto: EFE) Poster promocional del festival de Cannes, 2008

Los directores Luc (izda.) y Jean-Pierre Dardenne (dcha.) posan para los fotógrafos junto a la actriz Arta Dobroshi.

Los hermanos belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne han presentado en competición en Cannes 'Le silence de Lorna', una película tan dura y comprometida socialmente como nos tienen habituados pero menos extrema en su tratamiento formal, que fue bien acogida en su primera proyección.

 

Cuentan la historia de Lorna (una soberbia Arta Dobroshi), una inmigrante albanesa en Bélgica, que 'colabora' con un tipo poco recomendable que organiza matrimonios por conveniencia, primero para conseguir la nacionalidad y luego por dinero para abrir un restaurante.

 

Contada a través de los silencios de Lorna, las imágenes muestran de forma muy realista —como suelen hacer los hermanos Dardenne— la forma de supervivencia de la mujer, las miserias del toxicómano (Claudy/Jeremy Renier) con el que se ha casado y sus dilemas morales.

 

No necesitan entrar en lo sórdido para mostrar la vida de este grupo de personas, a cada cual más solitaria. Y a mostrar esa desesperanza ayudan las localizaciones, en Lieja, con los típicos cafés belgas "anacrónicos", que parecen sacados de "mediados del siglo" pasado, como reconoció en rueda de prensa Luc.

 

La elección de Lieja no es gratuita, como explicó Luc. En sus anteriores películas el escenario era un lugar cercano a esa ciudad, más pequeño y solitario, pero en esta ocasión querían "poner los secretos de Lorna en medio de la gente porque eso reforzaba ese silencio, lo hacía más inquietante e incluso más solitaria".

 

También colabora a dar el ambiente que buscaban el cielo permanentemente gris, color que contagia la fotografía de la película, que da una sensación de depresión permanente. "Lo que nos ha interesado esencialmente es la historia de los seres humanos, los que vienen de fuera, como Lorna y Sokol (su novio, interpretado por Alban Ukaj), que buscan de qué manera conseguir lo que ellos creen es su parte de felicidad", explicó Jean Pierre.

 

Unos silencios muy elocuentes

Lorna "es un ser humano con sus paradojas, sus silencios" y por ello el trabajo de cámara ha sido en este filme "mucho más tranquilo" que en trabajos anteriores de los Dardenne. "Queríamos observar a Lorna" y "para mirarla no era cuestión de moverse con ella, si no de grabar y ver. Mostrar a esa mujer misteriosa y su silencio, que es terrible", precisó Jean Pierre.

 

La actriz Arta Dobroshi (kosovar), que aprendió a hablar francés en dos meses para interpretar el papel, señaló que conoce a personas de los Balcanes con historias similares a las de Lorna, que es simplemente "un ser humano que trata de sobrevivir y que podría ser de España, Bélgica, Kosovo o cualquier otro lugar".

 

Por su parte, Alban Ukaj, su novio en la pantalla y también kosovar, destacó que para preparar su papel tiró de sus propias experiencias, de la época de la guerra de Kosovo. "Lo peor que te puede pasar cuando vienes de un país pobre o en guerra es la humillación", afirmó al explicar el carácter de su personaje.

 

En ese contexto, la pobreza de la que proceden los protagonistas, el dinero cobra un protagonismo curioso en la historia, tanto física como éticamente por la aceptación o rechazo que provoca en Lorna en función de su procedencia. Un dinero que "permite cambiar de vida a los personajes, cada uno a su manera", según Jean Pierre, que resaltó que el dinero no es sólo capitalismo, sino que también "permite comportamientos morales".

 

En cuanto a la realidad del problema de la inmigración irregular que trata la historia, Luc criticó algunas de las medidas adoptadas por gobiernos europeos, como encerrar a menores por la expulsión de sus padres, lo que calificó de "inhumano e indigno de una democracia".

 

Hay que buscar "la solución más humana posible" pero sin ser demasiado inocente porque "el mercado negro se aprovecha de esos trabajadores". Igualmente lamentó que en algunas ocasiones se tienda a calificar a un ser humano en función de una pertenencia religiosa. "Europa es un continente que hereda del judaísmo, del cristianismo y puede que, por Turquía, del islamismo" y "si hablas del amor, de la culpabilidad, sí, es cristiano, pero yo diría que es humano".

 

Con esta película los hermanos Dardenne aspiran a su tercera Palma de Oro en Cannes, lo que sería histórico, ya que nadie lo ha conseguido antes. Ellos la obtuvieron en 1999 por 'Rosetta' y en 2005 por 'L'Enfant'. A lo que hay que añadir el premio de interpretación femenina a Emile Dequenne por 'Rosetta' y el masculino a Olivier Gourmet por 'Le fils' en 2002.

 

El retorno del hombre del latigo...Indiana Jones...Seguimiento al Festival de Cannes

De izqa. a dcha, Cate Blanchett, Harrison Ford, Steven Spielberg, Karen Allen y George Lucas. (Foto: AFP) Poster promocional del festival de Cannes, 2008

Harrison Ford y su novia, Calista Flockhart, en la alfombra roja. (Foto: AP)Harrison Ford y su novia, Calista Flockhart

Llevábamos casi 20 años sin tener noticias del héroe del sombrero y el látigo, del añorado arqueólogo y hombre de acción que había revitalizado el cine de aventuras, un género imperecedero y que alcanzó la cumbre cuando los efectos especiales y el marketing todavía no habían desplazado en el protagonismo a los personajes, los sentimientos y las historias bien narradas. Steven Spielberg, un hombre de cine grandioso, aunque a veces le pierda su excesiva fijación con la taquilla y con los epílogos didácticos o confortables, había dejado muy alto el listón en Indiana Jones y la última cruzada al inventarle un padre legendario a Indiana Jones, interpretado por ese actor que ya está más allá del bien y del mal llamado Sean Connery, alguien capaz de robarle el plano, la novia y todo lo que le dé la gana al mismísimo Harrison Ford.
Pero estaba claro que emplear el agónico término última en la saga de Indiana Jones era muy arriesgado, que ni la fábrica de hacer dinero y crear espectáculo que administran George Lucas y Steven Spielberg ni la demanda del mercado iban a permitir jubilarse al vitalista icono. Y aquí está de nuevo el gran circo en Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. Intentando el milagro de que los 65 cuidados años de Harrison Ford estén dispuestos a prodigar las cabriolas y las peleas sin que se note la vejez ni la impostura, a que las nuevas generaciones que han descubierto que ir al cine es un placer impagable flipen con el más difícil todavía que se ha propuesto el creador, para que los ancestrales adoradores de la serie tengan nuevo y adictivo material. También comprendes que Spielberg quiera volver a disfrutar con los trepidantes malabarismos de su juguete favorito después de haberse exprimido dramáticamente en la angustiosa y magnífica Munich.
Y el lujoso experimento no le ha fallado. Esta divertida película es lo que pretendía ser, alcanza su objetivo con poderío y fluidez, mantiene las esencias primitivas, entretiene, hace reír, se percibe que el guionista David Koepp se ha ganado el mareante sueldo, que sigue admirando la pericia técnica y la capacidad inventiva de Spielberg, ese camaleón que lo sabe todo del cine, con apabullante brillantez en cualquier género que aborde.

 

Para compensarnos de que Indiana haya quedado huérfano de su inolvidable progenitor, ahora le han hecho descubrir a un hijo veinteañero, motorizado y rockero. También que retorne su antiguo amor Marion Ravenwood, aquella atractiva, imprevista y tenaz señora con la que casi siempre estaba de bronca y que le podía tumbar trasegando copas. Estamos en 1957, en plena guerra fría. Resulta que a Stalin, como a Hitler, también le van cantidad los rollos sobrenaturales y que hay un cráneo maya rodando por ahí y cuya posesión otorgaría el poder definitivo sobre todos los seres humanos. Por estas razones envía a su científica y asesina más dotada a apropiarse del gran misterio. Ya hay motivo para que su rival Indiana Jones nos haga creer en lo increíble a través del desierto de Estados Unidos, la misteriosa Cuzco y la exuberante Amazonia.

 

El espectáculo no decae. El sentido del humor y de la parodia tampoco. Las persecuciones son la bomba, los gags funcionan. A Spielberg se le nota tan contento con su criatura que al final se permite autohomenajearse integrando en la acción sus obsesiones favoritas. O sea, que hay vida fuera de este mundo, como nos demostraron el entrañable ET y los que accedieron a los encuentros en la tercera fase. Todo vale si la dicha es buena, que diría mi amada madre. Y aquí el divertimento está magistralmente logrado. Imagino que esta película va a arrasar. En la gran pantalla, en el espacio natural para sus características. Se lo merece.

 

En Gomorra, adaptación de un libro de Roberto Saviano que me recomiendan fervientemente, aparecen las barriadas periféricas de Nápoles y provocan escalofríos. El director Mateo Garrone retrata una ancestral forma de vida presidida por el poder absoluto de la Camorra, el auténtico sistema, el Estado que gobierna o desgobierna esa ciudad caótica. Cuenta con realismo y veracidad alarmantes la imposibilidad de escapar de ese imperio maléfico, de víctimas y verdugos intercambiables, del control que ejerce la Camorra en todos los aspectos de la existencia. Sus trapicheos con los residuos nucleares y la construcción, la confección de ropa de marca y los alquileres, el narcotráfico y la protección pagada. El único protagonismo lo ejercen la violencia, el dominio, la complicidad y el dinero. Y el falaz e impresentable Berlusconi contando que el problema de Italia son los gitanos. Es de risa, o de asco, o de llanto.