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Manuel Hernández Villeta

beisbol

Bartolo Colom es el caballo de hierro de los lanzadores de Bostón

New York Mets’ Luis Castillo, right, just beats Florida Marlins’ Mike Jacobs to first base during the second inning of the Major League Baseball game Monday, May 26, 2008 at Shea Stadium in New York. (AP Photo/Seth Wenig)  El receptor venezolano de los Cachorros de Chicago Henry Blanco no logra impedir la anotación de Adam LaRoche, de los Piratas de Pittsburgh, en la sexta entrada del juego del domingo 25 de mayo del 2008, en Pittsburgh. John Heller / Foto AP

Grandes Ligas en acción

 John Farrell estaba en su etapa final como serpentinero abridor en las Grandes Ligas cuando un meteoro dominicano llamado Bartolo Colón comenzaba a derretir a los bateadores rivales como lo suele hacer un cuchillo caliente al hacer contacto con la mantequilla.  Farrell observó al quisqueyano cuando Colón subía como la espuma por el sistema de sucursales de los Indios de Cleveland, lo vio detenidamente desde su oficina al encargarse como supervisor del talento joven de la tribu y ahora lo aconseja como su instructor de pitcheo. Por eso, el coach de lanzadores de los Medias Rojas de Boston conoce bien al veterano dominicano y, por estudiar cada uno de sus movimientos desde que Colón firmó como agente libre con los campeones reinantes, está totalmente convencido de que el veloz pitcher de la tierra del merengue rendirá mucho en su segundo aire en las Grandes Ligas. "Lo veo motivado, con deseos de trabajar y ha sido exactamente lo que esperábamos al firmarlo", analizó Farrell al hablar de Colón para LasMayores.com. "Si se mantiene saludable, puede ser una de las grandes adquisiciones que haya realizado equipo alguno en la libre agencia".

Apenas 24 horas después que los Medias Rojas fueron barridos por los Atléticos en Oakland, Colón sobresalió en su segundo juego en igual número de apariciones al superar en un duelo al venezolano Félix Hernández -quien retiró al hilo a los primeros 11 bostonianos a los que hizo frente antes de tolerar el duodécimo jonrón del dominicano David Ortiz en el 2008- para vencer a los Marineros en Seattle.

En sus siete episodios de altos quilates, Colón (2-0, con 2.25 de efectividad) espació cinco hits -cuatro de estos sencillos-, apenas regaló un boleto y le hicieron una sola carrera. En los momentos cruciales, dominó a los bateadores con pericia y excepcional comando para salir airoso de posibles atolladeros.

El dominicano había reaparecido en el béisbol de lujo el 21 de mayo en el Fenway Park , con cinco episodios solventes de trabajo, en los que permitió dos carreras para derrotar a los Reales de Kansas City y mantener viva una racha que se extendió a siete éxitos al hilo de su equipo en casa.

En otras palabras, ha cumplido con creces en sus dos primeras asignaciones y la novena de Boston considera que le esperan muchos más éxitos al veloz derecho que conquistó el Premio Cy Young de la Liga Americana en el 2005, cuando tuvo una marca de 21-8 y efectividad de 3.48 con los Angelinos de Los Angeles en Anaheim, consolidándose entonces como una estrella de la lomita.

"Nos propusimos que tirase de 75 a 80 envíos en su primera apertura [frente a Kansas City] y ese día cumplió la tarea con 74 lanzamientos. Queríamos darle la oportunidad de ganar ese juego y le anotamos las carreras necesarias en el momento justo. Para el segundo partido, esperábamos unos 85 [realizó 84, satisfactorio ritmo para siete innings].

"Su ética de trabajo ha sido sobresaliente y no hay duda de que es del tipo de pitcher que nos dará la oportunidad de ganar cada vez que se suba a la lomita", insistió Farrell.

A sabiendas de que no podrían contar con el lesionado Curt Schilling, los Medias Rojas se la jugaron con Colón al firmarlo bajo un contrato de ligas menores el pasado 25 de febrero, cuando la mayoría de los demás lanzadores de Boston ya estaban preparándose en los Entrenamientos de Primavera.

El dominicano venía de una temporada modesta en el 2007 con los Angelinos (6-8 y 6.34 de efectividad en apenas 19 partidos, 18 como abridor), básicamente por lesiones, pero los observadores de talento de la franquicia de Massachusetts recomendaron su adquisición luego de verlo en la más reciente Serie del Caribe. Le ganaron así la batalla a varias organizaciones que también estaban interesadas en firmarlo.

"Aún depende básicamente de su velocidad, pero ha desarrollado una recta de dos costuras [una especie de envío rápido en sinker] para sacar de out a los bateadores forzándolos a pegar roletazos y lograr de esta manera una mejor economía de su trabajo en cada partido", analizó Farrell.

Por su parte, el manager de los Medias Rojas, Terry Francona, considera que Colón puede ser exactamente la pieza que le hace falta para completar una rotación encabezada por el estelar Josh Beckett, e integrada además por el japonés Daisuke Matsuzaka, el joven autor de un reciente partido sin hits ni carreras Jon Lester y el veteranísimo nudillero Tim Wakefield.

"Quizás no sería justo para el propio Bartolo compararlo con aquel pitcher que tiraba de 98 a 101 millas por hora, pero es un veterano que sabe su oficio y nos va a ayudar a ganar unos cuantos juegos", concretizó Francona. "Trabaja rápido desde la lomita y domina bien sus rectas de dos y cuatro costuras. Nuestro objetivo es que vaya incrementando su número de lanzamientos hasta que pueda llegar a ejecutar unos 100 por cada apertura".

Jason Varitek tuvo ocasión de medirse a las electrizantes píldoras que tiraba Colón cuando el dominicano estaba en su plenitud y ahora, como su receptor, considera que las rectas del nuevo patirrojo tienen poco o nada que envidiarle a la de los mejores abridores de la Liga Americana.

"Todavía estoy aprendiendo acerca de Bartolo, pero veo que su velocidad y su localización tienen un buen nivel de calidad", estimó el estelar Varitek, el capitán de los Medias Rojas. "Y esa combinación es bien importante para tener éxito en las Grandes Ligas".

Varitek, quien al trabajar detrás del plato en el no-hitter reciente de Lester se convirtió en el único enmascarado con cuatro partidos sin hits ni carrera como receptor en la historia de las Grandes Ligas, ha quedado bien impresionado con lo que ha visto de Colón y le augura un porvenir sonriente con la poderosa novena que aspira a repetir su gran éxito alcanzado al ganar en el 2007 su segunda Serie Mundial en un lapso de apenas cuatro años.

"Le cronometraron [en su primera apertura] varios envíos a 94 millas por ahora y para mí esto ya es bastante rápido", observó Varitek, mientras examinaba la indumentaria propia de su exigente profesión que utilizaría horas más tarde en el diamante. "La verdad es que me sentí optimista desde su primera práctica con nosotros en los Entrenamientos de Primavera".

De hecho, en su partido frente a los Marineros, la recta de Colón llegó a ser medida a 96 millas por hora, lo cual equivale a decir que su retorno lo emprende con todos los hierros.

Tanto es el optimismo patirrojo que se estima que el quisqueyano pudiera permanecer en la rotación aún cuando reaparezca Clay Buchholz, autor de un partido sin hits ni carreras en apenas su segunda apertura en la Gran Carpa en el 2007. El joven se rehabilita de un percance en un dedo en las menores, luego de una marca de 2-3 y efectividad de 5.53 en ocho inicios con Boston en lo que va del 2008, y será elegible para salir de la lista de los inhabilitados el 30 de mayo.

"No me sorprendería que Colón fuera uno de los lanzadores clave de nuestro equipo en el resto de la temporada", opinó el boricua Luis Alicea, coach de primera base de los Medias Rojas que ha seguido detenidamente la trayectoria del dominicano desde su propia etapa como pelotero a lo largo de 13 años en las Grandes Ligas.

"Por algo es un ganador del Cy Young y no hay duda de que sabe lanzar", elogió Alicea. "Es un pitcher de fuerza que trabaja con buena localización de sus envíos. Viene esforzándose duro desde el invierno y tuvo excelente disciplina cuando se preparó con nuestra sucursal de Triple "A" en Pawtucket".

Los compañeros de Colón coinciden en que es placentero contar con un lanzador de su calibre en el roster, pero el propio pelotero prefirió "no hablar por ahora" al preguntársele entre aperturas en Oakland por esta nueva etapa de su trayectoria. Obviamente, quiere dejar que sus envíos conversen por sí solos. Y así como lo ha venido haciendo, no hay duda de que el pitcheo es su mejor respuesta

Siguen contando los días de Joe Girardi como manager de los Yanquis de Nueva York

Skip Schumaker, jardinero central de los Cardenales de San Luis, intenta atrapar un batazo de Kevin Kouzmanoff, de los Padres, para despojarlo de un hit extrabases en la quinta entrada del encuentro realizado el miércoles 21 de mayo del 2008 en San Diego. Lenny Ignelzi / Foto AP  Los Angeles Lakers guard Kobe Bryant (24) scores his first basket of the game as San Antonio Spurs guard Ime Udoka (5), guard Bruce Bowen (21) and forward Tim Duncan (21) guard during the second quarter of Game 1 of the NBA Western Conference basketball finals, Wednesday, May 21, 2008 in Los Angeles. Mark J. Terrill / AP

 A diferencia de las temporadas anteriores, cuando tenía un comienzo lento que se iba mejorando a medida que llegaba el verano, Bob Abreu ha tenido en el 2008 la mejor arrancada que recuerda desde que llegó a las mayores, según sus propias palabras.  Su promedio después de sus primeros 45 juegos es de .289 con 50 hits en 173 turnos con nueve dobles, un triple, cinco jonrones, 19 anotadas, 25 remolcadas y tres bases robadas.

 "Me siento bien" dijo Abreu. "El primer mes lo jugué muy bien. Bateando sobre .300 y empujando carreras. Espero que el resto del año siga igual. Uno tiene altos y bajos en una larga temporada, pero uno busca mantenerse bien en los números".

 

Todo pelotero quiere mejorar sus números en cada temporada, y el jardinero derecho está satisfecho con la arrancada.

 

"Hasta el momento estoy contento con lo logrado", comentó Abreu. "He bateado por average, algunos jonrones y empujadas. Pero ahora llega el momento de empezar a batear más y producir más".

 

No tiene contrato para el 2009, pero eso parece no molestarlo en su juego diario.

 

"Nunca pienso en el contrato, sino en lo que tengo que hacer este año", dijo el Comedulce (su apodo desde que era un muchacho en Venezuela). "Al final de la temporada los números hablarán por mí. No sé dónde voy a estar en el 2009, pero espero seguir con los Yankees. Unos 15 días después de la Serie Mundial es cuando comienzan las negociaciones.

 

Arrancar bien puede poner la mente a soñar con marcas personales, y para el aragüeño no es diferente.

 

"Lo que me pone a pensar es que debo seguir trabajando", dijo sonriendo. "Uno siempre quiere colocar números. Uno quiere batear muchos jonrones, empujar muchas carreras, batear para average y robar bases. Pero todas esas cosas van a venir por sí solas".

 

A pesar de estar contento con lo alcanzado a título personal, el equipo ha tenido un difícil inicio que lo coloca en el último lugar de su división.

 

"No hemos bateado como estamos supuestos a hacerlo", dijo Abreu para explicar la debacle. "Este es un equipo que va a batear, pero hasta el momento no se ha prendido la máquina. Se batea bien tres o cuatro juegos y luego fallamos en los siguientes. Contra Tampa no bateamos nada, produciendo apenas seis carreras en cuatro juegos. Estamos todos tratando de despertar y agarrar el encaje del engranaje".

 

Para muchos equipos puede crearse una presión extra al no poder ganar los juegos que se suponía debían ganar. En el caso de los Yankees, puede ser peor por lo exigente que son sus fanáticos y lo incisiva que es la prensa del área.

 

"No hay ningún tipo de presión", dijo tranquilo Abreu. "Todos sabemos lo que debemos hacer y en cuanto empecemos a unir las piezas todo funcionará como se esperaba que fuera".

 

Los fanáticos y los medios de comunicación en Nueva york están preocupados, pero los jugadores parecen no estarlo. Mientras tanto, los Medias Rojas y los Rays aprovechan para colocarse en los lugares de vanguardia.

 

¿La temporada es de 162 juegos. ¿Serán suficientes para el despertar de los Yankees? ¿Rodarán cabezas en el equipo?

 

Nadie puede decirlo con seguridad por ahora.

 

Habrá que esperar hasta septiembre.

 

 

Hank Steinbrenner

dijo que está "muy decepcionado" con el comienzo de 20-25 de sus Yankees, pero el co-jefe de los Mulos sigue confiado en que aún dirige un equipo capaz de llegar a los playoffs.

En una entrevista telefónica con MLB.com, Steinbrenner coincidió con el análisis del manager Joe Girardi, en el sentido de que los Yankees habían "tocado fondo" en su derrota por 12-2 ante los Orioles el martes, su cuarto revés consecutivo.

 

"Creo que sí, tocamos fondo ahí", dijo Steinbrenner. "Sin ánimo de quitarle ningún mérito a los Orioles, pero el Este de la Americana es un monstruo y va a ir en mejoría en los próximos años.

 

"Para nosotros en particular, luego de la serie vs. los Mets y luego este juego (contra Baltimore el martes), estoy de acuerdo con él. Tocamos fondo. En algún momento los abridores tendrán que encenderse y lanzar con consistencia. (Mike) Mussina se ha visto bien en sentido general, y (Chien-Ming) Wang se ha visto excelente. Los otros tienen que poner de su parte."

 

Los Yankees han tenido problemas en todas las facetas del juego, y su cuerpo de lanzadores ni siquiera ha sido su mayor debilidad. Nueva York fue líder de Grandes Ligas en carreras anotadas la temporada pasada con 968, pero en sus primeros 45 choques del 2008, llevaban un ritmo que los proyectaba con apenas 651 en 162 juegos. Sus 181 anotadas los pone 12mos entre los 14 conjuntos de la Liga Americana.

 

"No puedes pasar de tener el lineup más temido del béisbol, lo que fuimos el año pasado, a que en cinco meses de temporada muerta todos se vuelvan malos", dijo Steinbrenner. "Es imposible. Puede que uno o dos estén por debajo, pero no vas a ver un fracaso total."

 

"(Bobby) Abreu y todos ellos, incluyendo (Robinson) Canó y (Melky) Cabrera. Sé que Canó y Cabrera empezarán a batear ya. Canó ya ha enseñado algunas señales en ese sentido. Cabrera también."

 

Los Yankees empezaron el miércoles a 7.5 de los punteros Medias Rojas. Steinbrenner cree que el déficit no es demasiado grande como para superar, y no quiso enfocarse en el comodín en vez del título divisional.

 

"No hay dudas de que vamos a mejorar", dijo Steinbrenner. "El nivel de la mejoría, eso habrá que verlo. Ahora mismo está muy fuerte la Liga Americana y hay mucha paridad de repente. Es casi lo que fue el fútbol americana universitario este año, o la NFL.

 

"Creo que, tomando en cuenta la diferencia, no creo que esté descartado ni un título divisional ni el comodín. Lo principal es llegar a la postemporada, y luego puede pasar cualquier cosa."

 

Steinbrenner también reiteró su posición de que le gustaría ver en la rotación abridora al derecho joven Joba Chamberlain, pero dijo que no tenía "ningún idea" si el cambio del bullpen ocurriría en esta temporada o no.

 

"Me gustaría verlo en la rotación, sí", expresó. "No tengo idea si se hará este año o no. Eso depende de Joe y Dave Eiland y (Brian) Cashman. Pero tiene cuatro pitcheos de calidad y hasta él mismo ha dicho que preferiría ser abridor."

 

Se comienzan a barajar los torpederos del Juego de Estrellas....¿Son mejores los de la Liga Nacional?...

El jardinero izquierdo de los Gigantes, Fred Lewis, trata de atrapar un jonrón del panameño Carlos Lee, de los Astros de Houston, durante la octava entrada del encuentro realizado el martes 13 de mayo del 2008 en San Francisco. Ben Margot / Foto AP  Chris Young, de los Diamondbcks de Arizona, anota a pesar de los esfuerzos del venezolano Yorbit Torrealba, de los Rockies de Colorado, en la cuarta entrada del encuentro realizado el martes 13 de mayo del 2008 en Phoenix. Ross D. Franklin / Foto AP

Yunel Escobar.

El cubano de Atlanta se encuentra en el séptimo lugar en bateo entre los torpederos de la Liga Nacional. Pero aún sigue delante del número uno de la Liga Americana en ese departamento - Derek Jeter de los Yankees de Nueva York.

Como quiera que se midan las fuerzas respectivas de las ligas en la víspera de los decimosegundos juegos Interdigas, no hay duda que la Americana tiene una desventaja cuando se trata de los torpederos.

Después de los juegos del miércoles, Jeter encabezaba a los torpederos titulares del joven circuito con promedio de bateo de .297. Pero se queda atrás de sus homólogos en la Nacional: el dominicano Rafael Furcal (.366), el también quisqueyano Miguel Tejada (.345), Clint Barmes (.337), Ryan Theriot (.336), el dominicano Hanley Ramírez (.327), Jeff Keppinger (.324) y Escobar (.313).

Comparando las ligas, lo sorprendente es que los torpederos de la L.N. están bateando para más promedio con más poder y más producción ofensiva que sus homólogos en la L.A.

Estas cosas obviamente suceden en ciclos, pero los siguientes desequilibrios están en el punto de mira en estas series interligas:

 Kansas City vs. Florida: Cualquiera de las dos opciones de los Reales, el dominicano Tony Peña Jr. o el venezolano Alberto Callaspo, se quedará atrás ante Ramírez, quien también lidera a todos los torpederos con nueve cuadrangulares.

 Mellizos vs. Rockies: Nick Punto tendría que jugar en la sombra de Barmes, quien ha vuelto a descubrir su ritmo para presentar una buena imitación del deshabilitado Troy Tulowitzki.

 Medias Blancas vs. Gigantes: El colombiano Orlando Cabrera, quien se encuentra en una mala racha terrible, se enfrenta al veterano venezolano Omar Vizquel, quien recientemente salió de la lista de incapacitados con un bate caliente.

Claro está que la posición de campocorto es una en que la ofensiva quizás no sea el factor más importante comparado con la defensa. Pero últimamente, los "expertos" categorizan a cuatro torpederos de la Nacional - Ramírez, el dominicano José Reyes de los Mets, Tulowitzki y Jimmy Rollins de los Filis - antes del mejor de la Americana, Jeter.

Rollins no fue mencionado anteriormente como una de las armas ofensivas de la Nacional, sólo porque acaba de regresar de una estadía larga en la lista de incapacitados por una torcedura en el tobillo. Pero no hay que olvidar que es el Jugador Más Valiosos reinante del viejo circuito.

Es un cambio drástico de hace algunas temporadas, cuando la Americana dominaba la posición con el que se puede decir que es el mejor cuarteto activo en la historia: Tejada en Oakland, Alex Rodríguez en Texas, Nomar Garciaparra en Boston y Jeter en el Bronx.

El cambio en el balance del poder de los torpederos no es simplemente cuestión una migración de una liga a otra. El cambio de Tejada de Baltimore a Houston parece haber reforzado a la Nacional. Pero al mismo tiempo, tres buenos torpederos tomaron la ruta contraria - El colombiano Edgar Rentería (de Atlanta a Detroit), David Eckstein (de San Luis a Toronto) y Adam Everett (de Houston a Minnesota).

Balance de las Grandes Ligas....¿Quiénes tienen posibilidades de ir a los playoff?

Cincinnati Reds' Edwin Encarnacion (28) scores on a wild pitch by Florida Marlins pitcher Burke Badenhop, right, in the sixth inning of a baseball game, Monday, May 12, 2008, in Cincinnati. Cincinnati won 8-7. David Kohl / AP

Ahora que hemos llegado a un cuarto de temporada ya completado, podemos ver que la mayoría de los grandes pronósticos ya se han disparado. Para que tengan una idea, vean lo que serían los enfrentamientos de playoff si la campaña terminara ahora:

Series Divisionales:

Medias Rojas vs. Mellizos

Atléticos vs. Rays

Marlins vs. Cardenales

Cachorros vs. Diamondacks

 

Han sido unas primeras seis semanas inesperadas, refrescantes y, en algunos lugares, inexplicables. Una vez más se confirma que en el béisbol no hay nada escrito.

 

En el montículo Nick Blackburn (Minnesota) y Andy Sonnanstine (Tampa Bay) se han combinado para ganar ocho juegos, mientras que Barry Zito, Justin Verlander, C.C. Sabathia, Mark Buehrle y Nate Robertson llevan sólo cinco entre ellos (con 26 derrotas).

 

Al bate, Carlos Quentín de los Medias Blancas encabeza la Liga Americana con nueve jonrones (es decir, cuatro más de los que conectó el año pasado en Arizona) y Chase Utley domina la Liga Nacional con 13.

 

Pero la mayoría de las sorpresas se encuentran en la tabla de posiciones.

 

Los Marlins enviaron al venezolano Miguel Cabrera y al zurdo Dontrelle Willis a Detroit, y ahora la Florida encabeza la División Este de la Nacional y comparten el mejor récord de Grandes Ligas, mientras que los Tigres tambalean en el sótano de la Central de la Liga Americana.

 

Los Mellizos canjearon al mayor nombre del invierno, el venezolano Johan Santana, a los Mets, y ahora mismo se encuentran en la cima de la Central del joven circuito, mientras que los Mets miran hacia arriba a los Marlins.

 

Los Orioles enviaron al zurdo Erik Bedard a Seattle, y ahora se encuentran en la pelea en el Este de la Americana, mientras que los Marineros están en el último lugar del Oeste de la liga.

 

Los Atléticos se desprendieron de Dan Haren, cambiándolo a Arizona, y también enviaron a Nick Swisher a los Medias Blancas. Y mientras que tanto D-backs como Chicago se han visto bien este año, Oakland está riéndose de último en la cima del Oeste de la Americana.

 

¿Cómo lo están haciendo?

 

Los Marlins están sacando los bates, en el segundo lugar en las mayores con 53 jonrones colectivos. Su pitcheo no ha sido espectacular, sino regular y para nada malo. La Florida lleva 20-3 cuando anota cuatro carreras o más, algo que indica una buena sincronización entre los lanzadores y los bateadores del equipo. Por ejemplo, los Mets ya han perdido cuatro partidos en los que han anotado cuatro o más.

 

El ascenso de los Rayos se ha debido a una mejor química y un bullpen fortalecido. El equipo ya tenía algunos años con un buen bateo. Por bien o por mal, en el clubhouse despidieron con gusto a Delmon Young y Elijah Dukes. Todo el mundo aplaudió la llegada del rejuvenecido Troy Percival, que ha sido parte de un gran repunte del relevo de Tampa Bay (3.19 de efectividad colectiva del bullpen, comparada con 6.16 la temporada pasada).

 

Los Cardenales parecen estar desafiando la lógica, con una rotación de lanzadores "gastados" dándole la tercera mejor efectividad de la Liga Nacional y su mayor toletero, Albert Pujols, con dolores en el codo. San Luis también ha tenido que lidiar con los problemas del cerrador Jason Isringhausen. Pero como bien apunta el manager Tony La Russa, en la rotación, "no hay nadie que no haya puesto de su parte".

 

En el caso de los Atléticos, han sido un equipo de dinero. Batean por encima de .300 con corredores en posición anotadora y están invictos (15-0) cuando dan al menos tres hits en dicha situación. Una vez más, el gerente general Billy Beane ha dejado huellas en este roster. Por ejemplo, dos "exiliados" de Kansas City, Emil Brown (33 empujadas) y Mike Sweeney (.322) están aportando en grande.

 

Los Mellizos han sabido aprovechar una división que ha jugado por debajo del nivel de los pronósticos. No han bateado tanto, pero su pitcheo ha dado la talla. Los abridores promedian más de seis innings por salida y el cerrador Joe Nathan ha estado prácticamente imbateable.

 

Habrá que ver si estos equipos sorpresa podrán mantenerse en la pelea. Del otro lado de la moneda, hay varios conjuntos fuertes en el papel que han sufrido hasta ahora.

 

El caso más llamativo es el de Detoit, donde los Tigres-con tantas expectativas-empezaron con 0-7 y aún no se recuperan.

 

Los Yankees han visto desaparecer sus dos lanzadores de tanta promesa-Phil Hughes a la lista de lesionados e Ian Kennedy a las menores. Las lesiones de Alex Rodríguez y Jorge Posada también han afectado a los Mulos.

 

Y ahí están los Rockies, campeones defensores de la Liga Nacional que ahora mismo están hundidos en el Oeste del viejo circuito. El venezolano Franklin Morales y el panameño Manuel Corpas han tenido muchos problemas, y la lesión de Troy Tulowitzki ha complicado aún más la situación para Colorado.

 

Omar Vizquel, de Venezuela, haciendo historia en cada turno en las mayores

El puertorriqueño de los Mets de Nueva York, Carlos Beltrán, conecta un cuadrangular de dos carreras ante los Rojos de Cincinnati en la quinta entrada de su partido del domingo 11 de mayo del 2008 en el Shea Stadium de Nueva York. Los Mets ganaron por 8-2. Ed Betz / Foto AP

La longevidad de Omar Vizquel como pelotero en las Grandes Ligas tiene tal magnitud que implantará una marca prácticamente cada vez que pise el diamante de ahora en adelante.

Por ejemplo, en su debut con los Gigantes de San Francisco en el 2008 rompió un empate con sus estelares paisanos David Concepción y Andrés Galarraga para convertirse en el primer venezolano con 20 temporadas en la Gran Carpa.

 

Ese mismo día, el sábado 10 de mayo, el segundo de sus tres imparables frente a los Filis de Filadelfia fue el 2,600 de su brillante trayectoria, colocándose a cinco de empatar a Tim Raines (2,605) como el séptimo ambidextro con más hits en la historia de las las Mayores.

 

De paso, al reaparecer con los Gigantes se puso a solamente 12 juegos de igualar la marca de Luis Aparicio (2,583), número uno de todos los tiempos en la lista de los que han participado en más encuentros como paracorto en las Grandes Ligas. El nuevo récord lo pudiera implantar -dependiendo de los días de descanso que reciba - el fin de semana que va del 23 al 25 de mayo en la Capital del Sol, Miami, en una serie ante los Marlins de la Florida a la que seguramente muchos de sus paisanos acudirán a verlo, enarbolando feliz y orgullosamente la bandera tricolor de amarillo, azul y rojo.

 

Pero las marcas no constituyen la razón primordial por la que Vizquel permanece en la pelota. Quiere probarse a sí mismo que puede batear y ser productivo a la ofensiva de manera consistente, porque esa es la única forma que consideraría volver a la Gran Carpa en el 2009 para lo que sería su campaña #21 en la meca de la pelota.

 

"Este fue un jueguito bueno, que te sube la confianza", comentó Vizquel al batear tres hits en cinco turnos el día de su reaparición-uno esgrimiendo el madero a la derecha y otros dos a la izquierda-. "Pero es mejor si puedo hacerlo por todo un mes, hasta que me sienta bien en el plato".

 

El retorno de Vizquel se constituyó en una verdadera fiesta nacional en Venezuela, desde donde recibió numerosas llamadas de felicitación, pero también se convirtió en un hermoso momento para la fanaticada de los Gigantes, que le tributó aplausos a granel, especialmente cuando proyectaron un detalle del significado de su hit 2,600 en la pizarra gigantesca del A&T Park.

 

Como los buenos toreros después de una faena triunfal, Vizquel respondió con un saludo a los emocionados fanáticos mientras fildeaba un roletazo de práctica entre episodios, pero su mejor regalo para la concurrencia de 34,064 espectadores fue la elegancia de su defensiva, la precisión de sus disparos, y los hits conectados que demuestran que no será una perita en dulce para el pitcheo rival.

 

No obstante, la frialdad inexorable de las estadísticas revela que su bateo cayó de un sólido .295 en el 2006 a un .246 en el 2007 que estuvo casi a 30 puntos por debajo de su porcentaje de por vida (.274), debido a lo cual su reto es volver a demostrar su valía con el madero en el 2008.

 

"Lo del año pasado quedó en el pasado", acentuó Vizquel. "Ahora comienzo nuevamente de cero. No tomo nada por seguro. Creo que todavía puedo jugar con los mejores, pero lo pensaría dos veces [para el 2009] si tuviera una temporada pobre con el bate".

 

Por lo pronto, admitió que no fue fácil pasar tanto tiempo fuera de acción, y que tampoco ha sido sencillo recuperarse de una lesión en una rodilla. De hecho, cuando fue operado el 22 de febrero, el conquistador de 11 Guantes de Oro pensó que podría reaparecer a comienzos de la actual temporada y posteriormente consideró que a lo mejor podría volver para el instante de su cumpleaños (el 24 de abril), pero ninguno de esos objetivos pudo ser alcanzado, pese a que trabajó duro por lograrlo.

 

"Me deprimí bastante y a veces ni me provocaba contestar el teléfono porque sabía que me iban a preguntar sobre la rodilla", confesó Vizquel. "Pero sí le agradezco a tanta gente que se interesó por mi salud. En los momentos más duros es cuando uno sabe que tiene amigos que lo aprecian de verdad".

 

Por un tiempo, utilizará un protector especial sobre la rodilla izquierda, que le fue operada para reparar un menisco lesionado.

 

"Eso [el protector] va a afectar mis desplazamientos, pero también va a ayudar a que me recupere [por completo] más rápidamente", explicó el paracorto de 41 años de edad.

 

Debido a todas las circunstancias que rodearon la reaparición de Vizquel, como la edad y la operación a un hombre que depende bastante de sus movimientos o su velocidad como corredor , el piloto de los Gigantes, Bruce Bochy, había adelantado que conservaría los servicios de otro paracorto, en este caso el novato de ascendencia latina Emmanuel Burriss -habla muy bien el español y su abuela es dominicana-, por si acaso necesita sustituir a su veterano en los episodios finales de ciertos juegos o darle un descanso de vez en cuando.

 

Sin embargo, Vizquel demostró en su primer fin de semana en San Francisco que luce fresco como una lechuga. Parecía un muchacho con juguete nuevo, estrenando un nuevo dispositivo -inventado por el ex infielder venezolano José Alguacil, quien trabaja en las Ligas Menores como instructor de cuadro con la organización de los Gigantes- que le cubre desde la muñeca hasta por encima del codo de su brazo izquierdo para ayudarle en la flexibilidad de sus fildeos en las prácticas, y saltando tan alto como sus compañeros en los ejercicios previos a cada jornada, todo en medio de una enorme sonrisa.

 

"Luce como si no le hubiera hecho falta para nada el Entrenamiento de Primavera", elogió Bochy. "Se ve que disfruta de cada momento que está en el diamante".

 

Para Bochy, Vizquel es una especie de inspiración para los Gigantes, una sana inyección de vitalidad para el resto del equipo y ciertamente un hombre que puede ser de enorme utilidad a la novena norcaliforniana, no solamente con su guante virtuoso sino también con el madero.

 

"Se habla de la defensiva de Omar, pero puede hacer también muchas cosas a la ofensiva", subrayó el piloto de San Francisco. "El año pasado no tipificó su verdadero valor, pero es muy rendidor al ataque.

 

"Puede adelantar a los corredores, tocar la pelota cuando sea necesario y pegar unos cuantos hits grandes para nosotros", prosiguió Bochy. "Será de enorme valor a nuestra alineación, bien lo coloque de segundo [como en la jornada de su debut] o más abajo [el segundo día lo ubicó de octavo]".

 

Curiosamente, en su segundo juego del 2008, recibió tres bases por bolas intencionales ordenadas por su antiguo dirigente (en Cleveland) y actual piloto de los Filis, Charlie Manuel, quien obviamente sabe de lo que es capaz el paracorto venezolano con el bate.

 

Y mientras Vizquel demuestra su calidad como pelotero de lujo a los Gigantes, la fanaticada de toda Latinoamérica disfrutará en grado sumo del retorno de uno de sus hijos consentidos.

 

El nuevo estadio de los Yanquis seguirá siendo una catedral del beisbol

El abridor de los Medias Rojas de Boston Josh Beckett lanza ante los Tigres de Detroit en la segunda entrada de su partido del jueves 8 de mayo del 2008 en Detroit. Beckett superó los 1.000 ponches en su carrera y los Medias Rojas ganaron el partido 5-1. Duane Burleson / Foto AP

La semana pasada instalaron la última columna de acero en lo que será la enorme pantalla de video en el nuevo Yankee Stadium. Y por toda la construcción, muchos de los trabajadores tienen puesto un botón con el nombre del famoso estadio junto a esta fecha: 17 de febrero, 2009, menos de dos meses antes del Día Inaugural. "Esa será la fecha en que le entregaremos el estadio a los Yankees", dijo Harry Olsen, el director del proyecto para la compañía que supervisa la construcción de la obra. Sin duda, la construcción parece estar como ha sido programada, y el estadio de US$ 1.1 billones -- el cual fue una idea del dueño principal de los Yankeees George Steinbrenner, y sigue tomando forma todos los días -- debe ser una obra espectacular cuando sea revelado en el 2009.

 

Aunque este estadio le rendirá honor al estadio original construido en 1923, las nuevas generaciones de fans deben saber que el nuevo estadio no se verá como la actual casa del equipo.

 

"Este estadio es diferente", dijo Randy Levine, el presidente del equipo. "Tal vez no habrá otro como este".

 

Los Yankees ganaron 20 Series Mundiales en el estadio original y seis más desde que fue renovado. Y por supuesto, ese compromiso para ganar no cambiará en el nuevo edificio.

 

Es abierto y espacioso. Los problemas para entrar y salir serán cosa del pasado.

 

El Monument Park volverá a estar en el jardín central, donde los monumentos originales a Babe Ruth, Lou Gherig y Miller Huggins antes estaban, pero esta vez no serán parte del terreno de juego, como lo fue durante el comienzo del estadio.

 

Tendrá capacidad para 53,000 espectadores, pero de alguna forma, como se ha enterado MLB.com durante una visita recientemente a las nuevas instalaciones, cada una de esas sillas tiene una vista clara al plato de home, a pesar que el nuevo estadio tiene casi la misma altura que el actual.

 

El nuevo estadio tendrá un "Salón de los Grandes" a las afueras del nivel del terreno de juego, con una pantalla de video al otro lado, y los banderines de las grandes estrellas de los Yankees, del pasado y del presente, estarán colgadas de un techo de vidrio que dejará pasar la luz durante el día. La pantalla será similar a la gigantesca pantalla sobre el jardín central.

 

Las dimensiones del terreno serán identicas a las del estadio actual.

 

Lo que está ocurriendo en estos momentos en Queens y en el Bronx es el punto más alto de una explosión de construcciones en las Grandes Ligas que comenzó con el en ese entonces llamado Skydome de Toronto en 1989. Desde entonces, e incluyendo ese estadio, se han abierto 19 estadios nuevos y otros tres fueron renovados. El más reciente en ser inaugurado fue el Nationals Park en Washinton, D.C., el 30 de marzo.

 

El comisionado Bud Selig ha llamado esta ola de nuevos estadios como "catedrales de béisbol", y el nuevo Yankee Stadium podría ser la más grande de todas.

 

Los grandes paracortos del beisbol venezolano en Grandes Ligas

Marlins Matt Treanor makes the tag as Brewers Carlos Villanueva attempts to score during inning action. Jeffrey M. Boan

- Venezuela ha producido tantos paracortos brillantes que pareciera que cada niño viene al mundo en la tierra de Simón Bolívar con un guante debajo del brazo.

Desde la época del inolvidable Alfonso "Chico" Carrasquel , esa nación sudamericana ha sido la cantera de verdaderos magos de la defensa en tan exigente posición.

 

Luis Aparicio hizo historia con una trayectoria gloriosa que lo llevó al Salón de la Fama y David Concepción, integrante clave de aquella Gran Maquinaria Roja de Cincinnati, hizo méritos a manos llenas para que el Comité de Veteranos le haga justicia algún día no muy lejano rumbo a Cooperstown.

 

Enzo Hernández fildeaba de manera tan esplendorosa que los Padres de San Diego olvidaban su relativamente bajo promedio a la ofensiva. Antes de hacer historia como el primer manager latinoamericano ganador de una Serie Mundial, Ozzie Guillén dictaba cátedras como shortstop con los propios Medias Blancas de Chicago. César Izturis demostró que ese manantial de calidad es interminable al conquistar un Guante de Oro con los Dodgers de Los Angeles en el 2004. Carlos Guillén brilló con luz propia como torpedero antes de ser mudado a otras posiciones. Alex González fue clave para que los Marlins de la Florida ganasen el Clásico de Octubre en el 2003.

 

Esos y muchos más, hasta algunos que como Teodoro Obregón -artista de la defensiva en la pelota invernal en los años '60 y '70- no llegaron a las Mayores por jugar en una era en la que la Gran Carpa aún no se le abría tan ampliamente a Latinoamérica como ahora, han sido virtuosos del guante.

 

¿Quién ha sido el mejor? , es una pregunta que se discute virtualmente cada día desde la turística Isla de Margarita hasta Maracaibo, cuna de brillantes peloteros; desde la majestuosa Caracas hasta el mundialmente famoso Salto Angel.

 

Tirios y troyanos, empero, estarán de acuerdo en que Omar Vizquel deslumbra en un sitial muy especial, no sólo entre los venezolanos sino entre los mejores que hayan pisado un diamante.

 

A sus 41 años, Vizquel, ganador de 11 Guantes de Oro -cifra apenas superada entre los paracortos por Ozzie Smith, el Mago de Oz, con 13-, no está listo, empero, para tirar la toalla. El poseedor del mejor porcentaje de fildeo de todos los tiempos (.984) para un shortstop con 1,000 o más juegos en la Gran Carpa, está casi listo para seguir maravillando con sus engarces a toda una legión de admiradores.

 

De acuerdo al manager de los Gigantes de San Francisco, Bruce Bochy, el estelar caraqueño está a un paso de volver a la novena. Actualmente se rehabilita con San José, sucursal Clase "A" de esa organización beisbolera, de la operación que le fue practicada en la rodilla izquierda el 22 de febrero, y reaparecerá en la estadía que arranca en el viernes 9 de mayo ante los Filis de Filadelfia.

 

Mientras los Gigantes esperan con los brazos abiertos, Vizquel recibe el reconocimiento de sus colegas de diversas generaciones, como Juan Samuel, Melvin Mora y Luis Hernández, integrantes de los Orioles de Baltimore en su reciente visita a la Bahía para medirse a los candentes Atléticos de Oakland.

 

"Es un orgullo para todos nosotros los latinoamericanos ver a Omar todavía jugando y, no sólo eso, todavía produciendo", declaró Samuel, quien hilvanó una destacada trayectoria de 16 temporadas como pelotero en el béisbol de lujo y que actualmente es el coach de tercera base de los Orioles. "Todos los jóvenes deben prestar atención [al ejemplo del estelar beisbolista venezolano]. Cuando se escriba la historia de los grandes paracortos de la historia, él va a estar entre los mejores".

 

Esas frases elogiosas del dominicano Samuel para Vizquel encuentran eco inmediato en el antesalista Mora, quien confiesa ser un admirador de su superveterano coterráneo.

 

"Soy un fanático suyo, por la forma como ha llevado toda su carrera", reveló Mora, quien debutó en las Menores en 1992, cuando su estelar paisano ya jugaba su cuarta campaña en la Gran Carpa con los Marineros de Seattle. "Son palabras mayores cuando uno habla de Omar Vizquel".

 

Y si veteranos como Samuel y Mora se refieren en superlativo a Vizquel, imagine usted nada más el sentimiento de orgullo y respeto que por él profesan jóvenes como Hernández, integrante de una nueva generación de paracortos venezolanos y heredero de la exigente posición defendida previamente en Baltimore por el brillante dominicano Miguel Tejada.

 

"La soltura, la suavidad para fildear los rollings [roletazos], el movimiento de los pies", son algunos de los atributos de Vizquel descritos con admiración por Hernández, quien nació en 1984, el mismo año en el que su extraordinario paisano dio sus primeros pasos en las Ligas Menores de los Estados Unidos. "Para nosotros los venezolanos, él es algo enorme. Omar ha sido, es y será siempre un gran shortstop".

 

Así como lo expresa cada uno de estos integrantes de los Orioles -por cierto uno de los equipos con los que Aparicio brilló de manera sublime-, puede estar usted seguro de que cada manager, coach o pelotero de las demás 29 franquicias tendrá algo positivo que decir de este veterano a quien todos quieren por su dedicación, su profesionalidad y, sobre todo, su humildad.

 

¿Y cómo no admirar la grandeza de un paracorto que reúne la habilidad acrobática del mejor de los gimnastas con la precisión de un cirujano a la hora de realizar cada lance defensivo?

 

Algunas de sus clásicas jugadas perdurarán por siempre, como cuando le salvó un no hit no run a Chris Bosio, de los Marineros, al fildear un bostezante roletazo con la mano limpia en 1993, o cuando se zambulló de cabeza para decapitarle un casi seguro indiscutible a Charles Johnson, de los Marlins, en el sexto juego de la Serie Mundial de 1997 y darle el derecho a sus Indios de Cleveland a disputar un séptimo desafío.

 

No obstante, su clase defensiva va más allá de la espectacularidad. En la seguridad de ese mismo guante dorado en el que van a morir tantos imparables se han apoyado todos los managers de cada uno de los equipos con los que ha jugado para irse a dormir tranquilos a casa, a sabiendas de que su número 13 es una garantía, un cheque al portador. Desde hace tiempo es el #1 de la posición #6.

 

Y la poesía en movimiento del shortstop está a punto de deleitarnos de nuevo. De un momento a otro encantará a propios y extraños con sus maravillosas jugadas.

 

Los relevistas dominicanos Guillermo Mota y Salomón Torres se destacan con los Cerveceros de Milwaukee

Kazuo Matsui, izquierda, anota con sencillo del panameño Carlos Lee la carrera del triunfo para los Astros que ganaron 4-3 a los Nacionales de Washington en Houston el miércoles 7 de mayo del 2008. Dave Einsel / Foto AP

Cuando los Cerveceros trajeron a sus filas a Guillermo Mota y a Salomón Torres, no tenían ninguna duda de que el trabajo que le encomendaran a los dos dominicanos sería realizado sin problemas.

Luego de seis semanas de arrancada la temporada del 2008, los dos petromacorisanos se han destacado en uno de los mejores bullpens intermedios de las mayores, dándoles la razón a quienes creyeron en ellos después del desastroso año del 2007.

 

"Han sido (Torres y Mota) una parte muy importante de nuestro cuerpo de relevistas", dijo el manager de Milwaukee, Ed Yost. "Nuestro bullpen ha hecho realmente un excelente trabajo desde el primer día de la temporada y quizás nuestra mayor fortaleza sobre todo por Riske, Mota y Torres. Uno ve a Mota con sus rectas en 95 o 96 millas por hora y se da cuenta de que sigue siendo uno de los mejores en la lomita. Bill Castro trabajó mucho con ambos y le ha podido sacar lo mejor a cada uno de ellos. No me sorprende en lo absoluto el buen trabajo de ambos".

 

Los numeritos logrados en estas primeras semanas colocan a Torres (3-0, 2.86 en 22 innings con 18 ponches) y a Mota (1-1, 2.40 en 15 innings con 18 ponches) como dos de los mejores de las mayores.

 

"Ellos (Torres y Mota) han hecho exactamente lo que les hemos pedido que hagan", dijo el coach de lanzadores, Mike Maddux. "Sin importar en qué momento del partido los llamemos a trabajar, desde el sexto hasta un extrainning, los dos han respondido. La diferencia del año pasado con el 2008 para ellos ha sido la confianza que les hemos dado. Ahora solamente esperamos que se puedan mantener sanos y que sigan haciéndolo de la misma forma hasta el final de la temporada".

 

Además de ser del mismo pueblo y conocerse desde muy pequeños, Torres y Mota tienen en común que tuvieron muchos problemas en el 2007 que les impidieron desempeñarse al 100% de sus capacidades. "Salomón tuvo problemas físicos el año pasado", dijo Bill Castro, el coach del bullpen. "Hizo un buen trabajo con Pittsburgh, pero desde que llegó a los entrenamientos lo llevamos poco a poco. Tiene experiencia y siempre está dispuesto a lanzar como lo ha demostrado a lo largo de su carrera.

 

"Mota ha sido grandioso todo el año", siguió Castro. "Lo vi lanzando con los Mets y luego en el invierno en Dominicana. Me di cuenta de algunos cambios en su mecánica de la época con los Dodgers y pudimos encontrar la falla. Será de gran ayuda el resto de la temporada".

 

El 2007 fue una temporada que ambos quieren olvidar y la mejor manera es demostrar que sí pueden seguir lanzando en este nivel.

 

"En Pittsburgh pasé seis temporadas, luego de mi retiro de cinco años, pero una tendinitis no me permitió lanzar en el 2007 y preferí estar en la lista de lesionados", dijo Torres. "Yo sabia lo que podía hacer pero necesitaba estar sano. La gente de Milwaukee sabía de mis habilidades, pero hay que darle gracias tanto a Mike Maddux como a Bill Castro. Con ellos dos recibimos en bandeja de plata la mejor información al día. A diferencia de otros equipos, aquí tenemos dos coaches de lanzadores. Nos ayudan a resaltar y mejorar nuestras habilidades. Gracias a ellos he podido llevar mi juego a otro nivel"

 

"Yo siempre he sido un buen pitcher pero tuve algunos problemas en Nueva York", dijo Mota. "Voy a demostrar que sigo siendo un buen lanzador. La mecánica que tenía en los Dodgers me fue cambiada en Cleveland y Nueva York y no me sentí como yo. Fui a Santo Domingo y trabajé con Bill Castro durante los entrenamientos para volver a la misma mecánica que tenía en Los Ángeles".

 

Jugar con compatriotas es algo que los latinos aprecian mucho, y este caso particular de Torres y Mota no es la excepción.

 

"Guillermo es mi hermano", dijo Torres. "Somos de la misma ciudad e inclusive en una ocasión jugamos en el mismo equipo. Ahora pertenecemos los dos al Liceo, aunque solamente hemos coincidido sino un solo año. Pero ahora estamos más compenetrados y nos ayudamos a mejorar hablando de béisbol todo el tiempo. Ambos venimos de un año malo pero el cambio de escenario nos ayudará, sobre todo por el hecho de estar juntos para apoyarnos el uno en el otro", agrego Torres.

 

"Salomón ha sido de gran ayuda, siendo los dos del mismo pueblo y luego de haber pasado por un mal año 2007", dice Mota. "Siempre hablamos sobre los bateadores que vamos a enfrentar y como le lanzan otros pitchers. Nos enfocamos en nuestro trabajo y nos ha dado excelentes resultados. Nos apoyamos el uno al otro y creo que aprendemos cosas nuevas cada día. Seguiremos trabajando duro y mostrar que si podemos hacer el trabajo que nos piden en el bullpen".

 

Los dos son derechos y están listos para salir a la lomita como relevistas intermedios, como preparadores o como cerradores.

 

Han sido de gran ayuda en este comienzo de temporada para Milwaukee, y se espera que lo sigan haciendo para beneplácito de una fanaticada de los Cerveceros que no ve una postemporada desde 1982.